Mafia de San Pablo se extendió al cono sur

Télam

La organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC), que actúa desde las cárceles paulistas con ramificaciones en varios Estados brasileños, se habría extendido por Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay, según lo afirmó el gobernador de San Pablo, Claudio Lembo.

"La existencia de esa organización no es un fenómeno local de San Pablo, ni siquiera nacional, es internacional", dijo ayer a la prensa el gobernador, quien reveló además que pidió colaboración a los servicios de inteligencia argentinos para contener la expansión de la organización mafiosa.

Al PCC se le atribuye la responsabilidad de la ola de terror desatada desde mayo en San Pablo, con centenas de atentados contra objetivos civiles y policiales y un saldo de casi 200 personas muertas, con el propósito de lograr mejores condiciones de reclusión y de operación desde los presidios.

"Cuando nos reunimos con el ministro de Justicia, Marcio Thomaz Bastos, acordamos solicitar a Itamaraty (la cancillería brasileña) que entrase en contacto con los países de América Latina, particularmente del Cono Sur (Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay)", relató Lembo.

El gobernador argumentó que en la región "dejamos la inteligencia policial al margen a causa del autoritarismo de los gobiernos militares del siglo pasado que desmontaron esos servicios, pero ahora tenemos que volver a hacerlos funcionar".

"Estoy convencido que eso (la ausencia de servicios de inteligencia policial) ha contribuido al avance del crimen organizado en América Latina, especialmente en Brasil", agregó.

Recordó que en una entrevista que dio a una revista argentina solicitó la coordinación de los servicios de inteligencia con el gobierno de Buenos Aires.

Por otra parte, aseguró que el plan -presuntamente elaborado por el PCC- para asaltar dos bancos en Porto Alegre (sur del país) y que fue desbaratado el viernes por la Policía Federal "tiene todas las características de trabajo hecho por chilenos".

Lembo hacía alusión a la participación de ex integrantes de antiguos grupos guerrilleros chilenos en varios secuestros en San Pablo, entre 1993 y 2001.