De la Redacción de El Litoral
Es la escuela la que le imprime un excepcional valor simbólico al término soberanía, cuando al mapa de las islas acompaña la obligada leyenda: "Son argentinas". Los colegios primarios remarcan sobre los conceptos de territorialidad, ciudadanía, reafirmación de los derechos soberanos cada vez que abril aparece en el calendario escolar. Y a nadie que haya pasado por un aula de primaria le cabe dudas de que las Malvinas son nuestras.
El abordaje educativo no es caprichoso. Antes de 1982, año de la guerra, era otra fecha la que se conmemoraba: el 10 de junio, Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Sector Antártico e Islas del Atlántico Sur. Después del conflicto bélico, se agregó el 2 de abril, Día de la Reafirmación de los Derechos sobre las Islas Malvinas, y el 2 de mayo, homenaje a los caídos en el Crucero General Belgrano.>
Son fechas simbólicas pero que habilitan, aulas adentro, a un trabajo concienzudo para recuperar la memoria reciente del país. En ese tren se embarcó el gobierno nacional. Y la nueva Ley de Educación -aprobada el año pasado- es una señal más en el camino de refrescar la historia colectiva. En su texto dice que los chicos deberán saber sobre las Malvinas y la dictadura iniciada el 24 de marzo de 1976, tópicos que serán parte de la agenda educativa en todas las escuelas del país.>
De una recorrida por distintas escuelas se desprende una impresión: el tema Malvinas en general se dicta. Cómo y con qué profundidad, queda al arbitrio de los docentes, quienes gozan de autonomía para abordarlo.>
Los consultados señalaron con especial énfasis no querer despertar susceptibilidades e influir en sus alumnos con visiones personales o sesgadas. Por eso, prefieren hacer un abordaje "objetivo", o bien presentar distintas opiniones para confrontar y sacar conclusiones entre todos.>
En las escuelas primarias, además de la explicación de la maestra y alguna que otra actividad, la clave parecen ser los actos. Este año, la escuela Malvinas Argentinas, ubicada en Padre Genesio 4799, organiza uno muy significativo. Cumple el 15 de junio su 25° aniversario y el nombre fue elegido justamente por lo sucedido en Malvinas, comentó la directora de la escuela, Silvia Licitra, quien prefirió no hablar de "guerra" sino de "gesta". Entre sus reliquias, el establecimiento guarda celosamente una piedra traída directamente de las islas por un ex combatiente.
Es común también que se inviten a los veteranos de guerra a las aulas. En 2003, la Ley Provincial N° 12.230 dispuso que en todos los establecimientos educativos se homenajee a los ex combatientes el 2 de abril, y desde entonces es una práctica que se hizo más frecuente.>
En las secundarias, buscan interesar a los adolescentes proponiéndoles tareas que los incentiven. Entrevistas a veteranos de guerra, proyección y análisis de películas referidas al tema, audición y evaluación de canciones y poesías, recuperación de anécdotas, indagación periodística, discusión histórica y social.
La profesora de Historia, Silvia Moretti, del comercial Domingo Silva, opinó que trabajar el concepto de soberanía es un debate "ya superado con respecto a Malvinas". Consideró que sigue siendo importante abordarlo con los estudiantes secundarios, pero existen otras problemáticas vinculadas con el conflicto bélico que también requieren ser tratadas: "Los derechos humanos, qué pasa hoy con los veteranos, indagar si la guerra es un fracaso del diálogo".>
El año pasado, esta docente llevó a sus alumnos de 1° Polimodal al cine para ver la película "Iluminados por el fuego". Trabajaron luego un cuestionario, sacaron conclusiones y las expusieron a los demás cursos del colegio. En su experiencia, los hechos recientes de la Argentina tienen más cabida entre los adolescentes que el módulo de historia antigua.>
Según señaló Moretti, los textos de historia se refieren a Malvinas y al golpe del '76 en forma "muy breve". Su tarea docente deviene entonces en la necesidad de cubrir ese bache: ofrecerles otro material de estudio, confrontar bibliografía y artículos periodísticos. "La verdad es que a los chicos hoy les llama la atención lo audiovisual y se puede incentivarlos con películas y letras de canciones", dijo la profesora.
Para Graciela Palma, profesora de Geografía y rectora del colegio Simón de Iriondo, es difícil instalar en los estudiantes el debate. "Nos cuesta lograr que expongan sus ideas y generen una discusión seria", destacó. De todas formas, advirtió que el colegio "no silencia nada" y los factores sociopolíticos internos y externos que condujeron a la guerra y sus consecuencias se dictan como contenidos desde hace tiempo.>
El periodista Claudio Fantini -especialista en temas internacionales- explicó que durante el gobierno de Anthony Blair en Inglaterra hubo indicios desde Londres para buscar alternativas, que sin embargo no prosperaron, según sugirió, porque el conflicto con Irak absorbió a la política exterior británica.
"Blair es un hombre que ha tenido éxitos impresionantes en su política y su economía internas, pero en la proyección exterior quedó totalmente absorbido por esta extraña sociedad con Bush", dijo Fantini, en diálogo con El Litoral.
"Lo que quiero decir -añadió- es que eso nos ha hecho desaprovechar o ha privado al mundo de un líder que hubiese sido muy interesante, con cuyo gobierno se han insinuado visiones tendientes a buscar un acuerdo con la Argentina".
Fantini expuso que "en realidad, un país después de que gana una guerra en un territorio, no discute más un tema. Confirma in eternumla soberanía; sin embargo hubo gestos en un determinado momento de abrir canales de diálogo, y yo creo que tal vez se hubieran podido discutir -por caso- soberanías compartidas o división del archipiélago territorialmente".
El analista aclaró que Blair, si hubiera estado en lugar de Margaret Thatcher en su momento, hubiera actuado de la misma manera "ante la ocupación de un territorio británico". Pero también dijo que en su gobierno hubo gestos "que no se vieron durante la gestión de John Major".
Además, Fantini apuntó que "las políticas británicas sobre los territorios de ultramar siempre estuvieron estrechamente ligadas a la voluntad de los habitantes de esos territorios. Y ahí la Argentina tiene su peor problema; no lo tiene tanto en Londres como en las propias islas, donde la población mira a la Argentina y no quiere saber nada".
En cuanto a la actitud de Blair y su "extraña sociedad con Bush", dijo que "yo no cuestiono la guerra en Afganistán porque era comprensible: ahí estaban las bases de Al Quaeda y allí se planificó el genocidio en Manhattan. Pero la guerra en Irak absorbió la totalidad de las energías y la concentración de quien es un lúcido dirigente".
"Y digo extraña sociedad porque Blair, una radiografía de su mente, no debe parecerse en nada con la mente de Bush. Sin embargo hay un punto en el que coinciden. Me lo certificaba David Hall de la London School of Economics en una ocasión en la que compartimos una jornada: ambos tenían la misma mirada sobre el régimen de Saddam Hussein y estaban convencidos de que tenía armas de destrucción masiva y que se las iba a dar a organizaciones terroristas para que perpetren genocidios y acciones de terrorismo".
Los viejos habitantes de Malvinas recuerdan nítidamente el 2 de Abril de 1982. En los días previos habían recibido mensajes tranquilizadores desde Gran Bretaña, inclusive después del desembarco argentino en las islas Georgias. Por eso, hasta último momento los kelpers se mantuvieron escépticos de que las tropas llegarían hasta Puerto Argentino.
Pero el 1 de abril, la comunicación del Foreign Office cambió de tono. "Tenemos indicios de que se va a producir un desembarco en las islas. No contamos con fuerzas suficientes para impedirlo. Traten de manejar la situación con reserva", fue el mensaje que recuerda hoy John Fowler, superintendente de Educación en aquel momento.>
Todavía se pueden escuchar moderados reproches de los isleños porque el gobierno de Londres no previó una acción militar argentina y sólo mantuvo 68 soldados para la defensa del archipiélago.>
La presencia de las tropas argentinas aún hoy conserva un efecto traumático para los habitantes de las Malvinas, no porque hayan provocado víctimas civiles (los únicos tres isleños que murieron en el conflicto fueron abatidos por un error de las fuerzas británicas), ni porque hayan incurrido en maltrato. "Lo que pesa en el recuerdo es la desagradable sensación de haber sido invadidos, de vivir con temor, de no saber qué puede ocurrir mañana", reseña Alice, encargada de un local de comidas al paso que exhibe un fuerte acento isleño y las banderas británica y malvinense colgadas en el techo.>
Un sector de la población isleña nunca superó este estigma y mantiene desde entonces una resistencia absoluta a tomar contacto con cualquier argentino, y mucho más si es para hablar sobre la guerra. Otro grupo ha logrado procesar la experiencia de un modo diferente, y es capaz de relatar sus vivencias con calma y sin sobretonos.>
Los peores recuerdos de los habitantes de Puerto Argentino se retrotraen a los días previos a la rendición, cuando se combatió muy cerca de la capital, en los montes que están enfrente del estuario principal. Una parte de la batería antiaérea argentina había sido colocada en uno de los extremos de la pequeña ciudad. La línea de defensa de la infantería estaba a escasos diez kilómetros. Las encarnizadas batallas de Monte Longdon y Tumbledown pudieron ser vistas sin siquiera cruzar al otro lado de la bahía. En esas jornadas los isleños vivieron la guerra desde cerca.>
John Barton es hoy director del Departamento de Pesca. Es un isleño de nacimiento. Pero cuando estalló el conflicto se encontraba estudiando en Gran Bretaña. "Si bien por un lado fue bueno no haber estado en esos días, por otro lado significa no haber participado del evento más importante de la historia del lugar".>
Además del conflicto de 1982, el único episodio que los kelpers rememoran con orgullo es el hundimiento de la escuadra alemana al mando del conde Maximilian von Spee, producida frente a las costas del archipiélago durante la primera guerra mundial.>
Mientras este suceso es recordado con la conservación de dos cañones que sirvieron para repeler a la flota germana apostados sobre el extremo este de la capital, la guerra con la Argentina motivó un importante monumento apostado sobre Ross Road, la calle principal que bordea la costanera malvinense. Allí habitualmente se realizan actos conmemorativos cuando llegan contingentes de turistas británicos, y cada año en el aniversario de la guerra. Esa fecha es recordada como "El día de la liberación". Para los isleños, la celebración es el 14 de junio.>