De la Redacción de El Litoral
Aunque pocos conozcan para qué sirven las "calderas", y el nombre de "recipientes sometidos a presión interna" no les resulte familiar, habrá que advertir que se trata de aparatos con los que miles de personas toman contacto diariamente, mientras que su control pende de una ley provincial que está pronta a cumplir cien años.
El Colegio de Ingenieros Especialistas de Santa Fe (CIE) hizo saber su preocupación, por la falta de una norma que actualice los cambios que la tecnología impuso con el correr de los años. En ese contexto, representantes de ese cuerpo se reunieron el 26 de setiembre pasado con funcionarios de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), que tiene bajo su órbita los controles.>
El Ing. Andrés Perotti, gerente de Desarrollo de la EPE, recibió a los ingenieros Jorge Hammerly y Raúl Bustaber, ambos miembros de la comisión directiva del CIE, y los despidió con la promesa de que iban a volver a hacer la consulta al área jurídica de la EPE, para que luego se continúe con los pasos legales para la sanción de la nueva ley.>
La ley provincial N° 1373, que regula el uso de calderas y recipientes sometidos a presión interna, data de principios del siglo pasado (1907), y aunque fue reglamentada en 1992 (decreto N° 0640), está basada en una ley obsoleta, "en la que no se contemplan numerosos factores que han ido evolucionando con la tecnología", explicó el ingeniero mecánico Raúl Bustaber (ver Vacío legal).>
A partir de la reglamentación de 1992, las inscripciones de calderas y aparatos sometidos a presión quedaron en manos de la EPE, que lleva el registro de toda la provincia.
Lo que ocurre es que el departamento de control "tiene un grupo muy reducido de personas y es imposible inspeccionar todos los recipientes que hay en la provincia", indicó Bustaber.>
Por eso, los ingenieros plantearon una actualización, basada en un proyecto de ley, surgido del trabajo de una comisión integrada por gente de los dos distritos de profesionales de la provincia, y de la División de calderas y recipientes sometidos a presión de la EPE.>
La comisión se formó a principios de 2000, y sus impulsores, inspirados por la nueva ley de la provincia de Buenos Aires, diseñaron una propia que, dicen, será superadora.>
Las conclusiones y la propuesta que modifica la ley vigente quedaron listas en 2002, y estuvieron a cargo de una comisión integrada por el Ing. Daniel Fertonani (EPE) y los Ing. Ricardo Mas (CIE Distrito 1) y Gabriel Omar (CIE Distrito 2).>
Si bien "no son aparatos de uso doméstico, tocan muy de cerca a la vida cotidiana".
Las cadenas de frío de supermercados y frigoríficos; los compresores de aire que están en las estaciones de servicio y las gomerías; hoteles, sanatorios, tintorerías y algunas industrias alimenticias y manufactureras trabajan con recipientes sometidos a presión interna o calderas.>
Miles de personas están en contacto diario con este tipo de artefactos que, de no estar en perfectas condiciones, pueden generar graves accidentes, que en la mayoría de los casos terminan en tragedia y provocan daños materiales de magnitud.>
Muchos tomaron conocimiento de la necesidad de tener estos equipos habilitados a partir de las auditorías de las aseguradoras de riesgo de trabajo (ART), que verifican el estado de ese tipo de recipientes.>
"Hay una desinformación importante", reconoció el ingeniero, y descargó parte de la responsabilidad en los fabricantes, que "deberían entregar el equipo con la documentación para que el dueño haga el registro".>
Con la nueva ley, se agilizará notablemente el trabajo del organismo de control. "Será el propietario del equipo -caldera o compresor- el responsable de la habilitación. Para ello, tendrá que contratar a un profesional con incumbencias para efectuar la habilitación previa", que será corresponsable con el usuario del equipo.>
La propuesta de modificación de la ley 1373 y del decreto 0640/92 contempla la creación de un registro de aparatos sometidos a presión, profesionales y foguistas. Se extremarán las medidas de seguridad. Y cambiará el concepto actual de inspección.
En cuanto a esta última, serán los propietarios los que tengan la responsabilidad de habilitar los equipos y cumplir en tiempo y forma con las verificaciones periódicas establecidas, debiendo contratar profesionales habilitados del registro.
Por otra parte, preserva los objetivos de la norma, en cuanto mantiene:
Uno de los principales problemas de la ley actual es que centra toda su atención en las calderas y "no hace referencia al resto de los recipientes sometidos a presión interna", indicó el ingeniero Raúl Bustaber, miembro del CIE.
Además, remarcó que "no se establecen las condiciones de habilitación, ni cuáles son los controles de ingeniería que hay que hacerles -de acuerdo con el tipo de fluido-". Tampoco se sabe "con qué periodicidad se deben llevar a cabo los controles, ni qué dispositivos de seguridad deben tener".
La particularidad del nuevo proyecto "es su aspecto dinámico", ya que el ente de control podrá crear resoluciones de actualización a medida que vaya evolucionando la tecnología, sin necesidad de recurrir al Legislativo para hacer las reformas.
Para optimizar rendimientos, se prevén reuniones anuales en las que se analizará si corresponde actualizar y generar resoluciones, una dinámica propia de los organismos internacionales.