Buenos Aires (Télam).- Los investigadores del crimen de Gustavo Visciglia, el vigilador privado asesinado aparentemente al ser confundido con un ladrón por dos policías, uno de ellos en disponibilidad, procuraban determinar mediante peritajes quiénes dispararon, ya que según denunció el hermano de la víctima, una tercera persona se llevó un arma del lugar.
Por tal motivo, según dijeron a Télam fuentes policiales, se realizaban peritajes balísticos comparativos entre las seis vainas servidas encontradas en la escena del crimen y las dos únicas armas secuestradas en el lugar, una de ellas del policía en actividad detenido, Fabián Pereyra, y otra del vigilador muerto.>
Además, el fiscal de San Martín a cargo del caso, Sergio López, aguardaba los resultados de los estudios de alcoholemia realizados a Pereyra y al otro detenido, el policía en disponibilidad Miguel Angel Ojeda.>
Los dos apresados no fueron aún indagados, sino que permanecen a la espera de ser convocados al interrogatorio por el fiscal, quien aguardaba los resultados de diligencias previas.>
Fuentes judiciales informaron que antes de la indagatoria, el fiscal pretende establecer la secuencia de lo ocurrido y tener en claro algunas circunstancias aún confusas.>
En tanto, voceros policiales dijeron a Télam que el crimen se produjo aparentemente en medio de una situación confusa, en la que los policías creyeron a Visciglia un ladrón y éste a su vez pensó que los efectivos -que estaban vestidos de civil- iban a asaltarlo.>
Según las fuentes policiales, ni bien ocurrió el hecho, el oficial Pereyra -quien se desempeña en la comisaría de Villa Concepción- admitió ante sus compañeros que él disparó para repeler un ataque de la víctima cuando quiso identificarla.>
Si bien Pereyra admitió esto ante los policías que llegaron al lugar -aún no declaró ante la Justicia-, los investigadores procuran determinar mediante peritajes si el otro policía en disponibilidad disparó y existió encubrimiento para hacer desaparecer su arma.>
Esta mañana, durante el velatorio de Visciglia, que se realizó en la cochería La Paz, en Coronel Mom al 2400, de San Martín, el hermano de la víctima, Marcelo, aseguró que a su hermano fueron directamente a matarlo y que luego se encargaron de hacer desaparecer la evidencia.>
"Acá se trató de limpiar todo", expresó Marcelo Visciglia, al asegurar que una tercera persona se llevó el arma de Ojeda, y que los acusados se encargaron de vaciar el cargador del arma de su hermano, de lo cual los pesquisas, aseguraron, no tienen constancia alguna.>
En tanto, esta mañana, a las 10.30, los restos del vigilador fueron inhumados en el cementerio de San Martín, donde se registraron escenas de profundo dolor de sus familiares y amigos.>
Previo al entierro, la mamá de la víctima, Luisa, pidió justicia y reclamó que los agresores queden presos de por vida.>
"Pido Justicia Divina y la de los seres humanos. Que el que mate sea recluido y no salga nunca más de la cárcel y los manden a trabajar para alimentar a los pobres", expresó llorando la mujer.>
En tanto, Marcelo, hermano de la víctima, aseguró que no se trató de una confusión sino que los policías fueron directamente a matarlo y "sabían muy bien lo que hacían".>
"Acá no hay gatillo fácil, ellos vinieron directamente a matarlo (...); él (por Gustavo) no tenía pinta de chorro, vestía bien, tenía un buen auto, estaba con todas las de la ley", dijo.>
El hecho se registró a las 20 del sábado último en el cruce de Marengo y Santa Rosalía, de Villa Concepción, donde Visciglia cayó muerto de dos balazos en el interior de su auto Peugeot 206 gris, que acababa de abordar en la puerta de su casa.>