Télam
La Dirección Nacional de Información e Inteligencia de Uruguay (DNII), aún no descarta que exista relación entre los explosivos y material nazi encontrados en el departamento de Rocha y una organización de ultraderecha en ciernes.
Al respecto, la policía uruguaya está realizando diversas operaciones en Montevideo y en el interior del país.
Javier A, el marino mercante que fue detenido hace cinco días con un kilo y medio de trotyl y abundante material nazi en su vivienda del balneario Punta del Diablo, dijo que los explosivos los encontró tirados en la playa y explicó que la bibliografía nazi son elementos de apoyo para un libro que está escribiendo.
Sin embargo, y pese a que el juez de la causa, Juan Benítez, dispuso su libertad el viernes pasado por falta de pruebas, la endeble versión no termina de cerrar ni para la Justicia ni para los servicios secretos, quienes insisten en que esta situación puede ser una de las puntas que conduzcan a desbaratar un grupo neonazi que podría estar en plena etapa de gestación en tierra uruguaya.
Fuentes de la DNII informaron ayer al diario Ultimas Noticias que se están realizando intensos operativos, tanto en Montevideo como en el interior del país, para dar con posibles integrantes de una célula ultraderechista.
Las fuentes señalaron que se han indagado y se indagará a varias personas al respecto. Entre ellas al hermano del marino, actual oficial de la Armada y quien fuera el encargado del Servicio de Material y Armamento de la Armada Nacional en la época que se produjo un robo de explosivos a gran escala en el balneario La Paloma.
En tanto, en el ámbito judicial el caso no está cerrado y continuarán las investigaciones que apuntan, entre otras cosas, a determinar el origen del trotyl y la intensidad explosiva de los bloques incautados.
Además, se dispuso que se practique una pericia caligráfica a Javier A y a su hermano con el fin de contrastar sus trazos con los que aparecen en hojas en las que estaba escrito: "Trotyl 1.500 g" y "100 g".
Las débiles excusas manifestadas por el marino en su declaración -donde aseguró haber encontrado los explosivos tirados en la playa, cerca de unas rocas- motivan a que se profundicen las investigaciones ya que distan mucho de ser creíbles.
En la resolución del juez se expresa al respecto que "de principio, su explicación no convencería ni al más ingenuo de los jueces de Uruguay".
El magistrado entendió, sin embargo, que en el contexto en que se encontró el material explosivo la inminencia de un atentado o la alarma pública, está ausente.
"No se comparte la idea de que se esté frente a un peligro inminente contra la seguridad pública. Así como está el material que fue incautado, no se puede hacer explotar", dijo el Juez Benítez basándose en declaraciones del teniente coronel Camacho, según se cita en la resolución.