De la Redacción de El Litoral
El juez de Instrucción, Diego De la Torre, tomó declaración indagatoria a los cuatro policías -tres hombres y una mujer- detenidos por haber sido denunciados por presunto abuso sexual e irregularidades en la seccional décima de esta ciudad.
Los denunciantes son dos jóvenes -uno de 16 y otro de 19 años- que a principios de esta semana asaltaron a las monjas de la congregación Hijas de Santa María de la Providencia, que tienen su casa en Blas Parera al 7740, donde diariamente reciben y ayudan a centenares de personas.
Personal policial de la seccional décima detuvo a los ladrones, con el monto robado que osciló en los 2.500 pesos.
Pero luego de recuperar su libertad, el menor de edad contó a su madre que los policías de la seccional décima no sólo les habrían quitado parte del botín recuperado, sino que además habrían abusado sexualmente de ellos. La madre denunció lo sucedido y se dispuso el arresto de un oficial principal, dos agentes y un cabo.
Por estas horas De la Torre se aprestaba a escuchar el testimonio de los denunciantes.
Además, ordenó pericias caligráficas para determinar si la firma que aparece en el libro de guardia de la seccional décima fue realizada por la madre del menor o, como se sospecha, fue falsificada para encubrir que en realidad este chico fue dejado en libertad sin comunicar lo sucedido a los padres.
En caso de que efectivamente los policías detenidos sean responsables de los hechos que se les atribuyen, se podría estar frente a delitos tales como abuso sexual agravado y falsificación de documento público.
Además, sigue sin aparecer el dinero que, según los jóvenes, fue a parar a manos de los policías denunciados, quienes siguen negando haber cometido cualquier ilícito.