Cristián Riego Ramírez y su experiencia
"Santa Fe tiene la oportunidad de hacer una buena reforma penal"
El director académico del Centro de Estudios de Justicia de las Américas se reúne con integrantes de los tres poderes santafesinos. Aconseja especialización para hacer frente a los delitos cada vez más complejos.
El jurista chileno Cristián Riego Ramírez, director académico del Centro de Estudios de Justicia de las Américas, dependiente de la OEA, se encuentra en Santa Fe para contactarse con los tres poderes del Estado provincial y brindar su experiencia sobre la futura reforma al sistema procesal penal.
Sobre el significado de los cambios, la situación judicial de América y de la necesidad que tiene el Poder Judicial de dar respuestas a la sociedad, habló con El Litoral durante una visita que realizó con el subsecretario de Justicia, Gabriel Somaglia.>
-�Qué sabe del proceso penal santafesino?-Tenemos experiencia en Argentina, conocemos que Santa Fe es la provincia que menos ha avanzado en el proceso de reforma. Esto es una ventaja porque si bien la Argentina es el país que más avanzó, también es uno de los países donde se han producido más problemas en el proceso. Santa Fe tiene la gran oportunidad de hacer un proceso de renovación, tomando todas estas experiencias y ofrecerle a los ciudadanos una reforma que produzca un cambio sustancial en el funcionamiento del proceso judicial en términos de transparencia, rapidez, calidad del servicio. Hay un conocimiento bastante asentado y ejemplos de un sistema que pueda funcionar con estándares muy superiores a los conocidos.
-El cambio del sistema escrito al oral es drástico.-Es muy drástico. Pero vivimos en una sociedad que cambia drásticamente en muchas otras áreas, pensemos en Internet, comercio, etc. Tampoco es tan extraño y la gente puede hacerlo. Lo que se requiere es una planificación muy precisa y tocar las teclas correctas. Hay cuestiones que deben cambiar más allá de la ley y también otras, como la gestión de los despachos, cuestiones edilicias y los modelos de capacitación, para que se produzca el cambio. Hay que ofrecer a los actores una nueva imagen de lo que puede ser un sistema judicial que opera con parámetros totalmente distintos. Hoy en Chile, la mayor parte de los casos judiciales, un 90 %, se resuelve en 24 horas.
-�Se garantiza la justa defensa?-Todo el sistema entra a trabajar a velocidades distintas. En esas 24 horas, la Policía debe producir la información, el fiscal rescatarla muy rápidamente; se la ofrece al defensor que debe entrevistarse con su cliente para llegar a la audiencia judicial pública transparente. Es una máquina que empieza a funcionar con otras velocidades. Existe apoyo tecnológico, de gestión. Hay que ajustar el funcionamiento del Poder Judicial a lo que está haciendo el resto de la realidad.
-�Qué papel juega la policía en estos cambios?-Este sistema requiere cosas de la policía, pero genera sobre ella una enorme presión de control. Lo que la policía haga en la calle va a ser objeto de discusión en esa audiencia pública a las pocas horas. Los policías van a sentir que su actividad está siendo controlada.
-�Es necesaria, entonces, una policía judicial?-Hay mucha experiencia y debate en América Latina. Los riesgos son dos. Uno de ellos es la Policía que depende del poder político y la posibilidad de su manipulación. Un segundo riesgo es el de la Policía judicial que se comience a parecer al Poder Judicial y se burocratice. Como soluciones, ambas tienen sus bemoles. Lo importante es que haya un incentivo y un cultivo del profesionalismo. Esto puede ser en cualquier sede pero requiere respeto, estabilidad para los funcionarios que se desempeñan bien, y un incentivo para cultivar la profesión de investigador.
Diferencias
-En lo económico, los delitos son muy complejos, �qué recomienda?
-Hay experiencias exitosas. Se requiere cultivar la especialización. Investigar los delitos es una tarea tan compleja como los delitos. Pensar que teniendo jueces de Instrucción todos iguales voy a poder investigar delitos tan diferentes como son las violaciones, robos de calles, es ilusorio. Tengo que permitirle al órgano que va a recibir un delito -el Ministerio Público o la Policía- a establecer procedimientos diferenciados dependiendo de cuáles son los temas. Esto se debe traducir en muchas cosas, en el tipo de profesional que recluto, en el tipo de información que manejo. Necesito sicólogos para los delitos sexuales, contadores e informáticos para delitos económicos, etc.>
Se requiere un órgano de persecución muchísimo más sofisticado que el que hemos conocido hasta ahora. Si usted no tiene un Ministerio Público con capacidad de manejar información, esos fiscales y esos jueces de Instrucción no van a ir a ninguna parte porque se van a morir indagando en volúmenes de papeles y cifras.>
-�En qué países funciona bien el sistema penal?-Siempre vale la pena mirar a Canadá, con un sistema bastante potable, cosas positivas. Chile es interesante porque tuvo un proceso de implementación muy poderoso, se gastó mucho dinero, dio mucha estabilidad política y un sustento muy fuerte a un proceso de cambio y aprendizaje y ha ido madurando de manera muy interesante. Colombia ha hecho un proceso reciente con importantes avances. También algunos países del Caribe, especialmente los hispanoparlantes que son pequeños pero tienen cosas interesantes.
-�Hay mucha influencia del poder político sobre el judicial?-Desde la restauración de la democracia en el continente se ha avanzado mucho en la autonomía del Poder Judicial. En la mayoría de los países, los poderes judiciales son independientes. En muchos de ellos, los poderes judiciales están juzgando a ex presidentes y políticos, cosa que antes no se veía. Lo que no está bien es el servicio común día a día. El servicio sigue siendo lento, poco transparente, tardío, no se hacen cargo de los problemas de las víctimas. En esto se avanzó menos que en la autonomía política. El avance de la autonomía política dificulta otros avances. De tan independiente, los otros poderes no pueden penetrar en esta coraza que se ha creado, por buenas razones, para proteger al Poder Judicial y éste se ha vuelto refractario ante las críticas amparándose en su autonomía.
Con todos los actores
Gabriel Somaglia señaló que cuando el gobernador Obeid formó la comisión para reformar el sistema judicial, se hicieron reuniones con diversos sectores, pero además se requirió la experiencia de organismos internacionales con conocimiento en el tema, como el caso del Ceja.
La visita de Riego Ramírez incluyó una reunión con el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa; con integrantes de la comisión de reforma al proceso judicial; esta mañana hubo un encuentro con diputados en la presidencia del cuerpo por el nuevo Código Procesal Penal y, esta tarde, una visita a la Corte Suprema de Justicia y reuniones con el Centro de Capacitación.
Mañana, el visitante participará del encuentro del Consejo Rector del Plan Estratégico que se realizará en la ciudad de Rosario.
Sobre el posible aporte del Ceja, Riego Ramírez explica que "va desde proveer información, entrenar personas en programas de capacitación, que podríamos llevarlas a distintos puntos del continente y apoyar así, procesos locales con programas de capacitación y de asesoría que prestamos en los lugares cuando hay una oportunidad de intervención que nos parece fructífera y cuando hay confianza mutua. Están todas las posibilidades abiertas".
El Centro de Estudios de Justicia de las Américas (Ceja) es un organismo internacional, creado en 1999 por las instituciones del Sistema Interamericano. Su sede está en Santiago de Chile y sus miembros son todos los países integrantes activos de la Organización de Estados Americanos.
Riego Ramírez es el actual director académico. Es un abogado chileno que, en su país, entre otras cosas, integró la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación. Acumula experiencia como consultor en diversos proyectos sobre reforma judicial en Uruguay, Paraguay, Venezuela, Panamá y El Salvador.
Mario Cáffaro