Agravan acusación de ex novicias

San Miguel de Tucumán (Télam).- Nélida Fernández y Susana Acosta, las dos ex novicias imputadas por la desaparición de la docente Betty Argañaraz escucharon hoy nuevas imputaciones que agravaron sus situaciones procesales y luego se negaron a declarar, informaron fuentes judiciales.

Voceros de la causa precisaron, además, en diálogo con Télam, que la fiscal Adriana Giannoni resolverá, la semana próxima, si continúan sumando pruebas en la causa o pide su elevación a juicio oral.

En su despacho, la fiscal leyó la imputación a Acosta y luego a Fernández, y ante ellas informó que Luis Fernández, hermano de la última, está imputado como partícipe de las agresiones graves y de las lesiones que sufrió Argañaraz y se basa en la hipótesis de que su desaparición se debe a que buscaban impedir que la docente asumiera como directora del colegio Padre Roque Correa.

Luis Fernández está prófugo y Gustavo Morales, el abogado de las ex novicias, señaló hoy a Télam que "no están dadas las garantías para que se presente a declarar".

Morales, al igual que Acosta y Fernández, se negaron a firmar el acta que hizo la fiscal, y anunció que la volverá a recusar ante el juez Alfonso Zottoli, porque "no está cumpliendo con su deber, al no dejar revisar la totalidad de los 50 cuerpos que tiene la causa y tampoco se leyeron las pruebas de cargo correspondiente".

La fiscal les leyó a Acosta y a Fernández los nuevos cargos que se les imputan, tras haber comprobado que las firmas que figuran en el libro de registro de ingreso del colegio Padre Roque Correa fueron falsificadas.

Giannoni y su secretario, Ernesto Baclini, consideraron que se agravó la situación de las imputadas, pues ahora se las acusa de los delitos de privación ilegítima de la libertad y ocultamiento de persona.

En razón de ello, ambas ex novicias no podrán recuperar la libertad y seguirán detenidas. Luego fueron trasladadas a la Comisaría de la Mujer.

Las conclusiones de los expertos de la Policía Científica de Tucumán sobre los peritajes caligráficos realizados determinaron que las firmas de entrada y salida de Acosta que aparecen en el registro, el 31 de julio, fueron hechas por otra persona.

Tampoco corresponden a la ex novicia detenida la firma de ingreso del 1° de octubre, pero sí la que figura en la columna de salida, según confirmó Carlos Picón, abogado de la familia Argañaraz, tras ser notificado hoy por la Justicia.

Las pericias caligráficas no sólo comprometen aún más a Acosta, sino que también involucra al personal del colegio donde trabajaban ella y la docente desaparecida, ya que alguien firmó el registro.

Picón adelantó que ahora solicitarán que todo el personal del establecimiento educativo sea sometido a una prueba caligráfica para determinar quién encubrió a Acosta.

La docente desapareció el 31 de julio pasado, cuando salió de su casa rumbo al colegio Padre Roque Correa, donde trabajaba y estaba a punto de asumir como directora del establecimiento.