César Miño
En el primero de los partidos correspondientes a la Final Four 2006, Duendes Rugby Club superó al Club Universitario de Rosario por 23 a 16, con lo cual no sólo es uno de los dos punteros de la trascendente fase, sino que además comenzó a refrendar su condición de ser -quizás- el mayor candidato a ocupar el sitial más importante del podio del Regional del Litoral en la presente temporada.
A la hora de analizar lo escueta que resultó la diferencia final (permitió al perdedor sumar un punto bonus), el contenido del partido deparó una realidad que por momentos fue contrastante.
Básicamente, porque Duendes entregó una imagen más sólida, serena y dominante; ante un adversario que pese a tener una interesante disponibilidad en materia de posesión, no encontró la forma de vulnerarlo.>
El argumento principal del vencedor fue la organización defensiva: que lució impecable; y se transformó en el elemento inicial de la gran recuperación y control de pelota esbozado en la mayoría de las acciones.>
La fiereza expresada en el tackling por cada uno de los integrantes del equipo de camiseta verdinegra, conspiró severamente contra la ductilidad de las huestes del campeón-defensor, que más allá de intentar de las más diversas formas, no logró generar suficientes situaciones propicias como para marcar.>
La etapa inicial cerró con el marcador en favor de Duendes por 13 a 6: demasiado poco margen para un contexto como el expresado en los párrafos precedentes. Aunque no debe soslayarse que hubo un solo try, frente al notorio predominio de los puntos anotados vía kicks.>
Tratándose de dos elencos que se conocen tan minuciosamente, el comienzo de la segunda etapa proyectó situaciones similares, aunque pronunció los deseos del perdedor de revertir la situación. Pese a ello, en algo más de la primera mitad, esa posibilidad chocó una y otra vez contra la firmeza del vencedor.
Recién en el cuarto de hora final, cuando Duendes pareció sumirse en la clásica -y errónea- distensión provocada por la sensación de "partido resuelto", sus vecinos de Las Delicias se aferraron a un incipiente predominio, que recibió como premio más elocuente el ensayo que, goal mediante, estableció una inesperada igualdad en 16 tantos.>
Sin embargo, Duendes reaccionó inmediatamente, recuperó el vigor defensivo y con más entereza que juego, logró apoyar la conquista que direccionó al score hacia una situación más lógica.>
El primer partido de las definiciones concluyó con un festejo previsible, frente a un derrotado que dejó en claro que ante tanto conocimiento mutuo y márgenes casi imperceptibles, no existe posibilidad de descuidarse.>
En síntesis, fue un juego atrayente y emotivo, con dos protagonistas que se retiraron del campo de juego con el reconocimiento pleno de la gran cantidad de simpatizantes (de ambos bandos) que llegaron desde el sur de la provincia con sus ilusiones a cuestas. >
Pese a que la victoria dejó mejor posicionado al que busca reencontrarse con el título, quien lo defiende sabe perfectamente que aún no está dicha la última palabra.>
El match se disputó en la cancha principal de Sauce Viejo, con el referato del rosarino Mauro Rivera, ante un excelente marco de público.