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Nuestra ciudad cuenta con 17 escuelas de EGB en los niveles 1 y 2 (primarias), así como con 6 establecimientos EGB del nivel 3 y Polimodal (secundarias). Teniendo en cuenta el número de casas de estudios, multiplicados por la cantidad de alumnos, no hay dudas que durante febrero y marzo, se genera un importante movimiento comercial en las librerías y demás negocios de artículos escolares -como kioscos y tiendas-, el cual se caracteriza, por un lado, en la apuesta permanente a diseños y productos nuevos (en especial para atraer a los chicos) y por otro, en mantener las marcas clásicas o las más accesibles.
Por ello, El Litoral realizó un recorrido por los comercios locales para saber cuáles fueron las principales ofertas de esta temporada y para conocer si en el inicio del ciclo lectivo, se produjeron incrementos tanto en las ventas como en los precios de útiles y guardapolvos.>
En primer lugar, Gladys de Martínez, dueña de una de las librerías más concurridas de la ciudad, afirmó que los precios se han mantenido igual que el año pasado, salvo en algunos artículos de papelería como las resmas y repuestos de hojas de primeras marcas que han sufrido un pequeño aumento; a pesar de ello, la entrevistada contó: "La gente se sigue inclinando por las mejores marcas porque busca calidad; nosotros trabajamos también con repuestos más baratos, que traen hojas más finitas, pero no se venden".
Además de las hojas, otros elementos imprescindibles son las carpetas, las cuales varían en sus diseños y en sus precios, ya que es posible encontrar algunas de $ 2,50 y $ 4 hasta otras de $ 10; lo mismo pasa con las cartucheras, los niños -mejor dicho, los padres- pueden optar por un modelo sencillo de $ 2,50 o por uno de tres pisos con diseños de moda de $ 26. En cuanto a las marcas y personajes de moda, Gladys admitió que dichos artículos son los que conforman la oferta más cara: "Esta temporada fue el turno de la llamada línea Valentina y personajes resurgidos como Frutillita y Kitty para las niñas, las más interesadas por los nuevos diseños". "Este año, por lo menos en mi negocio, la gente se inclinó bastante por lo nuevo, no le importó mucho el presupuesto y por suerte se trabajó bien, lógicamente también hubo quienes prefirieron lo más económico", añadió al respecto.>
Por su parte, Marcelo Grazzolo, quien está a cargo de otra librería, señaló a este medio: "Yo le he preguntado a la gente que esta temporada vino preocupada por los precios de los artículos de librería, si no se encontró también con aumentos en el supermercado o en la farmacia". "La variación en los precios fue entre un 10 y un 20 por ciento, el cual, en comparación con otros productos del mercado, es normal", afirmó luego el comerciante, no sin antes aclarar que "dichos incrementos tampoco fueron de temporada, sino paulatinos".
Además, coincidió en que los productos que se encarecieron fueron los diseños especiales con personajes de moda como Cars, Princesa (sustituta de Barbie) y Chiquititas, pero aclaró que en este último caso "más que por el personaje en sí, la gente elige la línea por la calidad de la misma, ya que la diferencia con otras marcas es notable".>
Asimismo, Marcelo detalló que existen personajes que son clásicos y continúan vendiendo, como el Hombre Araña y los Power Rangers. Posteriormente, destacó que a la hora de invertir en útiles escolares, el cliente mide tanto lo económico como la calidad: "Yo comparo siempre una buena birome con una buena camisa; pagamos por ella un poco más, pero rinde y termina valiendo menos que una barata, que se rompe y arruina más rápido". En lo que respecta al tema de las mochilas, cabe acotar que en la librería de Grazzolo pueden encontrarse algunas resistentes, coloridas y con el clásico carrito a $ 45.>
No obstante el último dato brindado, hecha la consulta sobre aquellas en una importante tienda de la ciudad, nos informaron que las mismas llegaron a un valor de $ 80, pero igualmente se vendieron en su totalidad. En esta casa de compras, aseguran que durante febrero el rubro escolar pasó a ser uno de los más redituables, en el marco de una oferta que también incluye guardapolvos, sobre los cuales puede decirse que aumentaron en un diez por ciento. Así, un delantal para niñas talle 14, alcanzó un valor de $ 35, mientras los clásicos -prendidos adelante-, llegaron a $ 29.
De cualquier manera, se nos aclaró que, a pesar de los encarecimientos a los que se hizo mención, las ventas fueron iguales o mayores al año pasado. Cierto es que en Santo Tomé no hay muchos lugares donde adquirir el clásico uniforme escolar blanco; por ello, Adriana Cogliano, encargada de un conocido local céntrico dedicado a la venta de telas, aseguró que la gente recurre a la tienda porque no encuentra el guardapolvo de la medida que necesita. "Además, creo que económicamente conviene comprar el Acrocel (clásica tela del delantal) y hacerlo con una modista", siguió explicando, quien informó que el metro de dicho género cuesta $ 14. "Por otra parte, aquí también ofrecemos telas para los jardines de infantes y para las escuelas técnicas, que son aún más difíciles de conseguir, este Acrocel de color tiene un valor de $ 17 el metro", expresó.>
En Santo Tomé, las librerías y comercios dedicados a la venta de artículos escolares fueron creciendo a lo largo de los años, lo que hizo dejar atrás la tradición de viajar a Santa Fe para comprar los elementos esenciales para la escuela. Actualmente, no es necesario o imprescindible cruzar el puente para adquirir los libros de estudio ya que, por ejemplo, Marcelo Grazzolo, en su comercio, se ocupa de facilitar bibliografías a los clientes de la ciudad.
"Desde hace cuatro años, trabajamos con una de las principales librerías de Santa Fe y ofrecemos los libros a igual costo que la misma; fuimos los primeros en preocuparnos por traer material bibliográfico a Santo Tomé, ya que antes no se hacía; de a poco se fueron sumando algunos colegas", analizó. "En primer lugar, tratamos de contactarnos con los colegios y particularmente con las docentes antes del inicio de clases, para mostrarles las variadas opciones que presenta cada editorial; lo mismo hacemos con un instituto privado de inglés", continuó Grazzolo. Más adelante, agregó: "La exigencia de la institución y los docentes hacia los papás hace que se privilegie el libro sobre las fotocopias; además, nuevamente se está creando conciencia de que el texto debe ser original, lo cual es bueno porque no tiene escrituras anteriores y pueden apreciarse mejor las letras, los dibujos, los colores; en pocas palabras, el libro tiene más vida".
Por otro lado, hoy en día los colegios secundarios presentan otra metodología de enseñanza: "Como los chicos no pueden tener cinco o seis libros de una misma materia el profesor recopila textos de distintos autores y algunos hasta arman un cuadernillo; por lo menos desde hace tres o cuatro años, en la mayoría de las materias se manejan de esta forma y difícilmente se trabaje con un libro específico", explicó Gladys de Martínez, puesto que muchos docentes dejan en su librería el material para que luego los chicos lo fotocopien. Por eso, ante lo expuesto, puede decirse que mientras en los primeros años de enseñanza se privilegian los textos nuevos -para que los chicos aprendan con entusiasmo, trabajando sobre las hojas nuevas y coloridas-, en los últimos niveles de la etapa escolar, es imposible escapar a las monótonas fotocopias, las que, según la opinión de Grazzolo, "tan mal les hacen a los chicos".
Sergio Ferrer - Natalia Spais