El Litoral visitó días atrás El Chaparral, invitado por un grupo de vecinos y por los representantes de la asociación vecinal, quienes dieron a conocer las principales urgencias que tienen en el lugar, a la vez que insisten en remarcar una situación que consideran de extrema urgencia: la posibilidad de inundarse, gran parte del barrio -especialmente, cada vez que llueve-, a raíz de trabajos de cuneteo y zanjeo que se hicieron en el norte de Santo Tomé.
"Nosotros hicimos una presentación desde la vecinal, en la cual planteamos cuál es la situación en que nos encontramos, ya que vemos, con respecto al tema de los desagües, que ésta es una zona en la que confluyen varios afluentes -por así llamarlos-, con el agravante de que ahora se construyó un nuevo canal, en la zona norte, cuyo caudal termina derivándose hacia la casabomba de La Cruzada", detalló Claudio Arredondo, presidente de la Asociación Vecinal El Chaparral.>
"En épocas de precipitaciones, este sector recibe una importante cantidad de agua, lo que provoca el desborde de los canales y que se aneguen tanto las viviendas como los alrededores", agregó el dirigente, quien catalogó como "un problema histórico en la zona" a dicho inconveniente.>
Luego, cuando se le preguntó dónde se sufren tales consecuencias, aclaró: "En Estados Unidos de México al 1100, José Cibils al 2400 y Santa Fe desde el 2500 al 2700; es decir, en todas las propiedades que están paralelas a los desagües que corren al lado de las vías del ferrocarril". Por eso, hizo la siguiente aclaración sobre el estado de transitabilidad del lugar: "El trabajo de mejorado que desarrolló la Municipalidad de Santo Tomé fue en calle Entre Ríos al 1200, en una cuadra, que es la que divide la jurisdicción de las vecinales de El Chaparral y Sarmiento; quedan pendientes la calle Santa Fe y el resto de las arterias del barrio.
"Emitieron un parte oficial donde dicen que hicieron obras de mejorado; por ahora, sólo se hizo en la calle que mencioné, pero quedó pendiente Santa Fe, que está citada en el comunicado", siguió. "Por eso estamos esperando que se desarrollen las tareas en el resto del barrio, incompletas; allí, cuando llueve, hay problemas de anegamiento en las arterias, que se hacen prácticamente intransitables. Y, por ejemplo, ante una emergencia médica, los vecinos corremos el riesgo de no poder ser auxiliados", agregó Arredondo.>
"Si sufrimos algún tipo de daño o perjuicio en tal sentido, que es lo que venimos advirtiendo, creemos que la responsabilidad por lo que le pueda ocurrir a esta población recae, en primera instancia, sobre el intendente, y en segundo término, sobre quienes tiene que tomar cartas en el asunto. Debido a esto, también hacemos responsables al Concejo Municipal y a los demás estamentos del Estado, porque la situación es de conocimiento público y ya lo hemos expresado en repetidas ocasiones", señaló para concluir.>
Después, el delegado barrial remarcó un concepto ligado a la cuestión de la falta de seguridad: "La inseguridad que se sufre es general, siempre lo decimos; es decir que es nacional, provincial y municipal. Pero a este barrio, lamentablemente, se le ha dado un rótulo, se le atribuye una mala fama que no es la apropiada, porque acá viven personas, un sector importante de las cuales es víctima de la exclusión social, con todo lo que ello causa e implica".
Justamente, dichas expresiones dieron pie para que una vecina se refiriera a la iluminación del barrio y que contestara nuestra pregunta con respecto a si la policía recorre el barrio: "énicamente puede llegar a entrar un móvil cuando pasa algo fuera del barrio, porque ingresan buscando al culpable. Nosotros estamos rodeado de vías y transita gente continuamente, de paso. Pero, aparte, este barrio es propicio para que el delincuente ande por acá, porque la iluminación es mala, precaria; si hubiera buenas luminarias y estuvieran las calles en condiciones, suponemos que no habría tantos problemas".>
A su turno, otra vecina recalcó: "Si no me equivoco, un concejal se refirió a que iban a mandar más policías para los barrios conflictivos, y nombró a El Chaparral, El Tanque y Adelina. Pero, si vamos a hablar de inseguridad, la hay en toda la ciudad; porque yo vivo acá en el barrio y nunca tuve problemas; hay gente trabajadora que hace todos los días lo suyo, educa como puede a sus hijos y trata de salir adelante. Son muy pocos los que pueden llegar a hacer daño; pero resulta que todos vienen creyendo que siempre es la culpa de quienes viven en El Chaparral; delincuentes tenemos en toda la ciudad, pero nos están sindicando como que somos quienes vivimos acá".>
Con respecto al tema de la escasa iluminación en el barrio, otra de las vecinas de El Chaparral manifestó: "Yo me siento totalmente abandonada y marginada de la ciudad porque, viviendo a sólo cuatro cuadras de la plaza central, estamos en una situación de permanente emergencia; rodeados de zanjones, de yuyos, con las calles en malas condiciones.
"Eso nos perjudica, inclusive, porque tenemos chicos que van a la escuela o bebés a los que debemos llevar al hospital y los remises no quieren entrar. Por eso digo que nos sentimos totalmente abandonados, porque tanto yo como otros vecinos pagamos nuestros impuestos", añadió. "Encima, nos perjudican con el tema del agua, porque sentimos que tarde o temprano nos vamos a inundar. Pero, entonces, alguien va a tener que hacerse responsable; nos pusieron en una situación bastante deplorable, porque ya estábamos en alerta por las lluvias (hubo quienes se inundaron el 20 diciembre de 2006); imagínense si viene agua de otra parte".
Luego, otro habitante del barrio, integrante de la asociación vecinal, pidió "que el intendente y las autoridades que tienen responsabilidad sobre lo que nos pasa tomen conciencia, de una vez por todas, e intenten arreglar esta situación, porque es algo que padecemos desde hace muchos años.
"Vienen ignorando cosas sobre las cuales, en su momento, se les presentaron fotos y notas, con todas las inquietudes que nos acercaba la gente para su respectivo reclamo. Sin embargo, no hemos tenido eco: parecería ser que, de la vía para el norte, Santo Tomé no existe" continuó. "El Chaparral forma parte de la ciudad y eso es algo sobre lo cual el intendente tiene que tomar conciencia", afirmó luego.
Posteriormente, con respecto a la falta de luminarias, detalló: "No hay que dejar que se sigan pudriendo las columnas que están detrás del obrador municipal, que son las que han sacado de otros lugares para poner columnas nuevas; a esas mismas las podrían arreglar un poco para traerlas acá, dentro del barrio.
"Creo que con unas treinta columnas se puede solucionar el tema nuestro; así, por lo menos, vamos a poder aplacar un poco la inseguridad que se está sufriendo. Acá existen lugares oscuros y hay tipos de malvivir que hacen la suya. Pero no somos todos, acá hay gente trabajadora como en cualquier barrio", explicó también, a la vez que recalcó a los funcionarios y legisladores que "no se olviden de la gente, porque la necesitan", ya que después, "cuando vienen los tiempos políticos", empiezan a preocuparse por ellos.
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