AFP
El gobierno de Brasil negó haber sido presionado por Estados Unidos para liberar a los dos pilotos sobrevivientes de la mayor tragedia aérea del país, retenidos mientras siguen las investigaciones del accidente que hace 8 días causó la muerte de 154 personas.
"No hay ningún tipo de presión hasta ahora y eso sería inadmisible", dijo el ministro de Defensa, Waldyr Pires, que visitó la zona del accidente donde grupos de rescate trabajan en la recuperación de los cadáveres.>
"Somos una nación soberana cumplidora de sus deberes democráticos (y estamos haciendo las cosas) con total apertura", dijo Pires en declaraciones difundidas por TV O'Globo, tras autorizar el refuerzo de los efectivos militares en la zona.>
El ministro dijo que Brasil "tiene uno de los índices más bajos de accidentes aeronáuticos" en un rechazo implícito a versiones que indican supuestas fallas en el control aéreo o a la existencia de problemas en las comunicaciones radiales entre Brasilia y manajos, entre las cuales se produjo el accidente.>
"No hay agujeros negros", aseguró el ministro reiterando declaraciones de oficiales de la Fuerza Aérea Brasileña que negaron de forma terminante la existencia de cualquier problema tanto de los controladores de vuelo como de las condiciones de operación en la región amazónica.>
Además de las autoridades aeronáuticas brasileñas, la Policía Federal realiza otra investigación y deberá interrogar a los pilotos, cuyos pasaportes están retenidos por orden de la justicia.>
Los pilotos de nacionalidad estadounidense se encontraban en un avión ejecutivo Legacy que tuvo una colisión con un Boeing de la aerolínea Gol, que se estrelló en la selva amazónica.>
La prensa brasileña destacó ayer los pedidos formulados a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, para que intercediera ante las autoridades brasileñas en sentido de obtener lo más pronto posible la liberación de los pilotos.
Los pilotos estadounidenses del Legacy, Joseph Lepore, de 42 años, y el copiloto Jan Paul Paladino, de 36, fueron interrogados tres veces por la Policia Civil del Estado de Mato Grosso, por oficiales de la base militar de Serra do Cachimbo en donde el avión aterrizó de emergencia tras el choque con el Boeing y por especialistas aeronáuticos en Río de Janeiro.>