Atlético vino a hacer negocio y le salió redondo
Devoción por la pizarra

Bastión. Marcelo Barovero no sólo es el guardián de la valla rafaelina, sino que tiene la voz de mando. En la imagen, le regala un botín a su gente. Foto: Flavio Raina.. 

Siempre respetó el esquema y la idea del técnico. Salió a presionar cuando debía y le cortó la gestación de juego a Unión. Fue paciente y cerró el tanteador con un solo gol. Los rafaelinos ganaron en el 15 de Abril después de 11 años.

Ignacio Andreychuk[email protected]

Lo de Atlético de Rafaela fue un ritual al esquema. Al orden por la táctica. Quizás al respeto por el juego pero, aún más, por la perseverancia deportiva: se atrincheró, esperó y mató. Así, con tanto y con poco (aunque parezca contradictorio), "La Crema" se llevó el grito victorioso, que fue el descargue por haber leído bien la situación e interpretado mejor la tarea sobre el césped.

Lo ganó Atlético. Y lo consiguió en buena ley, por derecha. Después podrán analizarse los pormenores de un partido que reunió algunas lógicas sensaciones especiales, por ser dos hinchadas que no se "gustan" demasiado. >

El entrenador de los rafaelinos, Jorge Ghiso, puso en cancha un 4-4-2 bien delimitado. Con deberes específicos para cada integrante de la plantilla. Y así se dio. Desde el fondo, Villalba y Aveldaño se ocupaban de contener a Rami en los saltos y el trabajo de pivote que hacía el delantero tatengue. >

Ya en el sector medio, las cosas eran más estudiadas. Todos y cada uno de los participantes en la mitad de la cancha se movían en base al dibujo táctico, sin desordenarse. Entonces, Atlético asfixió a Unión. Le robó las armas y contuvo su poderío ofensivo hasta hartarlo. >

Además, la visita presentó algunos movimientos interesantes: buena rotación de posiciones, un correcto avance en línea de todo el mediocampo y una contención lejos de Barovero. Durante el primer tiempo, Atlético se dedicó a desgastar a Unión. El tema es que careció de profundidad cuando se propuso atacar. Pero el que guarda siempre tiene... y "La Crema" guardó resto físico y un poco de juego para el complemento.>

Bastó con una bala

Atlético aplicó la misma modalidad en el segundo tiempo: se atrincheró y esperó, con la diferencia de que ahora lo liquidó. íY bastó un solo disparo! No tuvo que padecer la arremetida de Unión en la búsqueda desesperada por empatar; el Tate lo buscó, claro está, pero intentó por la vía incorrecta, sin desbordes ni fabricación de jugadas punzantes, sólo algunas aisladas.

Entonces llegó el gol. Y el espíritu triunfante que la visita trató de imponer se acrecentaba más y más. Porque veía la posibilidad concreta y certera de ganar y salir corriendo a festejar con su gente. No era algo ilusorio. >

Luego del tanto rafaelino, el esquema se comprimió todavía más. Es decir, se formó un batallón de lucha en en mediocampo cada vez más concurrido y poblado. Y Toranzo que brindaba el oxígeno necesario para vivir. Este muchacho jugó bien.>

Sin individualidades

Atlético no responde a un jugador que desequilibre y gane los partidos por sus gambetas. Tampoco lo tiene. Entonces apela del trabajo de obrero, entre todos, con paciencia y, después, el avance necesario para ganar.

Sí aparecieron algunos rendimientos acordes a las pretensiones del entrenador. Lo de Cuello fue muy importante en el punto medio del terreno. El "11" de Atlético organizó, corrió sin desperdiciar sudor, habló y logró avanzar lejos de su arquero la mayor parte del cotejo, algo sumamente necesario para soportar un 1 a 0. >

El chiquitín López. El técnico lo puso en el momento exacto. Cuando ingresó, el joven delantero se paró bien cerca de los defensores tatengues. Y los buscó. Intentó la gambeta en una y no pudo. Pero ingresó al área, escondido, y dejó mudos a todos. En definitiva, lo de Atlético encontró su explicación en el pizarrón, en los apuntes y, luego, en la practicidad del juego. >

"Me llevaron preso"

Jorge Ghiso, el director técnico de Atlético de Rafaela, habló a la salida de los camarines. "De los últimos 15 minutos no puedo hablar porque me llevaron "preso'. Me sacaron, me encerraron con llave y no me llevaron ni a la platea a ver lo que quedaba del partido. Hasta los 30 minutos del segundo tiempo, nosotros siempre manejamos el cotejo".

Por otra parte, el técnico de la escuadra rafaelina manifestó: "El fútbol es así, como se está dando. No somos unos fenómenos ahora ni éramos tan malos antes. El torneo es muy parejo. Quizás sorprendimos a Unión porque jugamos distinto a lo que se ve en la categoría, en donde comúnmente todo se hace friccionado y difícil, y hay veces que te ganan el mediocampo y te pueden ganar el partido con una pelota parada".

Además, Ghiso opinó: "Lo que uno intenta es ganar jugando al fútbol y, contra Unión, nosotros lo pudimos hacer. Con defectos, por supuesto, pero los tienen todos los equipos, ninguno se puede armar rápidamente con ocho jugadores nuevos".

Para cerrar, el entrenador de "La Crema" dijo: "Ojalá que Unión y Atlético de Rafaela, el año que viene, puedan contar con los mismos jugadores más un par de refuerzos, pero eso es imposible en esta categoría, pero si se podría lograr, creo que se podría jugar mejor, ésa es la intención de todo técnico".

Bajo la lupa

BAROVERO (6): le sacó el empate a Bolzán cuando el partido se moría. Tuvo una falla grosera en un centro cruzado pero, en general, el guardapostes visitante estuvo a la altura de la circunstancia.

DEL CAMPO (5): mejoró en el período final. En el primero tuvo problemas por su sector, sobre todo cuando Rosales se volcaba por allí y, junto con Weiner, le armaban un lindo conflicto al "4". Después lo contuvo. VILLALBA (6): fue quien pudo controlar más al delantero Rami a la hora de saltar a cabecear. Lo anticipó varias veces aunque hizo un papelón cuando le rompió los pantalones de un tirón, tras un buen giro del "9" de Unión. AVELDAÑO (5): también levantó en el complemento. Durante la primera etapa estuvo perdido y quedó a mitad de camino en muchas ocasiones que quiso disputar el balón con Rami. Cortó una gran corrida que había hecho Vera desde su propia área. ZBRUN (5): sufrió demasiado a Rosales en el primer tiempo. Luego pudo contener algunos intentos del cordobés. Igual, no pasó al ataque aunque sí se sumó al "embudo" rafaelino para presionar al rival. TORANZO (7): el mejor, junto con Barovero. Pasa que fue muy inteligente e interpretó a la perfección las intenciones del técnico Ghiso: cuando Unión apretaba más de la cuenta, él se las ingeniaba para tener el balón lejos de la valla rafaelina. CUELLO (6): corre que te corre por toda la cancha. Es el típico "trabajo sucio" el que hace el "11" de Atlético, pero muy rendidor para el esquema. Marcó, metió y fue una balanza en el anillo central rafaelino. TOLEDO (5): no tuvo una participación determinante pero se las arregló para salir a marcar en persona tanto a Rosales -cuando estaba cerca- como a Bolzán, cuando ingresó en la segunda mitad. LÁZARO (4): había empezado bien, bastante bien. Pero después perdió el duelo con Fontana por el sector izquierdo de Atlético. En el segundo tiempo, no pasó al ataque. BIELER (5): el delantero peleó y "guapeó" por todo el frente de ataque. Sin embargo no pudo conectar su pase a la red. Remató al arco en la jugada del gol. Bien en general. MARCLAY (5): tampoco tuvo mucha incidencia. De todos modos intentó más en la segunda mitad, pero debió salir por una molestia. Hilvanó algunas jugadas, aunque lejos del arco. LÓPEZ (6): tremendo "torpedo" el chiquitín, quien otra vez quedó convocado por Tocalli para el seleccionado menor. Entró, la metió y cerró la discusión. BECERRA (-): ingresó cuando faltaban 10 minutos para sumar aire. CELAYA (-): entró en el descuento, sólo participó los últimos 2 minutos.