Daniel Monticelli
"Congratulaciones", "tu trabajo fue perfecto"; "estuviste fantástico", se podía oír a través de la radio con que están comunicados con sus pilotos en los respectivos autos, las voces de los directivos de Ferrari. Esas palabras de aliento no eran otra cosa que reconocerle a Kimi Raikkonen, que la primera tarea para la que fue contratado resultó a todas luces, superlativa.
Tanto Jean Todt (director de la Scuderia), como el resto del staff técnico de los italianos, saben lo que significa ponerse la pilcha del equipo más emblemático del Mundial de Fórmula Uno, -que ayer abrió su temporada número 58 en el circuito Albert Park de Melbourne, para el Gran Premio de Australia-.>
La victoria de Raikkonen va mucho más allá de los diez puntos que consiguió por llegar primero a la bandera a cuadros. Todos los ojos de expertos, allegados y simpatizantes a la F-1, estaban depositados en quien sustituye precisamente al hombre-récord que dio la "máxima", Michael Schumacher, que después de 16 temporadas y de haber pulverizado cualquier plusmarca que se le puso en su camino, le dijo adiós a la categoría.>
Y Raikkonen está ahí y cumple. Tuvo que aguantarse que la comparación con su compañero de escuadra, Felipe Massa (al final sexto, después de haber largado último por cambio de motor y de haber remontar significativamente), fuese inevitable. En las pruebas del invierno europeo, el brasileño siempre fue más veloz que él, incluso hasta el mismo viernes en que el paulista fue más rápido que el finés bajo la lluvia, sin tener en cuenta que "Felipinho" fue tester y viene desde el año pasado como titular con el equipo peninsular. Eso, agregado a que su vida personal es seguida muy de cerca por propios y extraños a raíz de tomarse algunos tragos de más, llevan a sostener que este triunfo llegó en el momento justo y en el día adecuado. El día en que Kimi arrancó con la Ferrari F-2007.>
El halago de Raikkonen, marcando récord vueltas tras vueltas, exprimiendo al máximo el potencial de la máquina, no estuvo exento de algún pequeño error, confesado por el propio protagonista (giro 45 de los 58). "Venía muy rápido y tuve que bloquear", fue la sincera apreciación de quien ahora con el buzo color rojo, sumó la décima victoria en su historial.>
Si lo de Kimi Raikkonen fue contundente y bueno, qué decir de Fernando Alonso y fundamentalmente del debutante Lewis Hamilton, ambos nuevas figuras en el equipo McLaren-Mercedes. Alonso, porque, pese a una mala largada donde fue superado por dos autos, fue encontrando el ritmo en su flamante team y ayudado desde boxes, arribó segundo.
En lo que respecta al inglés Hamilton, éste marcó un hito dentro de la Fórmula Uno. Es el primer piloto de raza negra (22 años), que por méritos propios accedió al selecto mundillo de la taquillera categoría. Todo lo fantástico que hizo en carrera, desde ganarle la posición al doble campeón español en la partida, pasando por puntear un par de veces el Gran Premio sin importarle nada, hasta arribar feliz, al tercer escalón del podio. >
Hamilton no fue segundo porque en boxes fue "demorado" en el recambio de neumáticos y carga de combustible. En el repostaje II cuando estaba detrás de Raikkonen, lo hicieron entrar antes que a Alonso a los pits y allí se definieron las posiciones finales...>
Gran labor le cupo al alemán Nick Heidfeld con el BMW-Sauber, terminando cuarto. Quizás su compañero, el polaco Robert Kubica, hubiese terminado "ahí", pero la caja de velocidades lo dejó de a pie, cuando marchaba cuarto.
Giancarlo Fisichella terminó quinto con el Renault, soportando sobre el final los temibles embates de Felipe Massa. Nico Rosberg sacó dos importantes unidades para Williams, mientras que Ralf Schumacher salvó el honor de Toyota, sumando el último punto en juego y llegando por delante de su coequiper, Jarno Trulli.>
Más atrás quedó Heikki Kovalainen cometiendo varios errores a bordo del otro Renault. Rubens Barrichello concluyó undécimo con el Honda, mientras que Button recibió un "pase y siga" por boxes por superar la velocidad en dicho sector.>
Christijan Albers fue el primero en despistarse, rompiendo el Spyker, lo mismo ocurrió con el estadounidense Scott Speed (Toro Rosso). En tanto, colisionaron fuertemente sin consecuencias, el Red Bull de David Coulthard y Alex Würz.>
Mientras Michael la mira por TV, llegó la hora de "Kimi-macher". >