Tompshon se puso la corona

Finalmente, se llevó a cabo la mentada prueba entre el crédito de Avellaneda, Tompshon, y la representante de La Brava, Amankay, que hasta ayer se habían ganado una vez cada uno. Primero, el triunfo fue para la yegua en Gobernador Crespo y, luego, para el del norte en La Ilusión de Vera; a estos dos se le agregó el bueno de Larguirucho, un notable cuarto de milla que en Paraná se ha sabido ganar los laureles para estar en la contienda.

Se ordenó la partida y los tres caballos saltaron derecho, a la vez que por los palos aprovechaba Rubén Darío Luque y se adueñaba de la punta con Tompshon, quedando Amankay con Mariano Anderson por fuera y Larguirucho, con Angel García, por el centro.

Amankay igualó la línea de Tompshon y la carrera se hizo emocionante, ya que ambos ejemplares no se sacaban diferencias, cayeron las fustas y el primero en desaparecer de la pelea fue el de Paraná, con lo cual quedó el cabeceo para los dos restantes.

Restaban 50 metros para el disco y el andar del crédito de Avellaneda era superior al de la yegua, por lo que el pensionista de González, poco a poco, fue estirando una leve ventaja, la que finalmente se tradujo en medio cuerpo en el momento de cruzar el disco, ante la gran alegría de la gran barra de Avellaneda que festejó una victoria que confirmó el marcador de Vera del pasado domingo 23 de julio.

Buena tarea de Rubén Luque, que ganó el primer clásico y luego perdió al pescuezo el otro, mostrando que está entre las mejores fustas de la corta de nuestra zona.

Enorme algarabía entre los ganadores, teniendo presente que Tompshon atraviesa un gran momento y que, sobre todo, viene en plena evolución, ya que desde su derrota ante la misma Amankay pegó un gran salto, que lo ubica entre lo mejorcito de la zona, siendo un ejemplar que se ha sabido ganar un gran respeto.

Por otra parte, lo de Amankay también fue digno, al tener presente que mejoró mucho con respecto a lo que fue su derrota en Vera. La pupila de Ovelar dejó en claro, tal vez con una leve ventaja en el lomo -ayer corrieron a kilos iguales-, que está como para poder revertir este "torneo" que, pese a haber pegado primero, hoy la tiene con un 2 a 1 abajo.