Tal vez no sea el mayor dilema existencial, pero sí es muy común: si hacer de tripas corazón y arrojar a la basura los vegetales mustios o un pescado que lleva dos días en la heladera, o confiar en que no pase nada y volcarlos en la sartén.
En muchos casos, depende de cada persona, pero ahora investigadores estadounidenses anunciaron que encontraron una herramienta que podría eliminar la angustia y las dudas del proceso de decisión.>
La herramienta es una varilla descartable que puede detectar si la comida todavía es segura para ser consumida o si representa un riesgo para la salud, que pueda llevar a una intoxicación alimentaria.>
En pruebas de laboratorio, el artefacto dio un diagnóstico correcto en 90 % de las oportunidades.>
La varilla está realizada con polímeros especiales o material sintético que cambia de color ante la presencia de químicos formados por una bacteria que causa enfermedades.>
Estos químicos son generados cuando las proteínas de la comida se descomponen y brindan una medición indirecta de la extensión del deterioro de la comida.>
Investigadores estadounidenses y europeos han descubierto una pareja de gemelos que son idénticos por el lado materno pero comparten únicamente la mitad de los genes aportados por el padre, informa la revista científica Nature en su edición de internet.
Los gemelos "semi idénticos" son el resultado de la fusión de dos espermatozoides con un único óvulo y cada espermatozoide ha aportado genes a cada niño, explican los científicos, que destacan que se trata de una forma de gemelos inédita.>
Los investigadores estudiaron la estructura genética de los dos hermanos porque uno de ellos, que nació con ambigüedad genital, resultó ser hermafrodita al contar tanto con tejido ovárico como testicular, mientras que el otro era anatómicamente un varón.>
Este tipo de gemelos es muy poco frecuente y su existencia y descubrimiento depende de que se den varias circunstancias inusuales.>
En primer lugar, que un óvulo fecundado por dos espermatozoides se convierta en un embrión viable; en segundo lugar, que ese embrión se divida para formar dos gemelos, y en tercer lugar, que los niños llamen la atención de la comunidad científica.>