Elecciones legislativas clave en Estados Unidos
Demócratas no dan tregua por escándalo sexual republicano
La oposición demócrata, que intenta recuperar el control del Congreso de EE.UU. en las elecciones legislativas de noviembre, continuó sus acusaciones contra los republicanos de encubrir un escándalo sexual en sus filas.

EFE-AFP

El escándalo, que ha desatado múltiples investigaciones por parte del gobierno, amenaza con poner fin a la hegemonía que los republicanos han mantenido en la Cámara de Representantes desde 1995 y en el Senado desde 2003.

El escándalo explotó con la revelación de que el ex legislador republicano Mark Foley, de Florida, intercambió mensajes electrónicos de contenido sexual con becarios adolescentes en el Capitolio.>

El tema podría dominar la palestra política, ya que se prevé que uno de los becarios implicados, Jordan Edmund, hará declaraciones sobre el caso la próxima semana al FBI.>

Foley, un católico homosexual de 52 años, renunció a su escaño el 29 de septiembre y, aunque los republicanos han prometido una investigación exhaustiva e imparcial, el asunto amenaza con perjudicarlos en las urnas el 7 de noviembre.>

Los demócratas, atacados por los republicanos como débiles en asuntos de terrorismo y seguridad nacional, ahora contraatacan al señalar que el partido gobernante, que se presenta como defensor de los "valores familiares", hizo caso omiso de la conducta de Foley.>

Vista gorda

En un discurso radiofónico, la demócrata Patty Wetterling, candidata al Senado, dijo hoy que los republicanos hicieron la vista gorda ante la conducta "depredadora" de Foley.

"Si un maestro hubiese echo esto (lo que hizo Foley) y se hubiera advertido al director y éste no hiciera nada, una vez que la comunidad se enterara hubiesen despedido al director", señaló Wetterling en alusión al presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Dennis Hastert.>

Presionado incluso por algunos de sus correligionarios, Hastert, tercero en la línea de sucesión presidencial, se niega a renunciar y ha defendido su manejo del caso. La Casa Blanca lo respalda.>

Wetterling, cuyo hijo fue secuestrado sin dejar rastro en 1989, tras lo cual se convirtió en activista a favor de los niños, ya ha emitido anuncios en los que ataca el pobre manejo de los republicanos de este escándalo.>

Y el legislador Dale Kildee, el único demócrata en el comité que supervisa el programa de becarios, criticó en un comunicado que los republicanos hayan llevado el escándalo como un "asunto interno" del partido, excluyendo a la oposición.>

Para muchos, el colmo del caso es que Foley, en su breve carrera política en la Cámara baja, fue presidente del Comité contra la Explotación de Menores e impulsó leyes para penalizar la pornografía infantil en la Internet y otras medidas de protección de la niñez.>

Los demócratas necesitan quince escaños en la Cámara Baja y seis en el Senado para retomar el control del Congreso.>

Más problemas

El escándalo por el "caso Foley" se suma a la serie de retos que afrontan los republicanos, como la guerra en Irak, la abultada deuda nacional, la baja popularidad del presidente George W. Bush y cargos de corrupción contra algunos de ellos, entre otros.

Ninguno de esos problemas ha tenido la resonancia del "caso Foley", a juzgar por los sondeos entre el electorado.>

Una encuesta divulgada hoy por la revista Newsweek indica que, por primera vez desde 2001, los votantes confían más en los demócratas que en los republicanos, y el 53 % quiere que los demócratas ganen el control del Legislativo, frente a un 35 % que favorece a los republicanos.>

Otra encuesta, divulgada el jueves por la revista Time, señala que dos terceras partes de los electores cree que los líderes republicanos intentaron encubrir el escándalo, y el 54 % estaría dispuesto a votar por un demócrata.>

Ante este panorama, los demócratas tienen buenas posibilidades en las urnas, pero todo dependerá del desenlace de este escándalo y de la ofensiva de la oposición>

Bush ya tiene un portaaviones

La familia Bush participó en una ceremonia de "bautismo" del portaaviones nuclear George H.W. Bush, en honor al ex presidente estadounidense, padre del actual jefe de Estado, un piloto condecorado por su participación en la Segunda Guerra Mundial. "Pido que me acompañen a decirle a nuestro padre: presidente Bush, tu barco ha llegado", dijo el actual gobernante, George W. Bush. El ex presidente y su familia participaron en la ceremonia en la que, por tradición, se estrella una botella de champán contra la proa del barco, en esta ocasión, el décimo y último portaaviones de la clase Nimitz, el CVN 77.