Con respecto a los sucesos relatados por el subsecretario de Control, Norberto Berlanga, en una nota publicada por este medio el día 22 de noviembre del corriente, el propietario del bar La bodeguita del medio, -situado en avenida Freyre y Catamarca- Diego Doldán, solicitó su descargo, según dijo, para "limpiar" la imagen de su local, perjudicada después de la publicación y por su familia que trabaja en el lugar.
Según su versión, a una cuadra y media del bar se estaba realizando un operativo de tránsito. Unos motociclistas al ver la situación, para eludir el control, se detienen en "La bodeguita" y se sientan en una mesa instalada en la vereda a consumir, como cualquier otro cliente. "Supuestamente, en un momento uno de esos chicos se levanta y le va a buscar problemas a los inspectores. Ahí esos señores vienen hasta nuestro negocio a buscarlos pero se levantaron y se fueron", detalló Doldán. Los inconvenientes comenzaron cuando los "zorros" ven las motos de los dueños del local, estacionadas en la vereda, e intentan llevárselas sin mayores explicaciones a lo que se opuso la madre de Doldán. "No nos pidieron que corramos las motos, ni los papeles, ni nos hicieron multas, se las querían llevar a toda costa, argumentando que estaban mal estacionadas. Vinieron de una manera prepotente, soberbia, no quisieron hablar", aseguró Doldán quien dijo tener mucha vergüenza y bronca por lo ocurrido. >
La madre del propietario del bar también resultó lesionada por el forcejeo con los inspectores cuando intentó guardar los vehículos en su negocio y éstos quisieron impedirlo, "le dejaron moretones por todo el cuerpo y eso que dijo Berlanga de que mi mamá había salido en la moto, que mi hermano y yo estábamos borrachos, que no teníamos los papeles de las motos es todo mentira y tengo testigos que lo pueden afirmar", explicó Doldán sobre las declaraciones del subsecretario.>
Cuando la gente que estaba consumiendo en el bar vio los maltratos que recibía la señora, muchos de ellos atinaron a defenderla. En ese momento alguien arrojó un vaso y además se habían hecho presente nuevamente en el lugar las personas que habrían intentado evadir el operativo y todo empeoró.
"Hubo gente que reaccionó muy mal a la que se le sumaron vecinos del barrio y otros a los que le habían detenido sus motos. "Al lío lo iniciaron los inspectores, nosotros no tuvimos nada que ver. Se tiraron con vasos, con sillas, destrozaron mesas y casi me rompen una vidriera de un ladrillazo. También se dijo que uno de los agresores era un cadete de mi bar, lo que es totalmente falso porque ellos llegan más tarde", detalló Doldán en su versión de los hechos ocurridos y agregó que en poco tiempo llegó la policía y el Cobem.>
Esa misma noche el propietario del bar y su madre fueron a declarar a la comisaría 4ta, pero no le tomaron declaración. Sólo le extendieron un certificado a través del cual se autorizaba la revisión médica de la señora por el médico policial de la comisaría 1ra.>