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DE LA REDACCIÓN DE EL LITORAL
El viernes 23, a las 20, en el Museo Municipal de Artes Visuales Sor Josefa Díaz y Clucellas, San Martín 2068, quedará inaugurada en la ciudad la muestra itinerante "Miradas al desnudo", perteneciente al Museo Nacional de Bellas Artes, de la Secretaría de Cultura de la Nación.
Esta colección de obras pictóricas y fotográficas, pertenecientes a reconocidos artistas nacionales y extranjeros, cuenta con grabados de Pablo Picasso y Andre Lhote; pinturas de Eduardo Schiaffino, Horacio Butler y Pat Andrea; fotografías de Grete Stern, Annemarie Heinrich y Robert Mapplethorpe, y dibujos de León Ferrari y Antonio Sibellino, producciones que representan el desnudo en diversos momentos históricos.>
"Miradas al desnudo' invita a detenerse en dos sitios, vinculados entre sí, pero, a la vez, bien diferentes. Por un lado, mirar un desnudo supone poner el foco en el objeto visto u observado. Allí están los cuerpos, congelados en un gesto o postura para mirarlos el tiempo que se quiera. Pero, �qué implican esas miradas? �Qué es lo primero que ponen al descubierto? Seguramente, la intención del que mira, que saca a la luz la desnudez del modelo", sostiene la curadora de la muestra, Verónica Tell.>
"Éste es el eje temático que ha guiado la selección de obras, pero no es, en absoluto, el único eje direccional de las miradas. Porque los hombres y las mujeres desnudos de las pinturas, grabados o fotografías, si bien están congelados, no son pasivos ni están esperando nuestra mirada, sino que la incitan. Con frecuencia, nos convocan con su propia mirada. De modo que entre los cuerpos descubiertos hay también miradas develadas".>
Tell explica que la exposición se armó a partir de cuatro núcleos: "La vinculación y diferencia entre los sexos, el modelo y su importancia en la formación artística, la exhibición y la invitación a la mirada del otro y, finalmente, el desnudo como situación de intimidad y privacidad".>
"La cultura es, en su base, aunque cueste reconocerlo, un sistema de adaptaciones que limita al instinto y lo sitúa en contextos que ella misma construye y califica como apropiados. A su vez, el arte es una forma de cuestionar esa construcción de ponerla en crisis y revelar significados menos evidentes", opina Américo Castilla, director de Patrimonio y Museos, de la Secretaría de Cultura de la Nación.
"La imagen del desnudo pone al descubierto esa aparente oposición entre las construcciones artísticas, que aluden a la libertad, y las culturales en su sentido más amplio, orientadas a su represión.>
"Entre tanto, allí, a la vista, están los cuerpos con toda su ambigüedad, dispuestos a dialogar o sorprendidos en su intimidad, tal como lo estuvieron desde las épocas primitivas. Enuncian, desde el arte, la posibilidad de un cuerpo social ahistórico, sin represión, y también asumen la vigencia de su opuesto.>
"Dos de los fotógrafos que aquí se presentan, Annemarie Heinrich y Robert Mapplethorpe, una en Buenos Aires y el otro en Estados Unidos, provocaron encendidas discusiones y hasta denuncias policiales por el carácter pretendidamente obsceno de su trabajo artístico. A la distancia, y bombardeados como estamos por la publicidad que quita al cuerpo su misterio, parece absurdo pensar que esas imágenes puedan lesionar el pudor colectivo. Por el contrario, las obras que se exhiben invitan a reflexionar sobre ese y otros aspectos límites de la cultura de nuestro tiempo, una cultura que deseamos tolerante y profundamente comprensiva".>
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