El repliegue de la policía se produjo ante la llegada de grandes grupos de colonos a la zona de la Ciudad Universitaria (450 km al sur), donde horas antes los uniformados habían podido controlar la última gran barricada de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (Appo), en el marco de una extendida protesta en reclamo de la renuncia del gobernador Ulises Ruiz.
Tras la retirada policial, la Appo llamó a sus militantes a reinstalar las barricadas en toda la ciudad.>
En la zona de Cinco Señores, cercana a la universidad, los opositores instalaron barricadas.>
"Se van a instalar nuevamente las barricadas en toda la ciudad hasta que la Policía Federal Preventiva (unos 4.500 efectivos) se vaya", dijo Gustavo Adolfo López, encargado de orden y vigilancia de la Appo, que aglutina a los manifestantes.>
Poco antes, el vocero de la Appo, Florentino López, hizo un llamado a los habitantes y militantes de la organización para que "permitan el repliegue de la PFP hacia la zona del aeropuerto" de Oaxaca.>
"Necesitamos ser inteligentes y permitirles su huida hacia el aeropuerto, porque si no lo hacemos en otro momento estaría interviniendo el ejército", dijo López.>
Según López, la retirada de los federales fue ordenada por la Secretaría de Gobernación (Ministerio del Interior).>
"Ha sido una medida unilateral la que tomó gobernación, pero el pueblo logró replegar a los policías", afirmó el portavoz.>
Como resultado de los violentos enfrentamientos de ayer, al menos 64 personas resultaron con heridas leves, la mayoría con contusiones o intoxicados por efecto de los gases lacrimógenos lanzados por la policía, recabó la AFP en dos de los centros médicos principales, donde derivaron a los lesionados.
El vocero del gobierno de Oaxaca, Miguel Angel Concha, dijo a la prensa que en el operativo de la PFP fueron detenidos 33 manifestantes.>
Por lo que respecta a los heridos, Concha señaló que 10 policías federales presentan lesiones por golpes y lanzamiento de proyectiles, además de quemaduras con bombas incendiarias. Rechazó que del lado de la Appo se hubieran presentado heridos.>
En tanto, el secretario de Gobernación, Carlos Abascal, admitió, durante una visita a Guadalajara, que la situación en Oaxaca tardará meses y hasta años en resolverse.>
"Oaxaca va a requerir meses para recuperar los niveles de actividad económica que traía antes de este conflicto, pero por otro lado va a requerir algunos años para corregir todas las deficiencias estructurales que arrastra por la mala atención a los requerimientos de la sociedad, por las diferentes limitaciones que presentan las leyes y las instituciones oaxaqueñas", dijo.>
Poco antes de las 8 locales de ayer, cientos de federales habían logrado desmontar sin mayor resistencia la última de las cuatro grandes barricadas de la Appo en un cruce vehicular cercano a la Universidad Benito Juárez de Oaxaca, donde los opositores tienen uno de sus centros de operación.>
Pero dos horas después, unos 200 jóvenes, al parecer estudiantes, llegaron hasta el lugar para lanzar bombas incendiarias, piedras y todo tipo de proyectiles a la PFP, que respondía con gases lacrimógenos, desencadenando una batalla campal.
La PFP nunca logró tener el control total de la situación y si bien con chorros de agua lanzados desde tanquetas antimotines y gases arrojados desde tres helicópteros logró replegar por momentos a los manifestantes, finalmente se vio superada en número y retrocedió.>
A los manifestantes se sumaron luego miles de furiosos pobladores de Oaxaca, que también arrojaban proyectiles a los uniformados y auxiliaban con trapos bañados en vinagre para combatir los efectos de los gases lacrimógenos.>
Un saldo de 11 muertos en total ha dejado la protesta desde que comenzó en mayo pasado con una huelga docente en demanda de mejoras salariales y se amplió luego al pedido de renuncia del gobernador Ruiz.>
La Appo exigió hoy un diálogo directo con el presidente del país, Vicente Fox, y denunció que cinco manifestantes fueron heridos de bala en la última operación policial.
"Desde este momento exigimos al presidente de la república que él mismo pueda sentarse en una mesa de diálogo" con la Appo, dijo a la prensa el portavoz de esta entidad, Florentino López.
López señaló, sin embargo, que actualmente "no hay condiciones" para reanudar las negociaciones con el gobierno federal y criticó a la Secretaría de Gobernación (Interior), su actual interlocutor, por no haber atendido sus exigencias.
A la primera demanda de la Appo de que se fuera el gobernador del Estado, Ulises Ruiz, contra el que se manifiestan desde hace varios meses, se ha sumado la exigencia de que se retiren las fuerzas policiales de la capital oaxaqueña.
La Policía Federal Preventiva (PFP) enviada por Fox el pasado domingo y que controla el centro de la ciudad y los principales edificios públicos, fracasó en su intento de despejar las calles aledañas a la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (Uabjo).
La Uabjo es uno de los últimos reductos de los grupos insurrectos y en ella funciona Radio Universidad, una emisora que usan para transmitir propaganda y organizarse.
López agregó que los heridos en los sectores alzados ascendieron a 200, cinco de ellos de bala.
Al ser consultado sobre la identidad de estos últimos, su estado y el lugar donde fueron atendidos, se negó a responder "por seguridad", aunque informó de que recibieron asistencia en clínicas particulares y de que a uno de ellos una bala le impactó en el abdomen.
Desaparecidos
La Procuraduría (Fiscalía) General de Justicia de Oaxaca informó hoy de 33 detenciones relacionadas con el conflicto social que vive ese Estado sureño y negó que haya habido "desapariciones" de personas.
La Fiscalía indicó que "en Oaxaca no existe ninguna persona desaparecida con motivo de las acciones que realiza la Policía Federal Preventiva (PFP)", enviada el fin de semana pasado por el presidente del país, Vicente Fox, para restablecer el orden.
La institución añadió que "no tiene casas de seguridad ni esconde a los detenidos en ningún lugar", en respuesta a las denuncias de la Appo y de los maestros que protagonizan protestas en las calles desde hace cinco meses.
AFP-EFE