Se debilita el gobierno iraquí
Doble atentado suicida en Bagdad causa 60 víctimas
Al menos 60 personas murieron y 221 quedaron heridas en un doble atentado suicida hoy con vehículos cargados de explosivos que estallaron en Bagdad, en una zona de mayoría chiíta, mientras el gobierno tiene problemas para organizar una conferencia de reconciliación nacional.

AFP

"La explosión fue enorme. Nadie quedó en pie. Yo creía que todo el mundo había muerto", relató Jaled Nasser, un trabajador chiíta que se encontraba en el lugar de la explosión, a las 7 locales en la plaza Tayaran Square, en un céntrico barrio de Bagdad en el que los trabajadores temporales se congregan para recibir ofertas de los empleadores.

Según varios testigos, hubo dos explosiones. La segunda, la más importante, fue perpetrada por un kamikaze y devastó la plaza.>

"Hubo un incidente entre un auto BMW y un automóvil de la policía", según Nasser. "El BMW embistió el coche de la policía, los agentes dispararon y el coche estalló. La gente se refugió cerca del edificio y fue en ese momento cuando llegó una camioneta allí donde había más gente, y estalló", dijo.>

Una fuente de la seguridad había declarado anteriormente: "El kamikaze llegó proponiendo trabajo. Las personas se reunieron alrededor de él como abejas y en eso estalló", explicando que el autor utilizaba una técnica que ya fue empleada en el pasado para provocar el mayor número de pérdidas humanas.>

Otras explosiones se escucharon luego en la ciudad.>

El 23 de noviembre, la explosión de varios coches bomba en el barrio radical chiíta de Ciudad Sadr mató al menos a 205 personas, en el atentado más sangriento en Irak desde la invasión estadounidense en marzo de 2003.>

"Una vez más los terroristas, los takfiris (extremistas sunitas) y sus aliados sadamistas cometieron una matanza contra muchos inocentes", lo que "muestra que estos grupos intentan crear el caos y que aumenten las divisiones religiosas", condenó el primer ministro, el chiíta Nuri Al Maliki.>

Debilitamiento

El atentado debilita aún más al gobierno, que ya está presionado por la violencia. El primer ministro se enfrenta a rumores de expulsión, ya que miembros de su coalición criticaron su acción gubernamental y le reprochan no haber sabido poner fin a la violencia religiosa.

El vicepresidente iraquí, el sunita Tarek Al Hachemi, estaba esta mañana en Washington para entrevistarse con el presidente estadounidense, George W. Bush, días después de la visita del líder chiíta, Abdel Aziz Hakim, responsable del Consejo Supremo de la Revolución Islámica en Irak (CSRII), principal partido chiíta.>

El presidente estadounidense estudia soluciones posibles tras la publicación del informe Baker.>

En Bagdad continuaban las conversaciones, que comenzaron hace unos días, entre las diferentes formaciones de la coalición gubernamental para encontrar una nueva alianza, calificada de "moderada" y de la que quedarían excluidos los chiítas radicales del movimiento Moqtada Sadr.>

Maliki prometió recientemente una conferencia de reconciliación nacional el 16 de noviembre, pero los diferentes actores no se ponen de acuerdo.>

La presencia de ex miembros del partido Baas es uno de los obstáculos, ya que los sunitas pidieron su presencia, mientras que algunos chiítas afirmaron que boicotearán la conferencia en caso de presencia de baasistas.>

Por otro lado, un soldado iraquí resultó muerto en Bagdad y un oficial asesinado cerca de Basora (sur).>

Cámara asesinado

Un cámara iraquí de una agencia de noticias occidental fue asesinado hoy por desconocidos en la ciudad de Mosul, a 400 kilómetros al norte de Bagdad, dijeron fuentes policiales.

Asuan Ahmad Fathala, de 43 años y padre de dos hijos, fue tiroteado por varios individuos cuando viajaba en coche por el barrio de Taamim, en el este de Mosul, la tercera ciudad en importancia de Irak.

Unos 60 periodistas han sido asesinados en Irak desde la invasión anglo-estadounidense de este país árabe, en marzo de 2003, según cifras del iraquí Foro para la Libertad de Prensa.

Preocupa la "confusión" política de EE.UU.

Las monarquías del Golfo no sólo están preocupadas por la violencia en Irak y las ambiciones hegemónicas de Irán, sino por la confusión política que reina actualmente en Estados Unidos, un aliado del que dependen para su seguridad.

Estas dudas sobre la política estadounidense estaban en la mente de todos los participantes en el Diálogo de Manama, foro anual sobre la seguridad del Golfo organizado por el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) de Londres, que terminó el domingo en Bahréin.

Principalmente tras el informe del grupo de estudios sobre Irak, una comisión independiente dirigida por el ex secretario de Estado norteamericano James Baker que ha recomendado al presidente George W. Bush un cambio de estrategia en Irak y la región.

Las seis monarquías árabes del Golfo, empezando por Arabia Saudita, temen que la violencia en Irak, entre el terrorismo de Al Qaeda y la cuasi guerra civil entre chiítas y sunitas, supere las fronteras de Irak.

"Esta situación es un peligro evidente para toda la región", resumió el ministro bahreiní de Relaciones Exteriores, Jaled Ben Ahmad Ben Mohammad Al Jalifa.

De ahí el llamamiento del domingo al gobierno iraquí de estos seis países (Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar) para que disuelva las milicias.

En cuanto a Irán, la preocupación de estos seis países sobre el programa nuclear de Teherán les llevó a tomar la decisión crucial de desarrollar la tecnología nuclear destinada a fines civiles.

Pero estos dos problemas, ya graves, aún lo son más por la incertidumbre de Washington.

Estados Unidos "debe poner orden en su casa", ya que nadie sabe quién decide en Washington, advirtió el emiratí Abdeljaleq Abdalá, profesor de la Universidad de los Emiratos de Dubai.

Por mucho que los gobiernos de estas seis monarquías petroleras escondan cada vez menos su descontento ante la política estadounidense, en Irak o ante el conflicto palestino-israelí, saben que su seguridad depende antes que todo de Washington.

De ahí la preocupación que les inspira la influencia creciente de Irán. "La política norteamericana está cambiando e Irán va viento en popa", comentó F. Gregory Gause, profesor de la Universidad de Vermont (Estados Unidos), presente también en Manama.