Apuntes de política provincial
Desolación y crisis
Por Teresa Pandolfo

"Señora, ustedes -el diario y las radios- son los únicos que recorren para ver lo que nos pasa", dijo una vecina de los barrios del sur, que sufría la vigilia previa a la posibilidad de evacuación por más acumulación de agua, a una colega que al cuarto día de inundación fue a ver cómo estaba la zona.

El drama se reiteró en la ciudad cuatro años después de la catástrofe hídrica y la población volvió a sufrir en carne propia la improvisación en todos los ámbitos. Las imágenes desgarradoras de las familias que buscaban un lugar para ubicarse, llevando lo indispensable por sus propios medios, poblaron toda la ciudad. No sólo fueron esta vez los barrios del oeste y del sur; pegó fuerte el agua en el norte y en toda la costa santafesina. Los relatos sobre la incertidumbre y la falta de información respecto de qué hacer no cesaron desde que comenzaron las lluvias, el martes por la tarde. Las responsabilidades oficiales siempre estuvieron desdibujadas. La tristeza y, fundamentalmente, la estafa moral, se reinstalaron en el imaginario colectivo.>

El Plan de Contingencia del que tanto se habló en las oficinas de Martín Balbarrey no tuvo en los hechos vigencia alguna. La gente se alojó anárquicamente, de la misma manera que anárquica fue la acción oficial, la cual sólo en los papeles estaba preparada para la asistencia de una ciudad en crisis.>

La primera consecuencia fue la pérdida de credibilidad en autoridades y en los organismos oficiales, que se profundizó con la misma proporción que la caída de las precipitaciones, y en la misma medida en que las personas damnificadas no encontraban respuestas. >

Si la inconsistencia municipal se observó otra vez, el hecho de que el gobernador Jorge Obeid estuviera en tierras de Hugo Chávez -en un viaje al que sólo la treintena de empresarios y funcionarios que lo acompañaron le encontraron razón de ser- reforzó la imagen del descrédito. Un viejo dicho recuerda que del ridículo no se vuelve. En paralelo, podría decirse que de los desaciertos también cuesta volver y remontar la pendiente.>

Y en esta oportunidad, no podrá aseverarse que la oposición se aprovechó e hizo leña del árbol caído. Era demasiado grave la situación en Rosario, en esta capital, en Recreo, en Esperanza, en Gálvez y en tantas otras comunas y municipios damnificados, que por respeto a todos los que la estaban sufriendo, no se escucharon voces críticas. Sí se vio a la Casa Gris, en un primer momento, tratando de no hacerse cargo del fardo municipal y a la Intendencia desbordada.>

Lo obvio

El razonamiento de la gente es simple: si la capital es una ciudad cercada por las defensas frente al Paraná y al Salado; si como ocurrió, ambos cursos de agua, sin llegar a niveles de emergencia, tenían mayores caudales -situación que podía implicar más evaporación y condiciones climáticas proclives para las lluvias- �cómo no estaban listas las bombas en cantidad y eficiencia para cuando se las necesitara? Realmente, es difícil rebatirle el sentido común a la gente. Si en los hechos Santa Fe es una palangana, �cuál era la previsión pensada, si llegaba a llover?

Mucho se habla de los derechos humanos; vivimos recordando la historia reciente con particular empeño. �Alguien pensó en tantas familias que por primera o segunda vez sufrieron el tener que dejar el hogar y todas sus cosas? �En lo que cuesta volver a empezar en todo?>

�Alguien se preguntó por qué se registran, en esta ocasión, menos acciones de solidaridad que en el 2003? Sencillamente, porque la gente se cansó de tener que hacer frente a lo que el Estado, a partir de sus organismos, no hace. Ayuda sí, pero con otro ánimo, porque la situación que se vive ya no se considera como algo excepcional sino como el resultado de la impericia. Por ejemplo, la insuficiencia de desagües en los barrios no costeros o la falta de energía en el macrocentro. Una lección que todo aspirante a gobernar tendría que tomar en cuenta.>

A pesar de todo, la ciudad deberá recomenzar. Pero habrá cuestiones que no podrán obviarse nuevamente. Meses atrás, cuando cesó su cometido el Ente de la Reconstrucción, el secretario de Promoción Comunitaria, Juan Carlos Forconi, habló de la existencia de decenas de miles de viviendas sin registro, muchas de ellas ubicadas en el oeste y abogó para que ello fuera tomado en cuenta. En ese entonces, nadie se hizo cargo de llevar adelante un censo realista. Nadie quiso llegar con el cuchillo al hueso para regularizar situaciones de hecho, además de saber cuánta gente vive realmente en la capital. Lecciones deja la vida, sólo que no se aprenden en esta provincia.>

Docentes y elecciones

Los evacuados volvieron a ocupar las escuelas, y su personal, a hacer frente a su atención. El jueves, en medio del gran caos, la asamblea de Amsafe resolvió aceptar la propuesta del gobierno efectuada en las reuniones que días antes su dirigencia había mantenido en la Secretaría de Trabajo. La masa salarial es la misma que en su momento se había ofrecido, salvo un cambio respecto del presentismo que pasa a ser un concepto remunerativo de 80 a 120 pesos según la antigüedad del maestro. Una comisión abordará, luego, cómo resolver el pronunciado ausentismo de docentes en las escuelas; se paga en reemplazantes unos 17 millones de pesos.

La solución al conflicto pasó, entonces, por otros ítems que habían provocado rispideces dentro del magisterio: maestros en lugar de pasantes para la atención de los alumnos repitentes y la prórroga para los plazos que no vencieron en los concursos de ingreso a la docencia.>

El otro tema que surgió en la semana está relacionado con el calendario electoral. El Frente Progresista y Alberto Maguid han solicitado una prórroga del plazo de presentación de candidatos ante autoridades partidarias, habida cuenta de la situación de emergencia de la provincia. Hay quienes dicen que puede hacerse por decreto, otros, que se requiere una ley. Hasta la redacción de estos "Apuntes...", el Poder Ejecutivo no se había expedido.>