La inefable experiencia
Por Estrella Quinteros

La editorial Vinciguerra acaba de publicar "A través del tiempo", poemas de Gloria de Bertero, santafesina radicada en la ciudad de Buenos Aires desde hace muchos años. Gloria de Bertero se ha destacado incursionando en distintos géneros de las letras: cuentos, relatos, poemas y su diccionario biográfico "Quién es ella en Santa Fe", en dos tomos, publicado el primero en 1995 y el segundo en 2001.

La colección Summa en la que aparece este nuevo libro de Bertero, de formato pequeño y de íntima prestancia, cuenta en su lista con tres conocidas poetas: Ana Emilia Lahitte, Nora Didier de Iungman e Inés Ure.>

Leemos: "Florece en tu cemento, oscilante, la noche/ la llovizna te deja pálido resplandor./ Entregada a tu viento camino por tus calles/ no me importa la lluvia, no me importa el dolor. Encuentro en tus otoños querida Buenos Aires/ en las noches serenas la nostalgia de Dios" ("Otoño en Buenos Aires"). Es la gran ciudad, su panorama habitual; ella la requiere y transforma su nostalgia en un dejo de acostumbrado afán. Distinta de sus primeros años pueblerinos, atada a un viento cercano y tibio desde su Felicia natal.>

En la poesía de Gloria está la existencia, los aconteceres y ese hombre del cual escribiera César Vallejo: "Y el hombre... ípobre hombre!... vuelve los ojos como/ cuando por sobre el hombro nos llama una palmada:/ vuelve los ojos locos Y todo lo vivido/ se empoza como un charco de culpa en la mirada".>

Gloria de Bertero agrega a su labor literaria la de periodismo, directora de grupos de trabajo e investigación, participante en distintas ferias de libros, presentaciones, dictado de conferencias, asistencia a encuentros internacionales de escritores. Fue merecedora de numerosos premios y distinciones a lo largo de su trayectoria, pero su orgullo es haber sido designada "embajadora del interior", siendo anfitriona de actos y encuentros de artistas plásticos que tenían lugar en Capital Federal.>

En distintas oportunidades se pregunta a un poeta cómo nace el poema, y sobre estos conceptos resulta oportuno rescatar lo que escribiera Edelweis Serra, en "Estructura y captación del poema": "El poema se suscita de recónditos meandros del inconsciente espiritual, de una inspiración germinal, donde se constituye en profunda y en sí misma inefable experiencia, pero que se va plasmando, con dinamismo constructivo y estructurante, en palabra poética". Y agrega: "La poesía es lenguaje común transfigurado. Y el poeta produce la conversión, el izamiento del lenguaje de todos a poesía".>

"A través del tiempo" mantiene su nivel expresivo y convocante. El mundo, su devenir, tanto la vida como la muerte despiertan en la palabra ecos de la cotidiana marcha de todos, de la pretendida sombra y del fulgor que día a día nos sobresalta. El poeta es el depositario de tanto afán, y los nombra y enaltece cada nuevo paso, cada nueva aurora.>

En el poema "A la muerte de un poeta", dedicado a José Pedroni, dice Gloria: "El índice de los cipreses espera/ sobre cada vértice/ se está hamacando un verso, acaso una música verde de un final que es principio,/ música de muerte que no es muerte./ El poeta descansa la búsqueda de imágenes./ Las que dejó,/ transitan las almas de los Hombre/ y trazan en ellos la estampa del poeta/ con el límite justo de todos sus poemas./ El poeta no ha muerto/ sólo se ha detenido/ Cuando vayamos lentos/ camino a los cipreses/ el viento/ les moverá los vértices/ y caerá a las almas lo que en el cielo escriban/ con el índice siempre verde/ de los verdes cipreses".>