En el Concejo de las Américas
Kirchner ofreció garantías a los inversores de EE.UU.
"Los estamos esperando con los brazos abiertos", dijo el presidente a 300 empresarios y les aseguró que la Argentina seguirá creciendo, con "reglas ciertas y claras". Pidió que EE.UU. deje de "mirar con la nuca" a América latina.

El presidente Néstor Kirchner pidió a los Estados Unidos "que deje de mirar con la nuca" a América latina y exhortó a los empresarios de ese país a acompañar el crecimiento económico invirtiendo en la Argentina.

El jefe de Estado habló anoche ante unos 300 hombres de negocios nucleados en el Council of Americas (Consejo de las Américas) en el Hotel Park Line, ubicado en esta ciudad.

Kirchner volvió a criticar anoche al Fondo Monetario Internacional, esta vez ante empresarios en el Consejo de las Américas, al asegurar que "si le hubiera hecho caso a mis amigos del FMI seguramente la crisis tendría que ser mucho más profunda".

Kirchner volvió a definirse como "un heterodoxo de la economía", aunque remarcó la importancia de la "previsibilidad" como "marco estratégico" de la política económica. En ese sentido, el santacruceño prometió "reglas claras, ciertas y concretas" que determinen seguridad de quienes van a invertir en el país.

Brazos abiertos

Tras destacar una vez más los logros de su gobierno, luego de relatar la situación de crisis que vivía el país al asumir -"la más profunda de su historia", según dijo-, Kirchner enfatizó que el crecimiento global de la economía argentina es "firme, dinámico", pero recordó que ese mejoramiento de la situación "necesita nuevas inversiones".

"Vamos a seguir profundizando nuestro proyecto", aseveró el mandatario, quien auguró que "si Argentina crece a un 3 por ciento anual, tendremos un gran país".

A la hora de la autocrítica, el primer mandatario admitió que "los argentinos hemos cometido pecados capitales", y luego agradeció "a los que han colaborado (con el país) y a los que siguen enojados", matizó, "los estamos esperando con los brazos abiertos".

Al finalizar su discurso, Kirchner definió al Mercosur como un "proceso de integración muy importante", y defendió la incorporación de Venezuela al bloque regional, al remarcar que aunque a algunos "los pone muy nerviosos (ese país) realizó aportes solidarios" a toda la región.

El presidente se centró entonces en las autoridades estadounidenses para señalar que podemos coincidir en algunas políticas y disentir en otras. Y agregó que "aspiramos a un diálogo maduro, serio, responsable".

"Es muy importante que Estados Unidos también ponga sus ojos en la región y deje, como muchas veces lo hizo, de mirarnos con la nuca", enfatizó.

Sentido del humor

A la hora de las preguntas, los empresarios (que hablaron en español) mostraron interés en la conducta fiscal de las provincias, el rol que el Estado le asigna a los capitales y, en el terreno político, en si creía que el próximo gobierno sería nuevamente peronista. Kirchner se permitió una humorada y mirando a su mujer, que seguía atentamente su exposición desde una de las mesas del amplio salón del hotel, le dijo: "Callate Cristina".

Poniéndose serio, Kirchner recordó que los políticos, antes, "preferían las elecciones a gobernador", y manifestó que "los tiempos electorales deben ser los que corresponden".

Su presentador oficial, el presidente del Consejo, Eric Famsworth, en el mismo tono utilizado por Kirchner, comentó: "Menos mal que tiene sentido del humor; para ser presidente de Argentina, se necesita sentido del humor", dijo, provocando la risa generalizada.

Entre los asistentes a la cena estaban el subsecretario de Asuntos Hemisféricos, Thomas Shannon; el futuro embajador estadounidense en la Argentina, Earl Anthony Wayne; el titular de la OEA, José Miguel Insulza; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; y otros miembros de la comitiva argentina integrada por funcionarios, legisladores y empresarios.

Fernández niega todo

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, rechazó las críticas de un diario estadounidense contra Néstor Kirchner, al asegurar que "nadie puede creer que es un presidente anti-mercado", y atribuyó esa idea a "factores de poder que presionan buscando beneficiarse".

De esta manera, el jefe de Gabinete rechazó un editorial publicado en el diario económico The Wall Street Journal, que no sólo acusaba a Kirchner de ser "el señor anti-mercado", sino también a los operadores de la bolsa neoyorquina por haberlo invitado a tocar la campana que marca el inicio de la rueda bursátil.

Fernández calificó como "un disparate" a las versiones sobre elevados gastos de la gira presidencial en Nueva York y aseguró que "la comitiva está en dos hoteles", de los cuales "uno cuesta 500 dólares la habitación" y el otro, donde se aloja el jefe de Estado, vale "unos 1.500 dólares" la noche.

Fernández también se refirió a las críticas del Wall Street Journal respecto de la relación de Kirchner con su par de Venezuela, Hugo Chávez, y la atribuyó a "una solicitada de personas cubanas" y "algunos bonistas que quieren ingresar al canje". Finalmente, admitió que ése "es un diario que piensa distinto" que el gobierno argentino.

Comitiva

El presidente Néstor Kirchner concluyó ayer sus actividades oficiales en Nueva York que, fuera de algunos encuentros empresariales, se centró en su reunión con Romano Prodi y su discurso en la ONU. El diario La Nación lo hace notar en su edición de hoy y se interroga sobre las razones para llevar a una delegación de 44 personas, lo que incluyó a radicales "K", a no pocos legisladores y, aunque no figuraba en la lista de autoridades, a la hija del matrimonio presidencial.

De la redacción de El Litoral