De la Redacción de El Litoral
Juan, Guillermo y Alexis -de 12, 10 y 9 años- recibieron ansiosos a El Litoral en la intersección de Perú y Estrada, en Barranquitas Oeste, para mostrar lo que todos los fines de semana los convoca en la casa de María: trabajar en la huerta primero y jugar al fútbol después.
"En la quinta lo que más me gusta hacer es regar. Vengo desde hace siete meses y... me gusta mucho", contó Juan, el más grande de los chicos. Y agregó que desde que llegó por primera vez al lugar, entre otras cosas, aprendió a sembrar lechuga, acelga, choclo y zapallo.>
Los chicos, que en total suman 32, asisten a la asociación civil Los Canillitas que preside María Mamaní, una mujer con vocación de servicio que cinco años atrás emprendió un desafío: "constituir una gran familia" con los más bajitos del barrio.>
Que los chicos tengan una huerta propia, donde la cosecha simbolice el esfuerzo de sus propias manos, es para María algo muy importante. Es que, cuenta, en su vida observó montones de chicos drogándose y en la calle sin ninguna posibilidad de futuro.
"Las situaciones que vi, a mí y a mi familia, nos motivaron a sacar adelante a estos chicos y evitar que sigan un camino equivocado. Consideramos que una huerta y una escuelita de fútbol era lo que más les iba a gustar y fue por eso que creamos, cinco años atrás, la asociación civil Los Canillitas", señaló Mamaní.>
La entidad, presidida por la mujer que dialogó con El Litoral, es toda una institución reconocida en Barranquitas Oeste; aunque oficialmente está en proceso de serlo. Por ello, pese a encontrarse en un sector del barrio donde las calles se vuelven un laberinto, llegar a su casa no fue tarea difícil.>
La huerta de los Canillitas, que comenzó gracias al aporte de semillas y capacitación por parte del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), se encuentra cruzando el límite oeste del barrio. "Al principio, el Inta nos daba las semillas. Pero una vez que la planta crecía nosotros mismos le fuimos sacando los granos para hacer nuevas plantaciones. Con eso, nuestra huerta fue creciendo", manifestó. Y agregó que "extender sus dimensiones es uno de los objetivos a mediano plazo".>
Sobre el destino de la cosecha, los chicos contaron que se reparte en partes iguales. A la vez que agradecieron al único vecino de la quinta que es quien la cuida ante posibles robos.>
Pero el pedido por dos arcos de fútbol fue el más escuchado en la recorrida de El Litoral. Es que "más de una vez se caen los palos de escoba que usamos como arco o se quiebran", dijo Guillermo.
Por último, Mamaní hizo hincapié en que "la dura realidad de Barranquitas Oeste fue lo que motivó la creación de la asociación civil Los Canillitas, que no recibe ningún tipo de subsidio estatal". Al despedirse, dejó abierta una invitación para que todos la visiten y la conozcan.>