La columna del consumidor
Plan canje de heladeras y uso más eficiente de la energía

Hace pocos días, trascendió en los distintos medios de prensa que el gobierno nacional estaría dando los ajustes finales para lanzar un plan canje de heladeras, con el fin de sacar de circulación refrigeradores de tecnología antigua, que producen un elevado consumo de energía eléctrica.

Ahora bien, es necesario destacar que esta propuesta forma parte del Programa de Calidad de Artefactos Energéticos (Procae), que tiene por objetivo la reducción del consumo de energía eléctrica, mediante la utilización de artefactos eléctricamente más eficientes, es decir aquellos que brindan los mismos servicios, pero utilizando menor cantidad de energía.>

En este sentido, la Secretaría de Energía se encuentra impulsando el Etiquetado de Eficiencia Energética obligatorio, para la comercialización de aquellos artefactos eléctricos que cumplan, entre otras, las funciones de refrigeración y congelación de alimentos, iluminación, acondicionamiento de aire, lavado y secado de ropas, fuerza de accionamiento eléctrico, entre otros.>

El uso de la etiqueta de eficiencia energética permite que los consumidores contemos con un elemento adicional que nos ayude, a la hora de decidir la compra de un nuevo electrodoméstico o artefacto eléctrico, a optimizar nuestra compra por comparación, considerando la variable eficiencia energética del equipo. El rotulado ordena los artefactos de igual prestación de acuerdo con siete clases de eficiencia energética que se identifican con letras desde A -más eficiente- hasta G -menos eficiente-.>

En el caso de aparatos para refrigeración domésticos -heladeras y freezers- la etiqueta informa además el consumo anual de energía, volumen de alimentos frescos y congelados, cantidad de estrellas y nivel de ruido.>

Es preciso que los consumidores tengamos en cuenta que el consumo de electricidad en mis hogares se compone de la siguiente manera: iluminación 32 %, heladeras y freezers 30 %, TV, audio y video 16 %, otros 14 %, aire acondicionado 8 %. >

Es decir que entre iluminación, heladeras y freezers se concentra el 62 % del consumo de electricidad de nuestros hogares y es por ello que el etiquetado ha comenzado por estos dos rubros, pudiendo verse en el mercado que la mayoría de las lámparas ya cuenta con esta información en sus embalajes.>

En la actualidad, cada ser humano consume, en promedio, 8 veces más de energía que lo que hacía hace pocos cientos de años y el 88 % de toda esta energía empleada por la humanidad proviene de los combustibles fósiles. Su utilización abarca varias actividades: generación de electricidad, procesos industriales, transporte -terrestre, acuático o aéreo-, cocción y conservación de alimentos, climatización ambiental, agricultura, ganadería y muchas aplicaciones más.>

El impacto ambiental más importante de la gigantesca utilización de este recurso es el cambio climático -CC-, originado por las emisiones de dióxido de carbono -CO2- provenientes de la quema de los combustibles fósiles. Las consecuencias del CC pueden ser muy serias: pérdidas de ecosistemas, temperaturas máximas y mínimas más elevadas, episodios de precipitaciones más intensos, mayor cantidad de eventos meteorológicos extremos -incluyendo tormentas, tornados, huracanes, etc.-, mayores riesgos de inundaciones y sequías, reducción de glaciares y hielos polares y aumento del nivel del mar. Por lo tanto utilicemos esta información para acceder a una compra racional, puesto que utilizar electrodomésticos y lámparas de mayor eficiencia energética produce no solamente un ahorro en nuestros bolsillos, con un menor costo a fin de mes de la factura de electricidad, sino que contribuye a una disminución del consumo de combustibles fósiles para la producción de energía, ayudando de esta manera a un desarrollo sustentable.>

Andrea Salicrú/Luis Lombó