Con casco, a la casa del emperador

EFE

Los visitantes que quieran entrar, próximamente, en la casa romana del emperador Nerón, la "Domus Aurea", que está en obras desde hace un año -ahora ha sido "abierta por restauración"-, necesitarán protegerse la cabeza con un casco.

De hecho y aunque en un principio los comunicados de prensa hablaban de la reapertura de la "Domus Aurea", la Superintendencia Arqueológica de Roma ha resaltado hoy que lo que realmente se abre al público son... las obras de restauración.>

La idea pretende retirar el cartel de "cerrado por reparaciones" que se colocó en diciembre de 2005 por el riesgo de derrumbe, tras un otoño muy lluvioso y por falta de labores de mantenimiento.>

No obstante, la situación de deterioro en la que se encuentra la "Domus Aurea" ha obligado a reducir la visita a un tercio de lo que hasta hace poco más de un año se podía ver y en el itinerario no está incluida la Sala Octogonal, la más importante de lo que queda de la fastuosa residencia imperial.>

Pero la visita tiene sus alicientes, ya que los recorridos entre los andamios se harán guiados con un experto que introducirá al público en los misterios tanto de la "Domus Aurea" como de la arqueología.>

Por un precio reducido, cuatro euros y medio (unos siete dólares), los curiosos podrán ver trabajar de cerca a los arqueólogos y observar cómo limpian, por ejemplo, los frescos de la Bóveda Dorada, uno de los lugares que otrora deslumbraban a quien en tiempos de Nerón, representante del Sol en la Tierra, iba a la que quería ser la "Casa de la Luz".>

Un deslumbramiento que producía gracias al juego de la luz y sus reflejos en los mármoles de las paredes y oros de los techos, y que hoy cuesta imaginar debido a que la "Domus Aurea" fue enterrada durante la construcción de las Termas de Trajano.>

A cambio, los visitantes podrán ver trabajar a los arqueólogos a una distancia de apenas unos centímetros tanto de los especialistas como de los frescos ya que, protegidos con el casco, subirán a los andamios colocados en la bóveda.>

Además del casco por motivos de seguridad, las visitas tendrán un cupo máximo de veinte personas que, después al llegar a la bóveda, se dividirán en dos de diez para poder subir a lo alto del andamio.>