Sacerdote acusado de genocidio en Ruanda

AFP

El sacerdote Athanase Seromba, el primer religioso católico juzgado por el Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), fue condenado esta mañana a 15 años de cárcel por su participación en el genocidio de 1994 en ese país, comprobó un periodista destacado en el lugar.

"El tribunal, después de haberle declarado culpable de genocidio y de exterminación, le condena a la pena única de 15 años de cárcel", declaró la presidenta de la corte, la senegalesa Andrefia Vaz.>

El religioso, de 43 años de edad, que había sido acusado de genocidio y de un crimen contra la humanidad (exterminación), se declaró inocente.>

El fiscal había pedido contra él una condena a cadena perpetua.>

Según la acusación, el sacerdote habría ordenado al conductor de un bulldozer destruir su iglesia de Nyange (oeste de Ruanda), donde se habían refugiado unos 2.000 tutsis, en abril de 1994.>

Algunos testigos que declararon en este proceso dijeron que todas las personas refugiadas en la iglesia perecieron aplastadas al derrumbarse el edificio.>

El conductor del bulldozer, Anastase Nkinamubanzi, condenado a cadena perpetua y quien declaró por parte de la defensa, dijo que la orden de demoler la iglesia había sido dada por las autoridades administrativas y no por el joven sacerdote.>

Tras el genocidio de 1994, el religioso se había refugiado brevemente en el antiguo Zaire (República Democrática del Congo) y luego en Kenia, antes de ser acogido en Italia en la diócesis de Florencia, lo que le había permitido ejercer en un pueblo de Toscana.>

El sacerdote ruandés, que deseaba que "la verdad saliera a la luz", se presentó ante el TPIR en febrero de 2002 después de las presiones internacionales y de una orden de captura emitida por el tribunal en 2001 que Italia se negó a cumplir.>

Otros dos sacerdotes católicos, Emmanuel Rukundo y Hormisdas Nsengimana, están detenidos por el TPIR.>

Un pastor adventista, Elizaphan Ntakirutimana, salió del centro de detención del Tribunal la semana pasada después de haber cumplido una condena de 10 años de cárcel.>

El TPIR, con sede en Arusha (Tanzania), fue creado por la ONU para capturar y juzgar a los principales responsables del genocidio ruandés que causó unos 800.000 muertos en la comunidad tutsi y entre los hutus moderados.>