El 30 de marzo acaban las hostilidades contra los mosquitos. Ese día se dará por terminada la campaña de fumigación nocturna; una cruzada emprendida por la autoridad pública, que como todos los años, realiza ingentes esfuerzos en eliminar a tan molesto insecto, que es considerado "plaga".
Lo cierto es que a diferencia de otros años, las sospechas de ingreso de una nueva especie de la familia -el Aedes aegypti-, atemorizó a los pobladores de los centros urbanos, instados por la propaganda a no dejar vasijas, jarritos o piletones con agua en el que pueda reproducirse el malvado ejemplar.>
En esa tónica el Estado ha dado la alarma el 15 de marzo, y se propuso desactivar el ataque masivo de mosquitos desplegando sus "escuadrones de la muerte". Hombres enmascarados, provistos de guantes, con tubos metálicos y mangueras rociadoras, que disimulan el genocidio tras un plan de control de plagas.>
Claro, la tarea nocturna persigue el fin de evitar los reclamos de las sociedades protectora de animales, así como los escraches de algún organismo de derecho o de conservación del medio ambiente.>
Sólo resta esperar que esta campaña por combatir el flagelo del mosquito no haga estragos en la población humana, que demasiado tiene con las fumigaciones aéreas, contaminación de los ríos y lagunas, y generación de focos infecciosos, mejor conocidos como microbasurales.>
Los principales espacios públicos de la ciudad fueron verdaderos campos de operaciones, a los fines de alejar los insectos del radio urbano y devolverlos a su hábitat natural, la costa, los pantanos, la ciénaga, donde sólo pueden ser vistos por intrépidos cazadores o habitantes de las islas.>
Empujados a la marginalidad extrema, la colonia de mosquitos litoraleños decidirá de aquí en adelante si acatan la medida implementada por el gobierno, o se declaran en rebeldía y piden el apoyo de especímenes paraguayos, para así sembrar el terror de los pobladores que a falta de temas graves se pasaron el verano hablando de la avanzada del dengue en tierras cada vez más cercanas.>