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De la redacción de El Litoral
Pasado el cimbronazo de la derrota ante Tigre, Carlos Trullet elaboró rápidamente la estrategia para que la semana -que de por sí es corta- le pueda rendir satisfactoriamente, teniendo en cuenta que pasado mañana jugará en la cancha más lejana: el estadio Municipal de Comodoro Rivadavia.
En consecuencia, decidió que se produzcan dos modificaciones en el equipo que saldrá a la cancha para jugar el partido con la CAI. La lesión de Battión obliga a que juegue Sartor en su reemplazo, en tanto que el problema físico de Lucas Martínez (una contractura) también provocó que deba hacer otra modificación en el equipo, y allí se la jugará por Ignacio Canuto, un volante central que colaborará en la zona de contención.
En definitiva, Unión presentará dos modificaciones de nombres y uno de esquema, ya que dejará el 3-3-2-2 con el que venía jugando para pasar al 3-4-2-1, con lo cual necesitará, irremediablemente, que los volantes tengan mucha llegada para complicar la estructura defensiva de los sureños.
El equipo para jugar en Comodoro Rivadavia será con Nereo Fernández; Desvaux, Mosset y Vera; Fontana, Canuto, Sartor y Zapata; Rosales, Bolzán y Rami. Para integrar el banco de relevos, Trullet decidió que viajen dos delanteros (Goicoechea y Márquez), aunque, de todos modos, en el caso del jugador que vino de El Trébol, se trata de un punta al que Trullet sigue trabajando para transformarlo en un carrilero por izquierda.
El que no viajará con la delegación es el "Memo" Torres, ya que sufrió una fisura en uno de sus dedos y no estará en condiciones de jugar. La "sorpresa" es la aparición en la lista de viajeros de Emanuel Urresti, además de Carabajal, el "Turco" Assef y Bruno Casanova.
El plantel de Unión partió este mediodía a Buenos Aires en donde pernoctará esta noche y mañana, a las 10.50, abordará el vuelo hacia Comodoro Rivadavia.
El regreso está previsto para el sábado a la noche, tras lo cual el plantel volverá a Santa Fe, desde Buenos Aires por vía terrestre.
Recordemos que Unión volverá a jugar el sábado de la semana que viene, en principio a las 19, ante Atlético de Rafaela en el 15 de Abril.
Paulo Rosales vivió un mal momento el lunes a la noche, después del partido, por un desgraciado suceso ocurrido luego del partido con Tigre.
Al automóvil particular de Rosales, lo abordó un par de individuos con camiseta de Unión y lo rayaron, provocándole un serio daño.
"Esto no pasó en el club, sino que fue cuando me disponía a cenar después del partido. Entiendo que la gente vaya a la cancha y me insulte si cree que juego mal, pero no puedo entender por qué la bronca llega hasta tal punto de provocarme un daño de esas características unos cuántos minutos después del final del partido", señaló el jugador rojiblanco.
Esta lamentable situación -deplorable, injustificable y criticable por donde se la mire- fue comentada públicamente por el volante tatengue.
La CAI no quiere cambios
El plantel "azzurro" trabajó ayer en doble turno, por la mañana lo hizo en el gimnasio de la ruta 3, mientras que a la tarde arrancó con un exigente trabajo físico en La Mata para terminar con una sesión de fútbol en la que Julio Alberto Zamora paró a los mismos once que arrancaron en los partidos recientes frente a Huracán de Tres Arroyos y Villa Mitre. El "Negro" Zamora, con un 4-3-1-2, armó el equipo de la siguiente manera: Emanuel Trípodi; Carlos Amado, Pablo De Miranda, Sebastián Bartolini y Leonardo Herrera; Luis Vidal, Gustavo Caamaño y Gabriel Bustos; Ricardo Chavarri; Matías Jara y Mauro Villegas. La intención del técnico fue realizar un trabajo de presión desde la salida del equipo rival, coordinando el cierre de espacios para evitar por parte del rival (en este caso Unión), una progresión de juego y al mismo tiempo forzar el error para la contra.