Quedan dos sábados (a las 22) y dos domingos (a las 21) para disfrutar de la obra de teatro del grupo De las Artes basada en la novela del escritor santafesino Enrique Butti, "Espina de Diamante".
Con la dirección y producción de Sergio Abbate, tendrá sus últimas funciones con todo el glamour de una propuesta que combina la trama simple y tradicional de una historia de amor con recursos sonoros y visuales novedosos. Se trata de un melodrama que explora, reinventa, exagera y parodia los roles tradicionales de los personajes prototípicos del género, en el Centro cultural y Educativo La Juana. >
"Presentamos una estética en blanco y negro, que podemos situar temporalmente en la década del 40 o del 50, del cine de Hollywood. Mezclada con la impronta del teleteatro latinoamericano", define Abbate.>
El grupo, integrado por Camilo Céspedes, Vanina Monasterolo, María Soledad Almirón y María Belén Rivero, se dedicó a lo largo de un año a la investigación del género, la preparación de los personajes y la puesta final de la obra. "Es un grupo de formación heterogénea que, a pesar de ello, ha trabajado con mucho rigor, porque es una propuesta que está sujeta a la precisión en cuanto a lo coreográfico", agregó.>
Estos jóvenes actores realizan un trabajo destacable. Componen con brillo y eficacia los paródicos prototipos del melodrama. Así, María Soledad Almirón es Chamuca, la empleada que esconde secretos y poderes que transformarán los acontecimientos y, aunque cuidadosa hasta el extremo, hechizará la escena hasta el sorpresivo final. María Belén Rivero (como María Isabel) y Vanina Monasterolo (como Rita Salomé) serán las crispadas rivales de la historia y sostendrán la escena con una destreza inesperada. Estas tres mujeres que cautivan, asustan y enternecen se disputan el amor del galán: Felipe Tomás, que está encarnado con maestría por Camilo Céspedes.
A lo largo de los 50 minutos que dura la puesta, el público tendrá la oportunidad de disfrutar de todos los elementos que integran el género del melodrama presentados de una forma que ha sabido combinar lo tradicional con lo novedoso -ficción sobre ficción, un estudio de televisión, divos-, dos mujeres (�o tres?) desesperadas por el amor de un hombre. Una lucha a muerte donde se recurre a cualquier arma para ganar, glamour, nostalgia, desborde y pasión de los sentidos, en una historia de amor para todos.>
En esta puesta, Abbate logra empatía entre la música, el tono de las actuaciones y los textos, subrayados por el tratamiento del espacio escénico que realiza Mario Pascullo. La banda sonora, a cargo de Francisco Javier Rusillo, y el diseño coreográfico de Lorena Almirón completan la propuesta de un equipo que encontró el tono kitsch adecuado a la obra.>