De volea

[ Federer por el récord ]

El suizo Roger Federer, tenista número 1 del mundo, llegó a Estados Unidos para defender el título obtenido el año pasado y para, de esa manera, conseguir el tercero en línea, algo que nadie logra desde que Ivan Lendl lo ganó de 1985 a 1987 para ser el segundo después de que el estadounidense John McEnroe lo lograra por primera vez en la historia entre 1979 y 1981.

[ Rivalidad ]

Desde la rivalidad que protagonizaron Pete Sampras y Andre Agassi en los noventa que no se recuerda que haya surgido tanto interés en el Abierto por tener en la final a Federer y Nadal, aunque a los neoyorquinos nos les importaría que en la misma también pudiese estar algún jugador estadounidense. El suizo tiene también la posibilidad de darle el triunfo número 206 a los jugadores diestros que han ganado el Abierto, mientras que Nadal le daría el 32 a los zurdos, entre los que se encuentran, por supuesto, nuestro Guillermo Vilas.

[ Innovación ]

Al margen del interés deportivo, la gran novedad de este año en el US Open será el utilizar por primera vez en un torneo de Grand Slam el sistema tecnológico de ver repetidas las jugadas dudosas, la mayor innovación que se ha dado en el deporte del tenis desde que se estableció en la década de los 70 el "tie break", revolucionario en su momento.

[ Renombran el predio ]

A partir de la jornada de hoy, el Centro Nacional de Tenis (donde se juega el cuarto título de Grand Slam de cada temporada) llevará el nombre de la legendaria Billie Jean King, que fue la figura central en la ceremonia especial de apertura dedicada a la "Noche de las Leyendas".

[ Un fuerte legado ]

El adiós de Andre Agassi llega después de 21 años como tenista profesional en los que logró 60 títulos individuales, incluidos ocho de Grand Slam con dos del Abierto (1994 y 1999), jugó otras 30 finales y ha sido sin lugar a dudas el gran preferido de los aficionados neoyorquinos. La última gran demostración de ese cariño y apoyo lo tuvo el año pasado cuando en la final del Abierto que disputó contra el suizo Roger Federer, el público que llenaba la pista central Arthur Ashe lo apoyó constantemente con los gritos de "Andre, Andre, Andre..." y lo despidió con una gran ovación a pesar de haber perdido. "Este recinto siempre ha sido algo muy especial para mí y será muy difícil decir el adiós definitivo, pero estoy preparado para superar la prueba de la mejor forma posible", comentó Agassi, uno de los jugadores más carismáticos del tenis mundial en los últimos 25 años. Dijo, además, estar preparado para enviar los últimos besos a los aficionados neoyorquinos, quienes lo vieron ganar 77 partidos y perder 18 en sus pistas.