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AFP-EFE
El presidente de Estados Unidos ofreció una cena anoche a los dos presidentes en la Casa Blanca en momentos en que recriminaciones mutuas entre Kabul e Islamabad amenazan con repercutir en los esfuerzos para detener la creciente violencia de los talibanes y capturar al líder de Al Qaeda, Osama Ben Laden.
"Enfrentamos numerosos retos. Debemos todos (los tres) proteger nuestros países. Pero, al mismo tiempo, debemos trabajar para hacer del mundo un lugar lleno de esperanza", dijo Bush al recibir a sus huéspedes.
"La de esta noche es una ocasión para reflexionar juntos una estrategia, de hablar de la necesidad de cooperar (entre nosotros), de tratar de asegurar un futuro esperanzador para la gente", señaló Bush.
El presidente estadounidense, con Musharraf a su derecha y Karzai a su izquierda, estrechó sucesivamente la mano de los dos dirigentes, quienes por su parte no se dieron la mano ante las cámaras.
"Ciertamente comprendemos que hay tensiones entre los dos países y vamos a hacer todo lo que podamos, lo que ellos desean que hagamos, para ayudar a resolverlas", dijo previamente el portavoz de la Casa Blanca, Tony Snow.
Consultado el portavoz respecto a si Bush los exhortaría a dejar de lado sus diferencias, respondió: "El presidente siempre es sincero cuando habla con otros jefes de Estado".
Snow pareció vacilar cuando fue consultado si Bush creía que Musharraf, quien enfrenta críticas de que no estaría haciendo lo suficiente para ayudar a detener la violencia que amenaza a Afganistán, estaba haciendo todo lo que podía en ese frente.
"No sé cómo define usted `todo lo que puede'. Cómo podría yo definirlo", dijo Snow. "El está haciendo serios esfuerzos. El presidente (Bush) está satisfecho con los esfuerzos que él (Musharraf) ha hecho y los respalda".
Bush, que se reunió el viernes con Musharraf y el martes con Karzai, declaró que este encuentro privado bastante inusual le permitiría "observar el comportamiento de los dos dirigentes para determinar el estado en que se encuentran las tensiones".
"Yo no voy a crear problemas", se defendió Karzai.
Musharraf aprovechó una entrevista en una cadena de televisión canadiense para lanzar sus últimos disparos en la guerra de palabras con Karzai, al que acusó de "preocuparse más por sí mismo que por Afganistán".
"Deberíamos trabajar juntos, pero temo que él no sea honesto en todo", señaló a la cadena CBC.
El líder paquistaní desmintió el martes que el jefe de los talibanes, el molá Omar, estuviera refugiado en Pakistán, y acusó a Afganistán de no hacer lo suficiente por combatir el extremismo.
Por su parte, Bush negó que las "tensiones" entre el afgano y el paquistaní impidan capturar a los líderes terroristas.
"Todo lo contrario", aseguró en conferencia de prensa.
"Es del interés del presidente Karzai llevar ante la Justicia a Osama Ben Laden. Es del interés del presidente Musharraf llevarlo ante la Justicia. Nuestros intereses coinciden", afirmó.
En tanto, en declaraciones al diario londinense The Times, Pervez Musharraf, aseguró que el líder de la red Al Qaeda, Osama Ben Laden, está vivo y se esconde en el este de Afganistán.
Musharraf contradijo así un informe del servicio secreto francés según el cual Ben Laden había muerto de fiebre tifoidea a finales de agosto en Pakistán, según un despacho de la agencia DPA.
Según el mandatario paquistaní, el líder terrorista probablemente se encuentra en la provincia afgana de Kunar, fronteriza con Pakistán, posiblemente con la ayuda del "señor de la guerra" afgano Gulbuddin Hekmatiar.
Un informe confidencial del Ministerio de Defensa británico acusa al ISI (servicio secreto paquistaní) de doble juego al combatir, por un lado, el terrorismo mientras lo apoya indirectamente a través de una coalición de partidos religiosos.
La publicación del informe, filtrado a la BBC, coincide con la visita al Reino Unido del presidente paquistaní, Pervez Musharraf, que hoy se entrevistará con Tony Blair en la residencia del primer ministro en Chequers, cerca de Londres.
El informe señala que el apoyo que el ISI presta a los talibanes por medio de la coalición de partidos religiosos conocida como MNA está sometida a "cada vez más riguroso examen internacional".
Al mismo tiempo, critica la política oficial británica de apoyar al presidente Musharraf por creer que contribuye a la estabilidad mundial.
"Indirectamente, a través del ISI, Pakistán ha apoyado el terrorismo y el extremismo ya sea en (los ataques contra Londres del) 7 de julio de 2005, en Afganistán o en Irak", escribe el autor del informe, cuyo nombre no se ha divulgado.
El documento propone utilizar los vínculos entre los mandos militares británicos y paquistaníes para intentar convencer a Musharraf de que deje el poder, acepte elecciones libres y persuada a su vez al ejército de la conveniencia de desmantelar el ISI.
En declaraciones a la BBC, el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, rechazó, sin embargo, tajantemente esas acusaciones y defendió al ISI.
"Las rechazo totalmente, al doscientos por ciento. Me niego a que nadie, ya sea el Ministerio (británico) de Defensa o cualquier otro, me diga que tengo que desmantelar el ISI", afirmó Musharraf.
El presidente paquistaní calificó ese servicio de inteligencia de "fuerza disciplinada, que ha quebrado el espinazo de Al Qaeda" y dijo que no habría sido posible "dar caza a 680 personas si nuestro ISI no hiciese un trabajo excelente".
El informe filtrado a la BBC señala, por otro lado, que la guerra de Irak ha radicalizado a los musulmanes y ha servido para "reclutar a extremistas en todo el mundo islámico".
"Las fuerzas armadas británicas se han convertido en rehenes en Irak tras fracasar el intento del jefe del Estado Mayor de sacarlas de allí para poder combatir en Afganistán, con el resultado de que ahora luchan y parecen estar perdiendo, o pueden perder, en dos frentes", critica el autor del informe.
Un portavoz del Ministerio británico de Defensa precisó que el informe, elaborado por un centro de estudios militares, no representa el punto de vista del ministerio ni del gobierno británico.
El autor del informe sospecha, según ese portavoz, que el documento se filtró a los medios de comunicación "precisamente con la intención de causar perjuicio a las relaciones británico-paquistaníes".
Abusos
La organización humanitaria Amnistía Internacional (AI) afirmó en un informe que el gobierno de Pakistán, al cooperar con Estados Unidos en la "guerra contra el terror", ha cometido abusos sistemáticos de los derechos humanos contra cientos de pakistaníes y extranjeros.
En un documento divulgado desde su sede en Londres, AI señala que, mientras la práctica de desapariciones forzadas se extiende, hay casos de personas arrestadas y detenidas en lugares secretos aunque la detención es negada a nivel oficial.
"El camino hacia Guantánamo empieza, muy literalmente, en Pakistán", señaló el director de investigación de AI, Claudio Cordone.