Rosario (C).- La Fundación Libertad presentó ayer el informe sobre "cómo sería Santa Fe sin las retenciones a las exportaciones". El documento elaborado por el economista Diego Marcos, advierte que desde la provincia se transfirieron al fisco nacional 4.700 millones de dólares en concepto de retenciones a las exportaciones.
El documento detalla que ese monto es equivalente al 10 por ciento del Producto Bruto Geográfico, más de dos presupuestos de gastos de la provincia, 45 años de partidas para la Dirección Provincial de Vialidad o 9 autopistas Rosario-Córdoba.
La presentación de este informe se hizo en el marco del segundo Congreso de Economía Provincial que se realiza en la Bolsa de Comercio de Rosario, organizado por la Fundación Libertad y con vistas a proyectar la provincia en el mediano y largo plazo.
El investigador señaló que el trabajo fue realizado sobre un universo de 1.800 posiciones arancelarias que involucran los productos exportados por la provincia (los de origen en territorio provincial y no los de Aduana), las alícuotas del impuesto a la exportación que corresponden a cada una de ellas, para cada año según los cambios introducidos a ese régimen desde que se reimplantó en el año 2002.
Esa cifra arrojó una presión fiscal promedio del 17 por ciento. Según el investigador, la transferencia de la provincia a la Nación por este concepto equivale en estos cuatro años a 10 por ciento del Producto Geográfico Provincial. El economista lo contrastó con los programas nacionales para construcción de viviendas en la región, que prometen 13 mil unidades nuevas.
"Estos 4.700 millones de dólares equivalen a 339.000 nuevas unidades habitacionales", señaló Marcos durante la presentación del trabajo, que fue seguido con singular atención por los asistentes.
Por la tarde, bajo la consigna "La agroindustria: su potencial para el crecimiento regional", participaron del debate Víctor Trucco (Aapresid), Aldo Torriglia (John Deere), Luis Bameule (Quickfood), Bernardo Arocena (Sociedad Cooperativa de Tamberos).
Las deliberaciones estuvieron orientadas con fuertes críticas al gobierno nacional, en especial en el capítulo que refiere especialmente a las retenciones, que impactan en el esquema productivo agropecuario e industrial de una provincia que se ha convertido en soporte fiscal fundamental del modelo.
Uno de los más críticos fue el titular del frigorífico Quickfood, Luis Bameule, quien advirtió que "nadie sabe qué va a pasar" luego del 3 de octubre, cuando finalice el período de apertura parcial de las exportaciones de carne.
Las entidades que nuclean a frigoríficos y ganaderos negocian una propuesta para mantener el precio de un conjunto de doce cortes congelados hasta fines de 2007, como contrapartida a la prórroga de esa liberación exportadora. En el medio, los productores acusan a los frigoríficos de haberse quedado con la parte del león durante la crisis, aprovechando la coyuntura para reducir el precio de la hacienda.
Según el
empresario Bameule, Argentina corre el riesgo de perder una "oportunidad histórica" de copar el mercado mundial de carnes, caracterizado por la lenta conversión de la Unión Europea en importadora de este producto, la crisis sanitaria de Canadá y Estados Unidos y el límite de crecimiento productivo que encontraron Australia y Nueva Zelanda. Ese crecimiento está siendo aprovechado por Brasil, a pesar de sus problemas sanitarios, y en menor medida por Uruguay, resaltó el titular de Quickfood.
Inversión
El ministro de la Producción, Roberto Ceretto, recibió en su despacho a los empresarios Gustavo Lopetegui y José Luis Cheme, quienes le brindaron detalles sobre el proyecto de compra de una quesería ubicada en el departamento San Jerónimo y de la inversión que tienen previsto realizar. Según pudo saberse, la producción de esa planta se venderá a cadenas de pizzería de Italia.
De la redacción de El Litoral