Alarma la falta de agua en escuelas

A los pedidos de declaración de emergencia para los sectores productivos en los departamentos más afectados por la sequía del centro-norte santafesino, se sumó ayer en la Cámara de Senadores, la preocupación por la falta de agua para consumo humano en escuelas rurales.

La alarma es tal que se teme por la continuidad del ciclo escolar en alrededor de un centenar de las llamadas escuelitas de campo, que muchas veces están a decenas de kilómetros de las comunas que las deben abastecer con agua ante la inutilidad de las napas o su dudosa calidad, también producto del estrés hídrico.

El senador por Vera, Hugo Pucheta (PJ), -como antes con los pedidos de declaración de emergencia económica- fue quien primero advirtió -en un proyecto de comunicación- que es necesario que el gobierno provincial compre y distribuya entre las comunas, los medios para distribuir y almacenar agua para las escuelas rurales.

"La situación es grave", dijo el legislador que luego advirtió que puede llegar a interrumpirse el dictado de clases si la situación no mejora. En diálogo con El Litoral estimó que su departamento, no menos de 50 establecimientos escolares sufren la falta de agua.

El mismo panorama trazó Raúl Gramajo (PJ) para 9 de Julio. Y recordó que el tema ya lo había puesto al tanto -hace unos 6 meses- al ministro de Asuntos Hídricos Alberto Joaquín y advirtió que no había obtenido la respuesta esperada. "Se lo planteé en forma clara, sabíamos que esta situación de sequía iba a continuar y ahora vienen los meses de calor, lo que agrava aún más los problemas", señaló.

Describió un cuadro propio del subdesarrollo: "Hay comunas que llevan agua en tanques, arrastrados con viejos tractores, que recorren hasta 80 ó 90 kilómetros de caminos de suelo natural... y no sé si cuando llegan a las escuelas (por los sacudones del viaje) los tanques están llenos...".

Gramajo dijo que todas las instituciones rurales del departamento están bajo la amenaza de no tener agua.

Como Pucheta, subrayó que sería un alivio que el gobierno provincial compre camiones cisterna, unos tres por cada departamento y genere reservorios en las escuelas (en algunos casos pueden utilizarse los aljibes existentes) para garantizar el agua.

Aunque con menos rigores, la sequía también produce estos efectos "en unas 25 ó 30 escuelas de San Cristóbal", señaló Felipe Michlig (UCR), que destacó la reunión que ayer tuvieron las entidades de la producción con el ministro del área Roberto Ceretto. Dijo que también allí, los senadores advirtieron del problema del abastecimiento de agua apta para consumo humano en las escuelas, de las napas subterráneas agotadas, y graficó: "Hay comunas que se deben ocupar sólo de actuar como aguateros".