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¿Cómo hacen los especialistas para saber cuándo, cómo y por cuánto tiempo aumentará el caudal del Paraná? ¿Pueden equivocarse? ¿Cuán errado puede estar un pronóstico de este tipo?
"Conocer dónde estamos: el Tramo Medio del Paraná", "el rol de las represas", "los márgenes de error" de todo pronóstico, "los métodos utilizados" para hacer las previsiones, qué considera el INA como "crecidas medias y extraordinarias", "cómo afecta el río Paraná al río Salado", y cómo funciona el sistema de información del Sistema de Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata. Estos son los temas a partir de los cuales el Ing. Carlos Paoli, director del Centro Regional Litoral del Instituto Nacional del Agua (INA) abordó para despejar dudas.>
"Para explicar cómo se hace un pronóstico, es necesario saber cómo es la cuenca del río Paraná en la sección de las ciudades de Santa Fe y Paraná (*). Nosotros estamos ubicados en el Tramo Medio del Paraná (*), que nace aproximadamente en la localidad de Corrientes", lugar donde el Paraná se conforma por los aportes del Alto Paraná y del río Paraguay (*).
Las cuencas de aportes del río Paraguay y Paraná Superior (*) conforman un área cercana a los 2 millones de km2, por lo que todos los excedentes de agua de lluvia de esta enorme extensión escurren y van a parar a ese punto de confluencia, que es la localidad de Corrientes.>
"Uno ve que la extensión es tal que Brasilia y San Pablo (*) quedan dentro de la zona de aportes del río Paraná a Corrientes, agua que luego va a pasar por Santa Fe", aclaró Paoli.>
De esta manera, el caudal que pasa por Santa Fe está definido -fundamentalmente- por la cantidad de agua que pasa por Corrientes, porque los aportes al Paraná desde Corrientes hasta Santa Fe son de muy poca magnitud en comparación con los caudales que provienen de la alta cuenca del Paraná y Paraguay.>
Si bien las áreas de aportes del Paraná y Paraguay son similares (1 millón de km2 cada una), es mucho más importante la cantidad que viene del Alto Paraná, dado que el Paraguay tiene una zona de almacenamiento -El Pantanal (*)- que actúa como regulador. Por esto, los caudales provenientes del río Paraguay son más atenuados y permanentes en el tiempo. En cambio, los del Paraná, suelen ser mucho más empuntados, con subidas y bajadas pronunciadas.>
El río Paraná, en la parte superior del lado brasileño, tiene un punto de concentración en la presa de Itaipú (*). Aguas abajo, el curso del río tiene un aporte muy importante: el río Iguazú. La característica de este río es la pronunciada pendiente de su cuenca.>
Cuando se producen lluvias intensas sobre el Iguazú se generan crecidas que suben y bajan rápidamente. Si se superpone esta situación con una crecida del Paraná Superior, se producirá -necesariamente- una crecida importante en Corrientes.>
Hacer un pronóstico significa saber qué caudal de agua va a pasar por todos estos cursos de agua: "Cuando se sabe cuál es el caudal y cómo es la sección del río en cada lugar, puede anticiparse a qué volumen va a llegar", afirmó el director del INA.>
En la cuenca de aportes, hay una serie de represas en los distintos ríos (Paraná Panema, Río Grande, Tiete, en el curso principal del Paraná y Paraguay) (*). Esas represas van recibiendo el excedente de agua de lluvia en la medida que no tengan el embalse lleno: almacenan y dejan pasar el resto.
Cuando se producen lluvias permanentes, las represas se llenan porque no tienen capacidad de regulación, por lo que toda el agua que entra, debe salir.>
"La particularidad respecto de lo que sería un río natural sin represas, es que la onda de crecida pasa más rápido. Por lo tanto, el efecto que pueden tener las represas es que las crecidas se producen más abruptamente", advirtió Paoli.>
Todo esto influye para saber cuál es el caudal de agua que va a pasar aguas abajo: es decir, por nuestra ciudad.>
Pero existe un elemento que no pueden superar los pronósticos -según Paoli- y es el referido a la cantidad de agua que puede llover y, sobre todo, su extensión.>
Así, los pronósticos ciertos se pueden hacer a partir de que la crecida está dentro de los cauces. En concreto: es de esta manera que se puede saber qué caudal va a ir aguas abajo y en qué tiempo.>
El INA tiene la posibilidad de hacer un pronóstico "relativamente cierto" a partir de la cantidad de agua que eroga la represa de Yacyretá (*). Entre esta represa y Corrientes, el tiempo de pronóstico es de 3 días, +/- medio día.
Conociendo la cantidad de agua que sale de Yacyterá, se puede saber con 3 días de anticipación lo que pasará en Corrientes. Y sabiendo lo que pasará por Corrientes (resultado de lo que viene de Yacyretá más lo que llega por el Paraguay), puede saberse lo que pasará en Santa Fe con una precisión de 12 a 15 días de anticipación.>
La diferencia de 12 a 15 días que puede haber entre Corrientes y Santa Fe, depende del nivel de crecida del río, de la cantidad de agua que tiene el valle de inundación, o del tipo de onda de crecida (pronunciada o no). Esto significa, en concreto, que un "pronóstico cierto" desde Yacyretá a Santa Fe puede hacerse con 15 a 18 días de anterioridad.>
Un pronóstico "preciso" tiene márgenes de variabilidad de 10 centímetros en los valores previstos. O sea: se pueden realizar pronósticos con una precisión de +/- 10 cm, y +/- 2 días respecto de la llegada del pico. Esos son los márgenes de error que tienen los pronósticos "ciertos" que puede realizar el INA.>
El INA utiliza dos métodos para hacer los pronósticos, denominados modelos de propagación de onda y métodos estadísticos de regresión.
En el primer caso, el modelo propaga una onda desde Yacyretá, haciendo todo el recorrido por el cauce, hasta llegar a Santa Fe (o si se quisiera, aguas abajo).>
Esto se verifica con el segundo de los métodos: toman en cuenta, por ejemplo, las crecidas que históricamente se han dado en Corrientes, y a partir de allí se estudia a qué niveles llegó el agua en Santa Fe, la duración, etc.>
Además, el INA hace otro tipo de pronóstico, a más largo plazo. Estos, que son aproximados y se denominan de "previsión", tienen en cuenta la información que se recibe de los organismos brasileros meteorológicos, así como de las represas de Itaipú y Yacyretá (cuánta agua van a dejar pasar).>
En estos días, con las lluvias que se ya han producido y las que están pronosticadas, se puede prever cuál va a hacer el caudal que puede pasar por Itaipú y Yacyretá a principios de marzo.>
El Ing. Paoli ilustra la explicación con un ejemplo: "Teniendo la información de previsión, el 1° de marzo podemos saber que hacia el 20 de ese mismo mes, en Santa Fe habrá 5.20 metros, aproximadamente. Esto en función de que los montos de lluvias pronosticados para estos días sean efectivamente los anticipados y que los caudales que pasen por las represas sean los anunciados y no otros".>
El pronóstico se ajusta en función de lo que realmente llueve y de lo que realmente dejen pasar Itaipú y Yacyretá. O sea, los pronósticos "precisos" solamente se pueden ofrecer a partir de Yacyretá: lo demás son "aproximaciones".>
Si se toman los registros de los niveles máximos de crecida de cada año en el puerto de Santa Fe del río Paraná (desde 1960 hasta ahora), el promedio es un valor aproximado a los 5.30 metros.
Esto quiere decir que lo que se prevé para mediados de marzo (5.20 metros) es una crecida media. "Es una crecida importante, pero igual casi al promedio de crecidas que se han dado en los últimos 40 años. Lo que pasa es que en ese promedio, están apareciendo crecidas muy importantes, como las del '83, '92 ó '98, con niveles mayores a los 7 metros; y muchas crecidas intermedias superando los 6 metros", aclaró el Ing. Carlos Paoli.>
Sucede que después del '98 no hubo crecidas importante en el Paraná: en estos últimos años, inclusive, hubo situaciones de aguas bajas en el Paraná.>
Para el INA se entiende que una crecida es importante para Santa Fe y la zona cuando supera los 6 metros. Y pasan a ser crecidas excepcionales o extraordinarias cuando superan los 7 metros.>
Como se recordará, el nivel de evacuación está fijado por Prefectura Naval en 5.70 metros, porque a partir de allí es necesario evacuar la zona de islas.>
Según precisó el Ing. Carlos Paoli, el Paraná funciona como regulador del nivel de agua del Salado (*), en su desembocadura. Como el río Paraná es mucho más importante que el Salado, la altura que éste adquiera va a depender del caudal que presente aquél.
"En estos momentos lo que se observa es el río Salado con un poco más de agua en la desembocadura, por el nivel actual del Paraná. Cuando este río estuvo en las máximas crecidas (7 metros), influyó haciendo crecer el Salado hasta la Ruta N° 70".
El sistema de información
con el que se elaboran los pronósticos del Sistema de Información y Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata (Siyah) del INA no es automático: se recibe vía telefónica diariamente, y por Internet, de forma permanente. Los datos llegan al INA Buenos Aires y ellos los redistribuyen a los centros del resto del país. El Siyah es el responsable de hacer los pronósticos, actualizados diariamente.
Tramo medio del Paraná
se denomina la sección de este río donde se encuentran las ciudades de Santa Fe y Paraná.
2 millones de km2
abarca el territorio que componen las cuencas de aportes de los ríos Paraguay y Paraná Superior. Los excedentes de agua de esta extensión escurren y van a parar a la localidad de Corrientes, líquido que pasará luego por el Paraná, a la altura de nuestra ciudad.
El caudal
que pasa por el Paraná a la altura de Santa Fe está definido, fundamentalmente, por la cantidad de agua que pasa por Corrientes.
Las represas
pueden generar crecidas abruptas e influir directamente en el caudal de aguas abajo.
Con 3 días de anticipación
(+/- medio día) puede realizarse un pronóstico "cierto" entre Yacyretá y la localidad de Corrientes, conociendo prima facie la cantidad de agua que sale de esa represa.
Con 12 a 15 días de anticipación
puede elaborarse un pronóstico "cierto" para la ciudad de Santa Fe, sabiendo lo que sucederá en Corrientes.
Con 15 a 18 días de anticipación
puede elaborarse un pronóstico "cierto" para la ciudad de Santa Fe, tomando como punto de referencia la presa de Yacyretá.
En 10 centímetros
(+/-) puede variar un pronóstico "preciso", y en +/- 2 días con respecto a la llegada del pico. Éstos son los márgenes de error que tienen las previsiones "ciertas" que realiza el INA.
Dos métodos
se utilizan para hacer los pronósticos: el modelo de propagación de onda y los métodos estadísticos de regresión.
Una crecida media
ronda los 5,30 metros, valor promedio de las crecidas del Paraná en los últimos 40 años en la zona de la ciudad de Santa Fe.
Una crecida extraordinaria
para el INA debe superar los 7 metros a la altura de Santa Fe.
El nivel de evacuación
fijado por Prefectura Naval se imparte a partir de los 5,70 m, y el alerta, a los 5,30 m. Ambos valores, para el puerto local.
Lorena Menaker