AFP-EFE
La conferencia internacional de donantes de Líbano celebrada hoy en París consiguió hasta el momento 7.600 millones de dólares estadounidenses, anunció el presidente francés, Jacques Chirac.
Calificando esta conferencia de donantes de "evento crucial", Jacques Chirac pidió que el encuentro sirva para "reafirmar con fuerza el compromiso internacional en favor de un Líbano unido y soberano, que respete a todos sus habitantes".>
"Un apoyo financiero sustancial e inmediato de la comunidad internacional es indispensable para acompañar" los esfuerzos del primer ministro libanés, cuyo programa de reformas provocó importantes manifestaciones de la oposición, el martes pasado en Beirut, declaró Chirac.>
"La cantidad total reunida supera ligeramente los 7.600 millones de dólares", declaró el mandatario anfitrión.>
La suma, prácticamente definitiva ya que sólo hay países pequeños que todavía no anunciaron su contribución, procede sobre todo de instituciones financieras internacionales y también de Arabia Saudita, que donará 1.100 millones de dólares.>
Además, el Banco Mundial y el Banco Europeo de Inversiones anunciaron conjuntamente una ayuda de 2.000 millones de dólares y el Fondo Islámico de Desarrollo concedió por su parte una ayuda de 250 millones de dólares.>
Estados Unidos prometió 770 millones de dólares, la mayoría en donaciones, la Unión Europea entregará 520 millones de dólares y Francia realizará un préstamo a Líbano en condiciones muy ventajosas de un total de 650 millones de dólares.>
Otros países prometieron ayudas más modestas, todas ellas bajo la forma de donaciones o préstamos. Por ejemplo, Londres anunció que entregará 48 millones de dólares (37 millones de euros) a los refugiados palestinos que viven en Líbano, España agregó 5 millones de euros (6,5 millones de dólares) a los 30 millones ya concedidos en 2006 y Brasil, único país latinoamericano presente, anunció un millón de dólares en proyectos de cooperación.>
El paquete financiero reunido en París hoy supera ampliamente el apoyo concedido en 2002 para Líbano en una conferencia similar celebrada en la capital francesa en la que se consiguió una ayuda económica de 4.200 millones de dólares.>
Entre otros participaron en esta reunión el secretario general de la ONU Ban Ki-moon, el Alto Representante europeo de Política Exterior, Javier Solana, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, el presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, y ministros de España, Brasil, Alemania, Italia o Canadá, entre otros.
"La reconstrucción física de Líbano es tan urgente como la reconciliación nacional", declaró Ban Ki-moon, pidiendo a todas las comunidades políticas y religiosas del país que "dialoguen y eviten recurrir a la violencia y la intimidación" para lograr "un ideal común".>
Con una deuda pública que representa más del 180 % de su riqueza nacional, el gobierno libanés se encuentra prácticamente en la bancarrota. Sus problemas financieros se remontan a años atrás y la guerra del pasado mes de julio sólo agravó la situación e hizo que en este momento, Beirut tenga serios problemas para financiar por ejemplo la presencia de sus soldados en el sur del país.>
Subrayando la urgencia de la situación, Siniora consideró esencial que el apoyo de la comunidad internacional sea "seguro y completo" ya que en caso contrario, una "profunda recesión" será inevitable.>
"Si no ponemos en práctica el programa de reformas, nuestros objetivos de estabilización política y social y nuestro proyecto democrático estarán en entredicho. Un fracaso nos costará demasiado", subrayó Siniora.>
En este momento, su gobierno se encuentra muy debilitado y se enfrenta a una virulenta oposición encabezada por la milicia chiíta del Hezbolá, muy cercana a Siria e Irán, que pide claramente su dimisión.
"Somos un gobierno legítimo y mientras sigamos disfrutando de esta confianza, seguiremos adelante", garantizó Siniora.>
En sus discursos, los dirigentes occidentales instaron a Israel y a Líbano a respetar los términos de la resolución 1.701 de la ONU del pasado agosto, que fijó las bases de la tregua entre el Hezbolá y el ejército del Estado hebreo.>
Por su parte, los representantes de los países árabes se concentraron más en criticar "la agresión israelí" contra Líbano y la "violación" de las disposiciones internacionales por parte del Estado hebreo.>
"Israel debe entender que la guerra en Líbano no le dio ni paz ni seguridad", recordó Siniora a los responsables internacionales.>
El ministro brasileño de Asuntos Exteriores, Celso Amorim, abogó hoy por solucionar el problema palestino como un elemento que favorecerá a su vez la estabilidad de Líbano.
Amorim intervino hoy en París en la conferencia internacional de ayuda económica y política a Líbano, donde ofreció un millón de dólares en concepto de donaciones para ese país de Oriente Próximo.
El ministro brasileño justificó su presencia en ese foro en que su país tiene "la mayor comunidad libanesa de todo el mundo", lo que tiene un efecto en el ánimo de su población cuando se producen situaciones como el conflicto armado entre Israel y la milicia chiíta de Hezbolá, en julio-agosto de 2006.
Recordó que durante la pasada conferencia de Estocolmo, a finales de agosto, Brasil anunció una contribución de medio millón de dólares para la financiación de proyectos de reconstrucción de Líbano en el marco de las acciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Hoy Amorim prometió una ayuda adicional de un millón de dólares, que reconoció que es "modesta, pero hay que comprender que el nuestro es un país en desarrollo".
"Queremos completar esta ayuda directa con una importante cooperación privada, con apoyo del Banco Brasileño de Desarrollo" dijo el canciller.
Tras poner énfasis en la importancia de que la comunidad internacional de respaldo a Líbano y a la aplicación de las resoluciones de la ONU, Amorim defendió la integridad territorial y la independencia del país.
No obstante, advirtió que no habrá una solución duradera del problema en el Líbano "si no se resuelve el palestino, sobre la base de un Estado independiente y viable, en paz y seguridad al lado de Israel".
Por eso reiteró las palabras del presidente Lula da Silva en la pasada asamblea general de la ONU en el sentido de pedir una conferencia internacional para relanzar el proceso de paz en Oriente Próximo.