Cartas a la Dirección

Boleto caro, bolsillo flaco

Señores directores: La miopía y sordera de la Municipalidad de Santa Fe respecto del aumento del boleto son realmente inauditas. Su página del lector se hace eco de lo disconforme que está el ciudadano con este arbitrario gesto municipal, contrario a todo lo planteado largamente y desde el año pasado en la cuestión.

El servicio sigue siendo precario y la licitación, inexistente, ya que los permisos han caducado hace largo tiempo y el llamado a nueva licitación -que debe partir de la propia Municipalidad- no se ha hecho, pese a las promesas del intendente previas al anterior aumento, ése que llevó el boleto a $1,15. >

En ese momento se adujo que la fórmula polinómica no servía, que los costos para los empresarios se habían disparado hacia las nubes y que el reclamo salarial de los choferes -paro de transporte de por medio- eran las razones por las que el boleto debía aumentar. >

Son las mismas razones esgrimidas ahora, despreocupadamente, frente a las narices de un santafesino que está pensando seriamente -y obligado por las circunstancias y el bolsillo flaco- en tomar actitudes de vida más saludables: sacarle el moho a la bicicleta o, directamente, marchar caminando al destino diario. >

Propongo que los usuarios del transporte hagamos un paro de pasajeros. No tomemos el colectivo por unos días, a ver si se dan cuenta de que también el pasajero es necesario e importante para que el sistema funcione y nos cuidan un poco más.>

Juan Ignacio Santopietro DNI 28.578.193. Ciudad.>

Guardar, para no lamentar

Señores directores: Descubrí que mi segunda profesión de "guardóloga" rindió sus frutos. Van dos veces este año que llegan facturaciones erróneas a mi domicilio. Una, de una empresa de servicio de cable (cobrándome dos cuentas paralelas) y otra, de provisión de Internet, haciéndome el reclamo de una boleta impaga de hace un par de años.

Esto me llevó a la conclusión de que tomé la decisión correcta de no tirar ese bibliorato odiado -que ocupa muchísimo lugar- donde guardo pacientemente todas las facturas de los últimos diez años. Según un cálculo somero, unas 800 boletas.>

En un caso, me hicieron ir hasta las oficinas de la firma a presentar el comprobante de pago, quitándome tiempo por un error administrativo que fue de ellos. En el otro, nunca entendí cómo se "demoraron" más de la cuenta en reclamarme el pago. Como a la ley solamente le importa que se exhiba el comprobante, yo saqué orgullosa el gigantesco bibliorato y obtuve, después de una exhaustiva búsqueda, la factura deseada.>

Como verá, mi opinión es que si usted no tiene la paciencia necesaria como para almacenar cada una de las facturas que se paga, cualquier empresa prestataria de servicios puede pretender de su bolsillo una suma injustificada. Será su palabra contra un sistema informático de última generación que, por supuesto, "no se equivoca".>

Silvana Godoy. DNI: 24.898.051.>