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El galardón resultó para Muhammad Yunus y a su banco Grameen

Otorgaron el Nobel de la Paz al banquero de los pobres

Muhammad Yunus, junto a su hija, festejó la distinción otorgada por el Comité Nobel noruego, por su lucha por una economía más justa para los pobres. Foto: AGENCIA AFP. 

El bangladesí Muhammad Yunus, el llamado "banquero de los pobres" y su banco de microcréditos Grameen Bank recibirán el Nobel de la Paz 2006 por su lucha por una economía justa para las clases pobres.

El Premio Nobel de la Paz fue otorgado hoy al "banquero de los pobres" Muhammad Yunus, de Bangladesh, y a su banco Grameen, que ofrece microcréditos a personas sin recursos.

"Una paz duradera no puede lograrse sin que una parte importante de la población encuentre los medios para salir de la pobreza", declaró Ole Danbolt Mjoes, presidente del Comité Nobel noruego, al explicar las razones que permitieron dar el Nobel de la Paz 2006 a Yunus.>

"El microcrédito es uno de esos medios", añadió el Comité.>

Yunus dijo a la cadena pública de televisión noruega NRK por teléfono que está "encantado, muy encantado" por el premio.>

"Ustedes están apoyando el sueño de lograr un mundo sin pobreza", agregó.>

Llamado el "banquero de los pobres", Muhammad Yunus, brillante economista, fundó el banco Grameen, primer banco en el mundo que da microcréditos a personas totalmente insolventes. Fundado en 1976, el Grameen Bank obtuvo el estatuto de banco en 1983.>

La única condición para ser aceptado: los que piden créditos deben hacerlo por grupos de cinco y apoyarse para reembolsar la deuda.>

Danbolt Mjoes agregó que dar "préstamos a insolventes pobres parecía una idea imposible. Iniciándose de manera muy modesta tres décadas antes, Yunus, primero solo, y luego a través del banco Grameen, convirtió los microcréditos en un instrumento de gran importancia para combatir la pobreza.>

"El banco Grameen fue una fuente de ideas y modelos para muchas instituciones en el campo del microcrédito que se difundió por todo el mundo", añadió.>

Millones de clientes

El banco Grameen tiene ahora 6,5 millones de clientes, de los cuales el 96 % son mujeres.

"El microcrédito demostró ser una importante fuerza liberadora en sociedades donde, en particular las mujeres, luchan contra condiciones sociales y económicas muy duras", añadió el Comité Nobel.>

Yunus empezó combatiendo la pobreza durante la hambruna de 1974 en Bangladesh, con créditos de 27 dólares a personas pobres para salvarlas de los agiotistas.>

Nacido en 1940 en Chittagong, Muhammad Yunus es el tercero de una familia de 14 hijos, de los cuales cinco murieron en los primeros años. Es diplomado de la universidad estadounidense de Vanderbilt en Tennessee.>

Algunos expertos han criticado sin embargo el microcrédito, juzgando que deja de lado a los "más pobres entre los pobres".>

Bangladesh es uno de los países más pobres del mundo con un ingreso per cápita anual de alrededor de 250 dólares.>

Al dar el Nobel a un luchador contra la pobreza, los cinco sabios noruegos ampliaron de nuevo el campo para los Premios de la Paz, que en las últimas décadas ha dado cabida a los derechos humanos o a la defensa del medio ambiente.>

"Todo individuo en la Tierra posee a la vez el potencial y el derecho de vivir una vida decente", insistió Mjoes.>

"Más allá de las culturas y las civilizaciones, Yunus y el Grameen Bank demostraron que los más desfavorecidos pueden trabajar a favor de su propio desarrollo", agregó.>

El Nobel de la Paz -un diploma, una medalla de oro y un cheque de 10 millones de coronas suecas (1,1 millón de euros)- será entregado en Oslo el 10 de diciembre, fecha de aniversario de la muerte de su fundador, el filántropo sueco Alfred Nobel, inventor de la dinamita.>

Un visionario realista

Muhammad Yunus pasará a la historia como creador de una idea revolucionaria que ha permitido que millones de personas abandonen la pobreza.

Idealista en sus aspiraciones pero pragmático en sus planteamientos, Yunus, de 66 años, ha ayudado especialmente a las mujeres, que suman el 86 % de sus clientes.

Que un economista haya dirigido su mirada hacia los más humildes y haya considerado el amor propio y la honestidad de los pobres como garantía suficiente para un banco es algo que sólo un visionario realista podía atreverse a poner en práctica.

Desde el 26 de marzo de 1971, fecha en que consiguió la independencia, Bangladesh ha estado siempre entre los países más pobres y superpoblados de la tierra.

En 1940, Dacca, su capital, aún formaba parte del Imperio Británico, y el joven Muhammad Yunus estaba decidido a llegar a ser un brillante economista cuando en los años 60 comenzó sus estudios en Nueva Delhi.

Tras obtener algunas de las becas más prestigiosas del mundo, como la Fullbright o la Eisenhower, que le dieron la oportunidad de completar su formación en EE.UU., Yunus volvió a su país para colaborar en el proceso de construcción nacional en marcha.

En 1972, convertido ya en director del Departamento de Economía de la Universidad de Chittagong, decidió prestar el equivalente a 27 dólares de su bolsillo a un grupo de mujeres que malvivían con la artesanía de bambú.

Tras comprobar, satisfecho, que esas mujeres le devolvieron puntualmente el préstamo, empezó a concebir una idea para el mundo.

Ya que los bancos convencionales sólo admiten como garantía de pago los documentos y las posesiones materiales, los pobres de todo el mundo están fuera del círculo económico y, por tanto, condenados a seguir siendo pobres para siempre.

Con esta idea en la cabeza, Yunus se aventuró a crear en 1976 lo que parecía un contrasentido: un banco cuyos clientes fuesen pobres y cuya única garantía de pago fuese su palabra. Fue un éxito rotundo.

El sistema, basado en los llamados "grupos solidarios", consiste en proporcionar créditos de 75 a 300 dólares a grupos de cinco mujeres, que gestionan el dinero recibido entre ellas y responden solidariamente de la devolución del mismo.

Como comprobó Yunus, las mujeres se muestran mucho más responsables a la hora de administrar los bienes familiares y por tanto resulta mucho más práctico hacer que sean ellas las receptoras de los créditos y las encargadas de devolverlo.

En una sociedad musulmana y tradicional como la bangladesí, esto le ocasionó problemas al principio, pero hoy el Grameen Bank ha conseguido implantar su modelo en 22 países y sus beneficios han alcanzado ya a once millones de pobres de todo el mundo.

AFP-EFE-Télam





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