Ayer a la tarde, a poco de ingresar al hospital de niños Dr. Orlando Alassia de nuestra ciudad, dejó de existir Amparo Jiménez, la niña de 8 años de edad que se accidentara junto a los demás integrantes de su grupo de familia en Colonia California, localidad situada 6 kilómetros al norte de la ciudad de San Javier.
La infortunada menor había sobrevivido al percance, en el que a las 11 de la mañana habían perecido sus hermanos Martiniano y Justo Jiménez de 11 y 16 años. Cuando llegó al nosocomio, los empleados del Dipaes 107 que la asistieron en la emergencia alentaban la esperanza de que los médicos del hospital salvaran su vida.
Los esfuerzos de los facultativos fueron en vano, y la pequeña víctima dejó de existir a las 15.30. Los tres hermanos murieron como consecuencia del vuelco de la camioneta Toyota -hecho acerca del cual informamos en nuestra edición de ayer-, acaecido a la vera de la ruta provincial N° 1.
El accidente sobrevino a una desesperada maniobra que realizó el conductor para evitar el choque con otro chico, que circulaba en bicicleta, sobre la cinta asfáltica. El pequeño ciclista resultó ileso, pero la Toyota Land Cruiser, que había salido de la capital chaqueña con destino a Capital Federal, terminó destrozada a un costado del camino.
El vehículo siniestrado era conducido por el padre de los niños fallecidos Horacio Jiménez, de 48 años. Éste viajaba en compañía de su esposa Carolina Hermann, de 38, y ahora permanecen internados en el hospital Dr. José María Cullen de nuestra ciudad. Ambos esposos presentan lesiones de consideración, pero -según fuente oficial- sus vidas no están en peligro.