Críticas desde Buenos Aires
Remezones socialistas de la cumbre radical
Según algunos dirigentes, la presencia de Binner y Giustiniani en la Convención de la UCR los asocia con la eventual candidatura de Roberto Lavagna. Di Pollina dijo que fue una visita "protocolar" y restó trascendencia a las críticas.

De la redacción de El Litoral

En el socialismo santafesino, las críticas que lanzaron algunos dirigentes desde Buenos Aires por la visita que hizo la cúpula del partido a la Convención Nacional del radicalismo fueron tomadas con cierta indiferencia. Incluso, le restaron la entidad que le asignaron en Capital Federal.

`Fue una visita protocolar. Nuestra presencia en la cumbre radical respondió a una invitación oficial que hizo la conducción del partido radical", señaló el diputado nacional Eduardo Di Pollina, que participó de la apertura de la convención nacional de la UCR que se realizó el viernes y sábado en la sala Luz y Fuerza en Rosario, donde el partido acordó una estrategia política de fuerte oposición al gobierno nacional y dejó abierta la puerta a sumar a sus filas a Roberto Lavagna como candidato presidencial.

En la apertura del acto, el titular del Partido Socialista, Rubén Giustiniani, lanzó duras críticas contra la gestión del presidente Néstor Kirchner, a la que acusó de llevar adelante un proyecto hegemónico que maneja de manera discrecional los fondos públicos.

Después de la visita de los socialistas a la cumbre radical, dirigentes del partido en Buenos Aires efectuaron cuestionamientos. "Creo que ha sido inconveniente la presencia del presidente del PS, Rubén Giustiniani; y del candidato a gobernador de Santa Fe, Hermes Binner porque parece una señal de que queremos acordar con (el ex ministro de Economía Roberto) Lavagna", dijo ex legislador porteño por el PS Raúl Puy, quien remarcó que esos posicionamientos políticos deberían definirse "en el marco de la comisión de Acción Política" del Partido Socialista, que él integra.

Postura "errónea"

La posición de Puy es compartida además por dirigentes del socialismo bonaerense, como los ex diputados nacionales Jorge Rivas y Ariel Basteiro, quienes cuestionaron la presencia de la plana mayor del PS en la convención radical de Rosario.

Di Pollina consideró que la postura de los dirigentes socialistas de Buenos Aires "es errónea". "La decisión de aceptar la invitación de la Unión Cívica Radical fue tomada orgánicamente por el Partido Socialista. Nuestro partido comparte una coalición como el Frente Progresista Cívico y Social, que cada vez se fortalece más", sostuvo el diputado nacional.

Di Pollina aclaró: "Fuimos a saludar a la dirigencia radical. Ni más ni menos que eso. Una visita protocolar, que no tiene nada que ver con las suposiciones que se hacen de nuestro apoyo a la candidatura de Lavagna. El PS decidirá el próximo año cuestiones de índole electoral".

Sin generosidad

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, criticó al "radicalismo y al socialismo" por su falta de generosidad, tras conocerse que la conducción partidaria de la UCR amenazó con "excluir automáticamente" a los dirigentes que adhieran al proyecto electoral kirchnerista. Y asimiló tal temperamento al del socialismo, ya que cuando el gobierno tentó a Héctor Polino para ser secretario de Medio Ambiente, su partido no lo autorizó y "prefirió decirle que antes de brindar ayuda al país se quede donde está, es decir, en su casa".