Comisario acusado de extorsión

Buenos Aires, (Télam).- Un comisario de la Policía Federal fue indagado por haberle reclamado, presuntamente, diez mil pesos y un automóvil al padre de una niña gitana que había sido baleada en la cabeza, a cambio de detener a uno de los supuestos agresores de la menor.

El episodio ocurrió el 21 de junio de 2004, cuando estaba a cargo de la comisaría 48, Héctor Carral quien le habría formulado esa propuesta al comerciante Bavia Ivanovik, a metros de la cama del hospital en la que su hija Micaela luchaba por su vida.>

La niña, por entonces de nueve años, estuvo 21 días en estado de coma, perdió el 60 por ciento de la visión, tiene dificultades motoras en un brazo y en una pierna, y debe estar protegida permanentemente con una malla que mantiene unida su masa encefálica.>

El policía, según la denuncia, condicionó la detención de un menor de edad, quien se encontraba prófugo y con pedido de captura por su presunta participación en la tentativa de robo en la que Micaela resultó gravemente herida.>

Ante el juzgado de instrucción 14, Carral negó de plano tanto esa acusación como otra que señalaba que, además, le había exigido a Ivanovik 250 pesos diarios para implantar una consigna policial en su domicilio.>

Fuentes cercanas a los denunciantes aseguraron que una persona, Gastón Armando Arvia, ya declaró como testigo en el expediente, ratificando lo sostenido por Ivanovik, en tanto que anticiparon que "otras dos" harán lo propio la semana próxima.>

El comisario contraatacó y señaló que los carteles que publicaba el padre de la niña baleada para difundir el rostro del presunto delincuente prófugo "no hacían más que alertar al nombrado acerca de que tenía orden de captura y facilitaba su fuga".>

El tenor de esos "panfletos", según Carral, habría ido cambiando, para aludir críticamente a la labor de la comisaría 48 y su titular.>