San Lorenzo, amparado en la efectividad de un planteo mezquino, venció a Independiente por 1 a 0, en Avellaneda, y alcanzó a Boca Juniors en la punta del torneo Apertura de primera división al cabo de la séptima fecha.
El delantero Andrés Silvera, campeón con Independiente en 2002, marcó el único gol del clásico. Fue a los 6 minutos del segundo tiempo, en una de las contadas chances que tuvo el equipo de Oscar Ruggeri en el partido.
Autor de cinco goles en los últimos tres partidos, el "Cuqui" recibió un pase en profundidad de Ezequiel Lavezzi, enganchó con su pierna derecha, desairó al defensor Guillermo Rodríguez y definió de zurda, con mucha categoría, al palo segundo palo de Oscar Ustari. Por su pasado en el club de Avellaneda, el atacante Silvera le pidió perdón al público local después del gol que significó el pasaporte a la punta del torneo para San Lorenzo que, tras la goleada que sufrió ante Boca, hilvanó tres victorias consecutivas y logró pasar de ronda en la copa Sudamericana.
La alegría "azulgrana" se completó con el guiño cuyano de Godoy Cruz de Mendoza que, al igualar en la Bombonera, le permitió conservar el récord de 13 victorias consecutivas en torneos cortos que pretendía Boca. Y al margen del buen presente "cuervo", el equipo de Ruggeri repitió otra actuación deslucida, esta vez, con un planteo ultradefensivo.
Con Silvera disminuido físicamente, Lavezzi desconectado y Bottinelli poco certero, la chances ofensivas de San Lorenzo fueron prácticamente nulas en el primer tiempo. Independiente dominó territorialmente pero no tuvo profundidad porque Montenegro estuvo bien controlado y el "Tanque" Denis casi no tuvo participación.
Al comenzar la parte final, San Lorenzo tuvo una ocasión y Silvera, con la contundencia y la clase de los goleadores, abrió el marcador.
Si lo de la visita había sido la especulación durante el 0 a 0, con la ventaja a favor se desató una defensa deliberada con medio equipo dentro del área de Sebastián Saja. En tanto, Independiente, con sus principales figuras muy apagadas, no encontró la llave para el cerrojo "azulgrana" y atacó siempre con la misma fórmula: el centro a la olla.
El momento para el segundo gol visitante nunca maduró. El partido se consumió con el dramatismo que le imprimían los ataques apenas voluntariosos de Independiente.
Entre tanta confusión, el equipo de Burruchaga tuvo un cabezazo de Leandro Gioda, que se estrelló en el travesaño, como la ocasión más clara para empatar. No le alcanzó para evitar un resultado por el que San Lorenzo hizo muy poco.
Independiente: Ustari; Abraham, Gioda y Rodríguez; Fabro, Orteman, Herrón y Marín; Armenteros; Montenegro y Denis.
D.T.: Jorge Burruchaga.
San Lorenzo: Saja; Alvarado, Méndez, Tula, Quatrocchi y Bottinelli; González, Acevedo y Bottinelli; Lavezzi y Silvera.
D.T.: Oscar Ruggeri.
Gol: en el segundo tiempo, a los 6 min. Silvera (SL).
Cambios: en el segundo tiempo, a los 18 min., Solari por Fabro y Fredes por Armenteros (I); a los 30 min., Jiménez por Silvera (SL); a los 39 min., Sosa por Orteman (I), y a los 43, Husaín por Darío Bottinelli (SL).
Árbitro: Horacio Elizondo.
Estadio: Independiente.
El defensor Jonathan Bottinelli confesó que, además de celebrar el triunfo propio sobre Independiente, en el vestuario visitante los jugadores de San Lorenzo festejaron que Boca Juniors no haya logrado alcanzar el récord de 13 victorias consecutivas que pertenece a los de Boedo.
"Fue un día redondo. Aparte de ganarle el clásico a un rival directo como Independiente, también nos pusimos contentos por el empate de Godoy Cruz en la Bombonera. Para mí aquel San Lorenzo jugaba mucho mejor que este Boca", consideró Jonathan Bottinelli, con referencia al elenco que de la mano del ingeniero Manuel Pellegrini se alzó con el título en el Clausura 2001 y luego estableció la mencionada marca.
En otro orden, el eficaz marcador manifestó: "Los hinchas nos apoyan siempre y le debíamos una victoria así, en un clásico. Mucho más después de lo que pasó en el siete a uno contra Boca", culminó Bottinelli.