Un alcalde pedagogo

Conduciendo bajo la inseparable presión que acompaña cada lunes e intentando memorizar la cargada agenda que espera para la semana, el ciudadano se desplaza en su auto por las congestionadas calles de la ciudad capitalina, respondiendo a conductas autómaticas. Sólo se precisa distracción para terminar frenando abruptamente tras tomar conciencia con retraso de la luz roja del semáforo y quedar parado en la intersección de las calles.

Mimos improvisan delante de él, teatralizando la actitud peligrosa del conductor que llama la atención de los circunstanciales transeúntes que también interrumpen su pasatiempo "memorístico" de agendas de lunes. Pero al mejor estilo interactivo, éstos se convierten en jueces e inmediatamente sacan de sus bolsillos, carteras, portafolios y cuadernos las señaléticas tarjetas que, con la imagen de un "OK invertido", condenan la maniobra del peligroso conductor. Es que de eso se trata: "el que queda dentro pierde".>

La escena descripta no corresponde a una película de Robin Williams ni Roberto Benigni, menos aún fue sacada de un cuento infantil. Lo sucedido me fue contado por mi entrañable amigo colombiano, el Dr. Diego Gaitán, en mi segunda clase del magíster.>

Es que sí señores, la ciudad que se menciona es la capital de los 40 millones de colombianos, cuna de "rolos", Bogotá. Allí un excéntrico (celebró su ceremonia de boda en un circo y él y su mujer entraron subidos en sendos elefantes) y atípico alcalde con un magro presupuesto ideó esta campaña de concientización 100 % pedagógica, innovadora y económicamente viable.>

Antanas Mockus, ése es el nombre del alcalde que muchos podrían cometer el error de limitarse a diagnosticarle conductas erráticas o, como nos acostumbramos a decir, "políticamente incorrectas". >

Político y filósofo, con una acaudalada trayectoria académica de profesor, investigador, magíster, doctor honoris causa, vicerrector y rector de la Universidad Nacional de Colombia, profesor visitante de la Universidad de Harvard y del David Rockefeller Center for Latin American Studies llegó a la Alcaldía de Bogotá en dos oportunidades.>

Desde su cargo de rector encaró una reforma estructural de la universidad y sobresalieron sus acciones públicas polémicas, como ir a su despacho en bicicleta, tomarse los genitales frente a una multitud en Manizales y, sobre todo, bajarse los pantalones para mostrar su trasero en presencia de un auditorio donde infiltrados guerrilleros encapuchados le impedían hacer una alocución.>

En 1993, con una campaña sin precedentes en el mundo, en la que no hubo publicidad, pero sí promesas electorales de una nueva ciudad fundada en una doctrina que denominó "cultura", derrotó a su principal opositor. A diferencia de lo que acostumbramos a ver por nuestros pagos, Mockus conformó su primer gobierno colocando académicos en los cargos más relevantes de la administración. >

Entre los logros de su gestión podemos mencionar: el saneamiento de las finanzas distritales buscando recursos antes de comprometerse a realizar obras, reducción de las muertes violentas -prohibiendo el uso de artefactos pirotécnicos por particulares-, campañas para respetar las señales de tránsito que favorecen a los peatones y, sobre todo, la implementación de sus más populares medidas "La hora zanahoria" y las "tarjetas ciudadanas".>

La hora zanahoria: Hagamos la salvedad de aclarar al lector que para los colombianos el denominar a alguien o algo como "zanahoria" hace referencia a tener una conducta responsable. Diversos estudios demostraron que la hora en la que ocurría la mayoría de las muertes violentas en Bogotá era entre la una y las cuatro de la mañana, y dichos actos contaban con ciertas características en común (personas armadas, que habían consumido alcohol y estaban en la calle en la noche). Esta medida restringía la hora en la que legalmente debían cerrar los establecimientos bailables y de venta de alcohol. Tarjetas ciudadanas: La idea de este proyecto fue que los mismos ciudadanos regularan el comportamiento de otros de manera pacífica. Para ello, el municipio repartió masivamente tarjetas con un lado blanco y otro rojo. En el lado blanco muestra una mano cuyo dedo pulgar está extendido hacia arriba con la frase "Bogotá coqueta" y en el lado rojo había una mano con el dedo pulgar hacia abajo, en señal de censura. Esto fue utilizado principalmente por conductores y peatones, autorregulando así el tráfico en Bogotá.Pero fue con la campaña de ahorro voluntario de agua donde mejor demostró la eficacia de sus métodos pedagógicos aplicados a escala de masas. El común denominador de todas sus acciones fue la participación ciudadana.Mockus planteó un discurso político y cívico complejo (tal vez no tanto) en el que defendió la responsabilidad ciudadana y emocional. Creyó en la pedagogía como un medio para cambiar las cosas. Supo cambiarle la cara a Bogotá a puro entusiasmo y creatividad, alcanzando una ciudad moderna y con una mejor calidad de vida.Hoy Argentina lidera el ranking mundial en muertes por accidentes de tránsito, con más de 20 muertes por día, siendo más letal los accidentes que el cáncer o el sida y Santa Fe ocupa el segundo lugar a nivel país en las estadísticas. Los especialistas coinciden en que la solución se construye con un fuerte compromiso estatal y educación.Después de conocer las acciones que caracterizaron la gestión de Mockus me quedo pensando si, después de todo, las reiteradas ineficacias y las metas archipendientes de nuestros administradores �son motivo exclusivo de escasez de recursos o más bien incapacidad creativa y/o de gestión? (*) Licenciada en Nutrición. Magíster en Ciencias de la Nutrición con mención en Promoción de la Salud.

María Celeste Nessier (*)