Sospechas en torno al caso de Luis Gerez
La conferencia de prensa brindada por el señor Luis Gerez no aportó mayores datos respecto de su secuestro. Es más, las dudas e incertidumbres crecen con el paso de los días. La satisfacción que produjo a la opinión pública su aparición con vida, se ve contrastada por puntos oscuros del episodio, empezando por el hecho de que los secuestradores continúan en libertad y no hay ningún indicio visible sobre su captura.
Las propias declaraciones de Gerez han sido confusas y en algunos puntos contradictorias, lo cual puede explicarse por su estado de ánimo luego de la experiencia sufrida. No obstante, queda la sensación de que no cuenta todo lo que sabe, o lo cuenta mal. Es verdad que a las declaraciones más importantes las debe hacer ante la Justicia y no ante la prensa, pero así y todo la impresión dominante entre periodistas y políticos es que hay cuestiones que por un motivo u otro no se desean aclarar.>
A la opinión pública le llama la atención que Gerez haya aparecido a la media hora del discurso presidencial dado por cadena nacional, discurso en el que, dicho sea de paso, Kirchner no reclamó por la libertad del secuestrado y que sugestivamente se atrasó media hora. También llama la atención la presencia inmediata de Canal 7, o que la víctima no haya mostrado las marcas de las torturas a las que supuestamente fue sometido.>
Estos datos generan suspicacias entre la gente y alimentan toda clase de fantasías. Por su parte, los políticos opositores, que en un primer momento cerraron filas junto al gobierno nacional, ahora exigen que se aclaren de una vez todas las contradicciones que parecen rodear al caso, demandas que hasta el momento no fueron atendidas ya que pareciera que el gobierno nacional decidió optar por el silencio.>
No es descabellado suponer que en la Argentina existen grupos terroristas de extrema derecha, mano de obra desocupada o policías bravas que se dedican a secuestrar testigos para intimidar a futuros declarantes. López continúa desaparecido y, si bien se trata de un hombre con sus facultades mentales algo disminuidas, la hipótesis de que ande deambulando por algún lugar ha perdido toda consistencia.>
En este sentido, el discurso oficial es coherente y no debe ni merece ser descartado de antemano. Pero las dudas de algunos dirigentes de la oposición sobre lo sucedido con Gerez son atendibles, al punto de que más del ochenta por ciento de la población considera que lo más importante aún no se ha aclarado. Todos estos interrogantes deberían ser contestados por el gobierno nacional a través de una acción clara, limpia y certera que informe con precisión y, si es posible, que permita detener a los secuestradores y poner en evidencia la supuesta red delictiva.>
Más allá de los desenlaces, no deja de ser preocupante que sectores de la sociedad sospechen que el gobierno sabe del asunto más de lo que ha informado. Verdaderas o no, estas miradas constituyen un indicio inquietante respecto de la credibilidad del gobierno, ya que en condiciones políticas normales a nadie se le ocurriría suponer o imaginar tramas como las que hoy teje la sospecha social.>