| |
Ignacio Andreychuk[email protected]
Lo de Atlético de Rafaela fue un ritual al esquema. Al orden por la táctica. Quizás al respeto por el juego pero, aún más, por la perseverancia deportiva: se atrincheró, esperó y mató. Así, con tanto y con poco (aunque parezca contradictorio), "La Crema" se llevó el grito victorioso, que fue el descargue por haber leído bien la situación e interpretado mejor la tarea sobre el césped.
Lo ganó Atlético. Y lo consiguió en buena ley, por derecha. Después podrán analizarse los pormenores de un partido que reunió algunas lógicas sensaciones especiales, por ser dos hinchadas que no se "gustan" demasiado. >
El entrenador de los rafaelinos, Jorge Ghiso, puso en cancha un 4-4-2 bien delimitado. Con deberes específicos para cada integrante de la plantilla. Y así se dio. Desde el fondo, Villalba y Aveldaño se ocupaban de contener a Rami en los saltos y el trabajo de pivote que hacía el delantero tatengue. >
Ya en el sector medio, las cosas eran más estudiadas. Todos y cada uno de los participantes en la mitad de la cancha se movían en base al dibujo táctico, sin desordenarse. Entonces, Atlético asfixió a Unión. Le robó las armas y contuvo su poderío ofensivo hasta hartarlo. >
Además, la visita presentó algunos movimientos interesantes: buena rotación de posiciones, un correcto avance en línea de todo el mediocampo y una contención lejos de Barovero. Durante el primer tiempo, Atlético se dedicó a desgastar a Unión. El tema es que careció de profundidad cuando se propuso atacar. Pero el que guarda siempre tiene... y "La Crema" guardó resto físico y un poco de juego para el complemento.>
Atlético aplicó la misma modalidad en el segundo tiempo: se atrincheró y esperó, con la diferencia de que ahora lo liquidó. íY bastó un solo disparo! No tuvo que padecer la arremetida de Unión en la búsqueda desesperada por empatar; el Tate lo buscó, claro está, pero intentó por la vía incorrecta, sin desbordes ni fabricación de jugadas punzantes, sólo algunas aisladas.
Entonces llegó el gol. Y el espíritu triunfante que la visita trató de imponer se acrecentaba más y más. Porque veía la posibilidad concreta y certera de ganar y salir corriendo a festejar con su gente. No era algo ilusorio. >
Luego del tanto rafaelino, el esquema se comprimió todavía más. Es decir, se formó un batallón de lucha en en mediocampo cada vez más concurrido y poblado. Y Toranzo que brindaba el oxígeno necesario para vivir. Este muchacho jugó bien.>
Atlético no responde a un jugador que desequilibre y gane los partidos por sus gambetas. Tampoco lo tiene. Entonces apela del trabajo de obrero, entre todos, con paciencia y, después, el avance necesario para ganar.
Sí aparecieron algunos rendimientos acordes a las pretensiones del entrenador. Lo de Cuello fue muy importante en el punto medio del terreno. El "11" de Atlético organizó, corrió sin desperdiciar sudor, habló y logró avanzar lejos de su arquero la mayor parte del cotejo, algo sumamente necesario para soportar un 1 a 0. >
El chiquitín López. El técnico lo puso en el momento exacto. Cuando ingresó, el joven delantero se paró bien cerca de los defensores tatengues. Y los buscó. Intentó la gambeta en una y no pudo. Pero ingresó al área, escondido, y dejó mudos a todos. En definitiva, lo de Atlético encontró su explicación en el pizarrón, en los apuntes y, luego, en la practicidad del juego. >
Jorge Ghiso, el director técnico de Atlético de Rafaela, habló a la salida de los camarines. "De los últimos 15 minutos no puedo hablar porque me llevaron "preso'. Me sacaron, me encerraron con llave y no me llevaron ni a la platea a ver lo que quedaba del partido. Hasta los 30 minutos del segundo tiempo, nosotros siempre manejamos el cotejo".
Por otra parte, el técnico de la escuadra rafaelina manifestó: "El fútbol es así, como se está dando. No somos unos fenómenos ahora ni éramos tan malos antes. El torneo es muy parejo. Quizás sorprendimos a Unión porque jugamos distinto a lo que se ve en la categoría, en donde comúnmente todo se hace friccionado y difícil, y hay veces que te ganan el mediocampo y te pueden ganar el partido con una pelota parada".
Además, Ghiso opinó: "Lo que uno intenta es ganar jugando al fútbol y, contra Unión, nosotros lo pudimos hacer. Con defectos, por supuesto, pero los tienen todos los equipos, ninguno se puede armar rápidamente con ocho jugadores nuevos".
Para cerrar, el entrenador de "La Crema" dijo: "Ojalá que Unión y Atlético de Rafaela, el año que viene, puedan contar con los mismos jugadores más un par de refuerzos, pero eso es imposible en esta categoría, pero si se podría lograr, creo que se podría jugar mejor, ésa es la intención de todo técnico".
BAROVERO (6): le sacó el empate a Bolzán cuando el partido se moría. Tuvo una falla grosera en un centro cruzado pero, en general, el guardapostes visitante estuvo a la altura de la circunstancia.