Ayer, el presidente comunal de Sauce Viejo, Marcelo Zalazar, procedió a allanar el domicilio ubicado en Santa Fe 1230 y dependencias, en el citado distrito costero, que es el edificio que ocupa la denominada Cooperativa de Vivienda, Obras y Servicios Públicos y Asistenciales de Sauce Viejo Limitada (Coviser), prestataria hasta el momento del servicio de agua en la referida zona. En tal sentido, es válido remarcar que la actuación de las autoridades comunales, según documentación que así lo avala, respondió a lo dispuesto en el artículo 45 de la ley 2439 del Código Procesal Penal, "tras haberse comprobado mediante un examen pericial que el agua (ofrecida) carecía de potabilidad".
Atento a lo precedente, cabe puntualizar que el allanamiento tuvo lugar, para dar cumplimiento a una orden fechada el 27 de febrero de 2007 y expedida a nombre de la comuna sauceña por el juez actuante en la causa, Dr. José Luis Giavedoni, con el fin de "lograr el inventario y posterior toma de posesión, para efectuar la prestación del servicio de agua potable, apta para consumo, a dicha población". No obstante el procedimiento efectuado, Zalazar aseguró a este medio que "el servicio de agua en ningún momento se cortó". >
Si bien en la misma orden de allanamiento el juez habilitaba al presidente de la Comuna de Sauce Viejo "a solicitar la colaboración del personal policial de la zona -actuando con la debida moderación-, pudiendo hacer uso de la fuerza pública si fuere necesario", Zalazar explicó a diario El Litoral que ello "no hizo falta" y que Miguel Relañez Passini, presidente del Consejo de Administración de Coviser, podía "estar sentado" en el lugar "hasta que se resolvieran los trámites que se debían hacer", porque, lo aclaró también, "en función de las distintas ordenanzas existentes, esto ya es propiedad de la comuna".
"Nosotros tenemos contratada una ingeniera química, así como contamos con el personal de maestranza del obrador, de los cuales algunos tienen la experiencia de haber trabajado en este lugar hace muchos años y son quienes van a estar a cargo de la provisión", explicó luego, sin dejar de señalar que, mientras la parte administrativa va a funcionar allí, en las actuales oficinas, la cobranza del servicio pasará a realizarse en la sede comunal. Posteriormente, mientras trabajaban los auditores externos encargados del análisis de la parte administrativa de Coviser, Zalazar aclaró que se iban "a tomar las muestras del agua para llevar a analizar y empezar a hacer el purgamiento de la cañería y la limpieza del tanque como primeras medidas", diligencia prevista para hoy.>
"Tenemos muchos reclamos respecto del agua", expresó Zalazar después, cuando se le preguntó en qué iba a cambiar de aquí en más la prestación del citado servicio. "Por eso, creemos fundamentalmente que, a través del estudio que haga la profesional, que es una ingeniera química con muy buena relación con el Enress y con Assa, vamos a poder solicitar toda la ayuda e instrucciones que necesitemos en lo referente a los aspectos técnicos".>
"Esto viene desde el 30 de octubre de 1978 cuando se le dio la concesión a lo que es ahora Coviser por el lapso de veinte años, por lo que el vencimiento ocurrió en 1998; en ese momento, bajo la ordenanza 1.772 previo acta 813 en el artículo 3, la comuna le informa que quiere tomar el servicio de agua potable pero la cooperativa inicia acciones donde lleva el contencioso administrativo, lo cual generó la demora del trámite, aunque igualmente la Corte Suprema no le dio lugar a las medidas cautelares que ellos querían y manifestó que todas las ordenanzas quedaban firmes", describió el funcionario, haciendo un poco de historia.
"Igualmente, no queríamos entrar a un domicilio que todavía no era de la comuna, por eso pedimos una orden de allanamiento; el juez nos ha entendido, nos ha escuchado y nos ha dado esta posibilidad, por lo que a partir de ahora el servicio de agua potable pertenece al ámbito comunal", agregó Zalazar, que también confirmó la existencia de "una pericia, en la cual se aclara que el agua no es potable" y que "por eso, el juez pide expresamente en la orden de allanamiento que logremos que sea apta para consumo humano".>
"Vamos a tomar muestras en distintos lados -del sur, oeste, este y norte-, para mandar a analizarlas y así poder confirmar o no esa pericia previa; no obstante, a partir de este momento ya estamos trabajando a través de la clorificación y de la utilización de nuestros insumos para lograr o producir la mejora del agua potable en forma urgente", explicó también Zalazar. Asimismo, detalló que la cobertura o radio de acción de la planta de Coviser, única suministradora del servicio de agua en Sauce Viejo, va desde el barrio Las Delicias hasta el sector de la arenera y desde la ruta nacional N° 11 hasta el río Coronda, por lo que desde Altos del Sauce hasta la zona situada bien al norte del pueblo, "no llega".>
Sobre la situación de Miguel Relañez Passini, presidente del Consejo de Administración de Coviser, Marcelo Zalazar especificó que a partir de ahora "no tiene ningún tipo de relación con el agua potable" y que "ellos tienen la concesión" de la misma, en virtud del artículo 105 de la ley 11.220.
Al ser consultado Relañez Passini manifestó que "las autoridades de la Comuna han cometido un grave error, al haber tomado una resolución, en la que queda claro que se da por terminada la concesión a Coviser, pero sin tener un argumento de fondo expeditivo".
"Prácticamente, nos tomaron la cooperativa; todo este espacio estaba lleno de biblioratos y contratos, así como los cajones de los escritorios contaban con documentos de trabajo, pero ahora tienen todos los elementos amontonados en otro sector", agregó. "Sé que la cooperativa tiene la obligación de aceptar la resolución del juez, que dice que la concesión está terminada; eso lo vamos a discutir luego, pero lo aceptamos; lo que no aceptamos es que vinieron en forma arbitraria, nos desmantelaron y están trabajando aparte", añadió.
"Coviser hasta hoy estuvo trabajando, pero si en este momento viene alguien a pagar una cuenta de la cooperativa, anterior a este día, están ellos al frente, no nosotros; por lo que a ese dinero no lo vamos a ver", fundamentó Relañez Passini después. "Deberíamos haber tenido la posibilidad de seguir trabajando en paralelo; la cooperativa en una parte y ellos en la otra; la Comuna de acá en adelante y nosotros en función de nuestras deudas", remarcó también. "Tenemos deudas por unos $ 370.000 y hay que pagarlas", agregó. "Además, están las cuentas a cobrar, pero en estos momentos no contamos con oficinas, porque nos cerraron las puertas; yo estoy acá medio prisionero, por así decirlo, porque lo único que puedo hacer es quedarme sentado, sin poder entrar donde están ellos", prosiguió explicando.
"Nadie me garantiza que los recibos que están adentro, de Coviser, se los lleven a nombre de alguien, que debe $ 100 (por ejemplo) y no me entere; o que se lleven elementos de cobro que están ahí, que pueden desaparecer y no quede ninguna clase de comprobante", continuó. Asimismo resaltó: "Fuimos a hablar con el juez, porque me quisieron sacar por la fuerza y él me dijo que a mí no me pueden sacar así; me voy a quedar hasta que mi abogado me diga; si es necesario dos o tres días, hasta ver si podemos lograr una resolución más equitativa, para poder deliberar y que cada uno haga lo que tiene que hacer".
Ariel Durán-Sergio Ferrer