Un año más de la desaparición de Marta Romero

El 23 de marzo de 1988 desapareció en nuestra ciudad la joven profesora de educación física Marta Isabel Romero. Desde entonces nadie acertó a decir qué fue de ella. Ni viva, ni muerta, no se encontró de Marta un solo rastro. Todo lo que quedó fue su automóvil estacionado en cercanías de la rotonda de bulevar Pellegrini y avenida Freyre. No se hallaron signos de violencia en el vehículo abandonado, con las puertas abiertas.

Cuando se cumple un año más de aquel misterioso episodio, dice Elsa Bertoldi, madre de la malograda docente: "Amparándome en los Derechos Humanos incorporados en la reforma de la Constitución de 1994, considero que se debió cambiar la carátula del expediente por el de `Desaparición Forzada de Personas' ".>

Alguien que ocupó un alto cargo en la Jefatura se limitó un tiempo a hacer averiguaciones, acumulando evidencias y disipando dudas. Si a esto le sumamos que el culpable tuvo la oportunidad, los medios y los motivos, estamos ante un crimen alevoso de una joven inocente y el saldo de una beba, a la que le privaron del derecho de tener una madre".>

"Las autoridades a quienes les corresponde esclarecer los hechos delictivos deben humanizar su tarea. Me pregunto: �habrían cerrado el caso si Marta hubiese sido hija o hermana de importantes funcionarios, políticos o empresarios?". Y concluye: "En la conciencia de cada uno está la respuesta".>