Llegar a tener 15 años de experiencia en una actividad sirve para poder hacer un alto y reflexionar sobre lo actuado hasta el momento. Los logros sobresalen y enorgullecen pero si todavía quedan muchas carencias que dificultan la diaria tarea, el panorama se complica.
Esto ocurre con los profesionales que trabajan en el Servicio de Hematología del hospital Iturraspe de nuestra ciudad, que lleva el nombre del Dr. Raúl Aicardi, primer hematólogo de ese establecimiento de salud.>
El servicio se creó a fines de 1991, pero la debacle económica ocurrida diez años después ocasionó un notable aumento en la cantidad de pacientes que debía atender por quedar sin cobertura social, sumado a que se incrementaron las enfermedades relacionadas con la sangre.>
"En todos estos años pasaron muchas cosas", admitió la Dra. Rosanna Valentini, a cargo del servicio durante la licencia de la jefa, Dra. María Cristina Narvaitz. Tras admitir -junto a sus colegas- que "hemos logrado formar un servicio que ha mejorado con el tiempo, pero falta, y mucho, porque la medicina avanza y cada vez son más las cosas necesarias. Todo lo hacemos a pulmón. Tenemos aparatos porque permanentemente recibimos donaciones (como las de Cenaele) o subsidios para comprarlos pero nos falta gente nombrada".>
Indicó que seis profesionales están concurriendo ad honórem, motivo por el cual "están entrenados y capacitados, ayudan muchísimo pero vemos resentida la atención porque es mucha la consulta y somos pocos. Cuatro médicos y un solo bioquímico estamos nombrados para la infraestructura del servicio, que no da abasto con la cantidad de pacientes".>
En este sentido, aseguró que "lamentablemente, en los últimos tiempos estamos en un franco retroceso respecto de las tasas de mortalidad de pacientes con leucemia aguda, un tema que nos ha sobrepasado. Nos quedamos sin sicólogo en el equipo y, como el área de enfermería rota en sus funciones, no tenemos personal entrenado en la misma. Lo que hace que los chicos enfermen, porque se usan mal los catéteres, se pongan sépticos y terminen en terapia intensiva. Se trata de una serie de complicaciones médicas que antes no teníamos y tenemos miedo que esos bajos niveles de mortalidad que teníamos se vayan perdiendo".>
"Son enfermos muy críticos -aclaró- y que no están exentos de estas complicaciones, pero pasar la estadística media nos empieza a llamar la atención. En esto incide el exceso de pacientes, porque hay patología y falta personal".>
El servicio tiene a su cargo niños y adultos con problemas de anemia en general y trastornos de la coagulación, además de hacer punciones de médula ósea, atender las consultas e internaciones de Hematología, que puede incluir casos como embarazadas con anemia o complicaciones obstétricas que derivan en trastornos hematológicos, los pacientes de Terapia, Cirugía o Neonatología, entre otros.
Recibe pacientes internados en otros hospitales de la ciudad, a excepción del Cullen, como el Protomédico Manuel Rodríguez, Sayago, Mira y López, etc. y también es centro de derivación de pacientes del centro norte de la provincia.>
Asimismo, Hematología asiste a pacientes con distintos tipos de cáncer en la sangre, que suman más de 280 los que están en tratamiento, de los cuales 40 son niños. Esta última incluye leucemia, linfomas (tumores ganglionares) y otras patologías propias de la médula.>
La Dra. Valentini reconoció que "empezamos a trabajar sin que existiera un banco provincial de drogas y con aparatos y otros insumos donados por Cenaele (Centro de Apoyo al Enfermo de Leucemia), como microscopios, máquinas centrífugas, un contador automático y la campana de flujo laminar, una unidad de bioseguridad que permite fraccionar la droga, ahorrar dinero y mejorar la calidad de atención. Esta institución también equipó el Servicio de Hemoterapia, es decir, el aporte siempre fue externo y no provincial".>
Por último, plantearon que "creemos que los logros son por trabajar a pulmón, con el sacrificio del médico y del staff de Pediatría y Clínica. Sin embargo, falta mucho y necesitamos un equipo integrado para tratar al paciente, recurso humano que incluya enfermeros, clínicos, técnicos y bioquímicos especializados en esta área. Desde hace años que lo venimos pidiendo al Ministerio de Salud, donde nos dijeron que teníamos razón y que se aprobaba el pedido, pero que tenía que pasar para el presupuesto del año siguiente y el tema nunca se resolvió. No se valoriza la capacidad intelectual y la capacitación de la gente del servicio para solucionar problemas y atender a los pacientes correctamente".
"Además -agregaron- pretendemos contar con un laboratorio más completo y tener la posibilidad de acceder a Internet para poder enviar datos y resultados de pacientes más rápidamente".>
Los profesionales que integran el Servicio de Hematología del hospital Iturraspe aseguraron que en estos 15 años de trabajo obtuvieron numerosos logros.
"Hemos dado el alta a varios pacientes leucémicos, muchos de los cuales posteriormente fueron padres de familia. A fuerza de peleas al comienzo, pero ahora bien instrumentado a través del Cudaio, hemos logrado realizar los transplantes de médula ósea. Nuestra primera paciente fue transplantada hace 10 años, tenía obra social y no ha tenido ninguna enfermedad postransplante", comentaron.
Y agregaron: "También conseguimos hacer transplantes no relacionados, es decir, con médulas traídas del extranjero. En este caso, tenemos un paciente que lleva tres años postransplante y está bien en su estado general. También se hacen los estudios de histocompatibilidad para los transplantes, gracias a un acuerdo que tiene el hospital con gente de Rosario, y formamos parte del Grupo Argentino para el Tratamiento de las Leucemias, tanto en niños como en adultos".
El equipo
Sólo cuatro médicos -los Dres. María Cristina Narvaitz, Rosanna Valentini, Daniel Bar y Adriana Arizó- y una bioquímica, Valeria Wainer, pertenecen a la planta permanente de este servicio del hospital Iturraspe.
Con ellos, colaboran ad honórem dos asistentes (médicos formados en Buenos Aires, con la especialidad rendida, Gonzalo Granero y Paula Beltramino), otra concurrente que está terminando su formación y seguirá yendo al hospital (Paola Villarreal), y otros tres concurrentes que se están capacitando (Adrián Monti, Nicolás Kurgansky y Federico Manni).
Los profesionales aseguraron que el tratamiento de la leucemia y otras enfermedades oncohematológicas -que tienen un elevado porcentaje de curación- debe realizarse en equipo, sobre todo incluyendo psicólogos para enfrentar el tratamiento o un mal pronóstico.
Posible solución
El Dr. Edgardo Monteverde, subdirector del hospital Iturraspe actualmente a cargo de la dirección, admitió a El Litoral las necesidades de personal que está teniendo en Servicio de Hematología, en particular -explicó- para la parte de Oncohematología.
Según mencionó, el Consejo de Administración está evaluando qué posibilidades tendría de formalizar algunos contratos con los profesionales que hasta el momento se desempeñan ad honórem, a pesar de que su presupuesto está con el cupo agotado. También admitió que el Ministerio de Salud debería definir de qué manera cubre este déficit de personal, "que no es sólo de este servicio dentro del hospital", aclaró Monteverde. Por último, estimó que mañana o pasado podría haber una definición en este sentido.
Mariana Rivera