El paraíso ahora
Detrás de un kamikaze

Rosa Gronda

Hany Abu Assad es un cineasta palestino radicado en Holanda que ha dedicado sus tres últimos largometrajes a explorar la situación en su país de origen. En "El paraíso ahora" el realizador logra construir una mirada sensible y reflexiva sobre el candente conflicto árabe-israelí, a partir de indagar en el otro lado de los atentados que suelen inundar los medios de comunicación con sus muertes colectivas y anónimas.

La historia tiene una vigencia, una actualidad y un realismo que la tornan sobrecogedora: Said y Khaled son dos jóvenes palestinos amigos que pasan sus horas sin mayores sobresaltos, compartiendo inquietudes comunes a todos los adolescentes, mientras trabajan como aprendices en un taller mecánico, en la ciudad de Nablus, territorio palestino lindante con Israel, rigurosamente custodiado y cercado, con férreos controles fronterizos.

La película comienza retratando la cotidianeidad de sus vidas, horas antes de que sepan que serán destinados a inmolarse en un atentado terrorista. Luego de que estos amigos inseparables aceptan la misión de sacrificarse como bombas humanas en Tel-Aviv, imprevistamente algo no funciona y uno de ellos se pierde. Mientras lo buscan, las cosas comienzan a verse desde otro lugar.

El filme elige concentrarse en las contradicciones, motivaciones y los cambios de opinión por los que atraviesan especialmente los jóvenes. Así, va revelando a los protagonistas en sus gustos, sus miedos y las razones menos visibles que los impulsan a llevar a cabo esta acción extrema, dejando de ser estereotipos vacíos para convertirse en seres de carne y hueso. Descartando la representación del terrorista como encarnación fanática, el filme ofrece el retrato de dos jóvenes, condicionados por una historia que excede lo personal y se vuelve colectiva.

Una visión equilibrada

En la mirada del director Abu Assad hay lugar tanto para los que dudan como para las abstracciones de los líderes revolucionarios, los que apelan a la venganza por razones apasionadas y los que ya no soportan la ideología del ojo por ojo y diente por diente.

A pesar de manifestar el punto de vista palestino, y señalar sin reparos la responsabilidad histórica de Israel en la tragedia que relata, Abu Assad consigue una visión equilibrada del conflicto que viven los protagonistas.

La película es un alegato en favor de la paz o, por lo menos, de la reflexión responsable en torno de la violencia.

Más que elogiable es su tenso ritmo narrativo, salpicado de algunas ironías negras, como el momento en que debe repetirse la filmación del video de difusión póstuma; entonces, los errores de los objetos y de quienes filman parecen anticiparse al curso de la acción, quitando retórica y sumando autenticidad.

Son muy buenas la fotografía y la sobriedad de la banda sonora; a los momentos más intensos elige subrayarlos con la ausencia de música.

Impecablemente realizada, con notorias actuaciones y lúcidos diálogos sostenidos en un suspenso que se agudiza en los tramos finales hasta el límite, "El paraíso ahora" es una película necesaria, con indiscutible vocación humanista, lejos de la demagogia y del panfleto.

El paraíso ahora (Paradise now)

Origen: (Palestina-Holanda-Francia-Alemania)

Año: 2005

Director: Hany Abu-Assad.

Guionistas: Hany Abu-Assad, Bero Beyer y Pierre Hodgson.

Intérpretes: Kais Nashef, Ali Suliman, Lubna Azabal, Amer Hlehel, Hiam Abbass y Ashraf Barhoum.

Fotografía: Antoine Heberlé.

Montaje: Sandor Vos.

Música: Jina Zumedi.

Duración: 89 minutos.