La Argentina necesitará incorporar 81 aeronaves, con una inversión de 8.000 millones de dólares, y reciclar otras 52, para hacer frente al aumento del tráfico aéreo y del turismo internacional, estimó Airbus, al presentar en Buenos Aires sus proyecciones para los mercados mundial, latinoamericano y local.
Esas estimaciones, para un horizonte de 20 años, fueron presentadas por Rafael Alonso, vicepresidente de ventas para América Latina, el Caribe y España del consorcio aeronáutico europeo (único competidor de Boeing en el mercado de aviones de más de 100 plazas), quien destacó a la Argentina como el mercado latinoamericano de mayor crecimiento y el tercero en importancia en la región, detrás de Brasil y México. >
La cuota de las líneas aéreas argentinas en el tráfico internacional que pasa por el país, tras rozar el 50 por ciento a principios de los '80, se sitúa ahora en 25 por ciento. Y el tráfico doméstico, que había crecido 180 % entre 1990 y 2001, colapsó luego de la crisis y aunque comenzó a recuperarse a partir de 2004, fue el año pasado 30% inferior al pico de pre-crisis.
Tal vez porque no podría ser de otra manera, en los últimos 15 años la vía aérea internacional fue el medio de arribo al país de mayor crecimiento (cerca de 10%). Los arribos por carretera crecieron menos de 6 por ciento y los marítimos (a pesar del marketing de los cruceros) cayeron uno por ciento. >
Las proyecciones de crecimiento del PIB y del turismo internacional están detrás del relativo dinamismo que Airbus espera del mercado argentino. La flota nacional de 59 aviones de más de 100 pasajeros crecería a 133 aviones en 2025, de los cuales 81 serían aeronaves nuevas y el resto reemplazos y aviones reciclados. Según estudios de Airbus, el país está en un tramo de desarrollo en el cual una baja de tarifas contribuiría al aumento del mercado. Alonso dijo también que la existencia de más rutas internas permitiría un mejor desarrollo del tráfico y el mercado, pero se abstuvo de opinar sobre la política y la situación actual, marcada por la escasez e incluso ausencia de rutas hacia algunos destinos turísticos y entre importantes ciudades del interior. >
De hecho, la participación de la flota argentina en el mercado de aeronaves de pasajeros regional y mundial es minúscula. La flota de las aéreas latinoamericanas es de 818 aviones y crecería a 1.945 en 2025. Y la mundial, de 12.676 aviones hace un par de años, se proyecta para 2025 en 27.307 naves, de los cuales casi 22.000 serán completamente nuevas, lo que supone una inversión de 2,4 billones de dólares, 15 veces el PIB anual de la Argentina. >
Pero ni en los mercados chicos Airbus y Boeing se conceden tregua. A principios de los '90, en América Latina sólo las brasileñas Varig y Cruceiro tenían en su flota aviones del consorcio europeo. En esa década, destacó Alonso, 54 por ciento de las ventas de aviones grandes fueron de Airbus. >
Aerolíneas Argentinas opera los A-340 hace ya varios años y en diciembre de 2006, bajo el grupo Marsans, firmó un contrato por 12 unidades del modelo A-330, que Airbus debería empezar a entregar a fines de 2008. Además, hace dos semanas recibió de Lan un pedido adicional de 15 aviones, no necesariamente a ser usados en la Argentina. >
Uno de los principales motores del mercado aeronáutico es el de las aerolíneas de bajo costo, que absorben el 29 por ciento del tráfico en el mercado de América del Norte (aún el más grande del mundo) y 20 por ciento en América Latina. La reciente adquisición de Varig por parte de Gol es una muestra de ese poderío. >
Sergio Serrichio (CMI)